El chantaje de los okupas de la Bonanova aprieta al gobierno de Colau en plena carrera electoral

Las amenazas de los últimos días de los okupas instalados en dos fincas del intramuros de Sant Gervasi-La Bonanova está disparando la preocupación del gobierno de la alcaldesa Ada Colau. El propio teniente de corregidor de Seguridad, Albert Batlle, teme que los más o menos inminentes desalojos de El Kubo y La Ruïna desencadenen “una batalla campal” en las calles de la parte ingreso de la ciudad. Si en plena carrera electoral se produjeran incidentes como los antaño vividos en Sants y Gràcia, tras los intentos de desalojo de Can Vies y el Banc Expropiat, a buen seguro que los resultados de los próximos comicios municipales se verían determinados.

Aquí planearon edificar pisos de opulencia hace mucho tiempo. Pero la crisis delladrillo frustró el esquema. A la postre la Sareb devino en el propietario mayoritario de estos dos edificios ubicados en el 6 de la calle Sant Joan de la Salle. Tras unos cuantos primaveras de desidia fueron ocupados, El Kubo en el 2016 y Las Ruïna en el 2019. Uno funciona principalmente como vivienda y el otro como centro social. El tiro de El Kubo estaba previsto la precedente amanecida. Hace ya semanas que los okupas atrincheraron este antiguo edificio de oficinas con vallas metálicas y material de obra, y todavía que advirtieron en las redes sociales de que si los echaban sembrarían el caos, que ardería todo el intramuros. Finalmente, a errata de pocas horas, el tiro fue aplazado.






Estas pancartas inquietan a muchos vecinos de los alrededores



Estas pancartas inquietan a muchos vecinos de los alrededores




LV


“Evidentemente no será sencillo desalojarlos –abunda el teniente de corregidor Batlle–. Por otra parte, tenemos que conseguir que los desalojos de estos dos edificios tengan circunscripción el mismo día. Así se lo pedimos al magistrado. De lo contrario los okupas del inmueble desalojado se trasladarán al otro. Pero no tenemos otro remedio. Tenemos que frenar los problemas de convivencia que estas ocupaciones generan desde hace mucho tiempo. Hablamos de trinque, ruidos, fiestas incontroladas... La dejadez de la Sareb como propietaria fue absoluta durante muchos primaveras. Ya es hora de terminar con esta situación”.

Daniel Sirera, el acaldable del PP en los próximos comicios, se acercó ayer al circunscripción para exigir al gobierno de la alcaldesa Colau que restituya la moralidad cuanto ayer. “Tener una alcaldesa que fue okupa y que defiende a los okupas ha convertido a Barcelona en un paraíso antisistema. En el 2014 a Trias le faltó firmeza para desalojar Can Vies y nueve primaveras luego ahí siguen porque hoy, con Colau, todo sigue igual o peor. Desde el PP aplicaremos políticas que dejarán claro a estos delincuentes que no son bienvenidos”.

Eva Parera, la candidata de Valents, que meses a espaldas inició precisamente aquí una campaña contra la okupación, quiso denunciar el malestar de muchos vecinos de los alrededores. “Es una vergüenza que Colau y el PSC permitan la mostrador independiente de infracciones a okupas violentos que lanzan cohetes y disparan con pistolas de balines contra los vecinos”, dijo Parera en relación a unos incidentes registrados hace varios meses. “Esperamos que el desalojo no se haya parado por motivos electoralista, tras las amenazas de los okupas que aseguraban que el intramuros de Sant Gervasi ardería en caso de interpretación policial”.

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