Atentados en Transnistria tensan el frente sur en la guerra de Ucrania

El Consejo de Seguridad de la autoproclamada república moldava de Transnistria, fronteriza con el suroeste de Ucrania y de mayoría rusófona, denunció hoy un tercer ataque en el zona del enclave separatista en menos de 24 horas contra una dispositivo marcial en Parcani, cerca de la hacienda de la región separatista, Tráspol. Horas antiguamente, dos explosiones dañaban antenas de la época soviética que emitían radios rusas.

"Hubo tres ataques terroristas en Pridnestrovie (Transnistria). Dispararon lanzagranadas contra el edificio del Servicio de Seguridad del Estado, hubo dos explosiones en el centro de radiotelevisión del pueblo de Maiak y incluso atacaron una dispositivo marcial en Parcani", dijo el servicio de prensa del presidente de la región no reconocida internacionalmente y respaldada por Moscú, Vadim Krasnoselski, en su canal de Telegram.

"En la amanecer del 26 de abril se produjeron dos explosiones en el pueblo de Maiac, en el distrito de Grigoriopol: la primera a las 0640 y la segunda a las 0705", dijo el Servicio del Interior.

Ningún residente resultó herido, pero dos antenas que emitían radios rusas quedaron fuera de servicio, dijo.

Las explosiones se produjeron luego que la televisión restringido informara el lunes que el Servicio de Seguridad Estatal, en la hacienda de la región, Tiráspol, fuera atacado por desconocidos con lanzagranadas.

Las fuerzas de mantenimiento de la paz "controlan la situación en la zona de seguridad", señalaron las autoridades, en relato a las tropas rusas que llevan en la zona desde 1992 en virtud del Acuerdo para la Opción Pacífica del conflicto.

El zona, de escasamente medio millón de habitantes, en su mayoría eslavos, rompió los lazos con Moldavia tras un conflicto armado (1992-1993) en el que contó con ayuda rusa, que ahora cuenta con unos 2.000 efectivos en la zona para respaldar la paz. Kyiv teme que la región pueda ser utilizada como plataforma de extensión de nuevos ataques contra Ucrania.

Por su parte, Moscú declaró que sigue educadamente la situación en la región separatista y que las informaciones sobre los ataques ocurridos allí "causan preocupación". "Lo único que puedo sostener es que seguimos muy educadamente cómo se desarrolla la situación (en Transnistria). Sin duda, la noticiario que llegan desde allí causan preocupación", dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, 

Delante el agravamiento de la situación en la región separatista, Transnistria, fronteriza con Ucrania, la presidenta de Moldavia, Maia Sandu, convocó una reunión del Consejo Supremo de Seguridad, tras la cual comparecerá frente a la prensa.

El lunes, el Gobierno moldavo dijo que las explosiones de Tiráspol tenían como objetivo crear tensiones en una región que no controla.

La semana pasada, un suspensión cargo marcial ruso dijo que la segunda etapa de lo que Rusia fogata su "operación marcial singular" incluía un plan para tomar el control total del sur de Ucrania y mejorar su entrada a Transnistria.

A principios de este mes, Kyiv afirmó que un aeropuerto de la región estaba siendo preparado para aceptar aviones y ser utilizado por Moscú para transportar tropas alrededor de Ucrania, acusaciones que el Servicio de Defensa de Moldavia y las autoridades de Transnistria negaron.

"El control del sur de Ucrania es otro camino alrededor de Transnistria, donde incluso hay pruebas de que la población de deje rusa está siendo oprimida", dijo el común Rustam Minnekayev según la agencia TASS en una reunión celebrada en la región central rusa de Sverdlovsk. Minnekayev no aportó pruebas ni detalles de esa supuesta opresión.

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