La imputación del germánico Christian Brueckner es un capítulo más del inmarcesible caso de la misteriosa desaparición de la pupila Madeleine McCann, uno de los más impactantes de los últimos primaveras a nivel internacional. Fue la confusión del 3 de mayo del 2007 cuando la pupila británica desapareció sin dejar pista de la habitación que compartía con sus hermanos mellizos durante unas recreo familiares en el Algarve portugués.
Ninguna pista de la pequeña en el domicilio 5A del complicado turístico Ocean Club de Praia da Luz, sito a poco más de cincuenta metros del superficie donde sus padres compartían cena con unos amigos. Kate y Gerry McCann hacían turnos cada media hora para revistar a los pequeños y en el de las 22.00 horas Kate se percató de que Maddie ya no estaba. Casi quince primaveras posteriormente el caso ha acumulado 12.000 páginas de información oficial, más de 2.000 diligencias policiales y 500 búsquedas en la zona del suceso.
En 2007 Madeleine se esfumaba de la habitación que compartía con sus hermanos
La pupila británica Madeleine McCann, todavía conocida como Maddie, se muestra en una pantalla de televisión en un domicilio en Berlín, el 16 de octubre de 2013
Entre los casi vigésimo sospechosos que ha investigado hasta hoy la policía portuguesa -en colaboración cuerpos de otros países- se encuentran los mismos padres de Madeleine, damnificados por la equivocación de escrúpulos de la prensa y una revictimización constante. Kate y Gerry McCann televisaron hasta la saciedad el rostro de su hija, impotentes frente a la ineficiencia de las autoridades -según denunciaron- y convencidos de que difundir su imagen ayudaría a encontrarla. Rodeando de 9.000 avistamientos de Maddie por todo el mundo, Portugal, Marruecos, Malta, Argentina... Pistas falsas y un teléfono que no dejaba de sonar dieron paso al arranque de todo tipo de especulaciones pero nunca nadie concluyente.
En un primer momento el cerco se estrechó sobre Robert Murat, un asesor inmobiliario que convivía con su hermana cerca del superficie donde desapareció la pequeña. Murat se ofreció a la comunidad como traductor y portavoz frente a la prensa, lo que provocó que se airease sobre su vida privada y fuese objeto de especulaciones y pesquisa. Un divorcio, una hija de apariencia similar a Madeleine a la que hacía tiempo que no veía... Finalmente la policía portuguesa decidió investigarlo como sospechoso pero nadie parecía evidenciar vinculación alguna con el caso.
Poco posteriormente una camarera de la entrada belga de Tongeren aseguraba deber manido a Madeleine, aunque los restos de un conocido que la pupila había consumido en el bar no coincidían con su ADN. Aún así un retrato autómata de un hombre dio la envés al mundo y generó nuevas teorías, sospechas y rumores. En septiembre de 2007 el caso protagoniza una nueva torbellino: la policía portuguesa considera conveniente interviuvar a los progenitores de Madeleine en calidad de sospechosos de la homicidio accidental de la pequeña.
La policía interrogó a los padres de Madeleine en calidad de sospechosos
Kate McCann pasa adjunto a un cartel que muestra los números de la policía y una imagen de su hija desaparecida, en el radio de Lagos, en Praia da Luz, al sur de Portugal
La prensa perfiló a Kate y Gerry McCann como dos médicos de mente perversa que quisieron deshacerse de su hija, especulando con todo tipo de teorías sobre medicamentos suministrados a los pequeños y contradicciones en los testimonios. Los McCann decidieron ponerse en manos del abogado de Venerable Pinochet, Michael Caplan, siendo exonerados y recuperaron lentamente su inocencia pública. La prensa británica se disculpó con la comunidad y la policía lusa continuó persiguiendo pistas.
Gonçalo Amaral, excomisario que fue apartado del caso, hizo fortuna con la publicación del volumen Maddie, la verdad de la mentira, en el que asegura que la pupila falleció por un somnífero que sus padres le suministraron con la intención de cenar tranquilamente con sus amigos. El 21 de julio de 2008 se archiva la causa por equivocación de pruebas pero la competición de teorías no cesa. Una de las hipótesis más apoyadas hablaba de una red de pedofilia internacional que podría deber secuestrado a Madeleine.
El detective privado Julián Peribánez, de la desaparecida agencia Método 3 de Barcelona, trabajó para los McCann y se trasladó a Portugal durante ocho meses. Hoy en día Peribánez mantiene que la pupila podría estar viva en Sudamérica, destino que considera "sobrado probable". Otra de las teorías más apoyadas sostiene que Madeleine salió de la casa por su propio pie y fue atropellada por un conductor que decidió esconder el despojos. Todas estas conjeturas han sido desestimadas por las autoridades de Portugal y el Reino Unido.
Una de las hipótesis hablaba de una red de pedofilia que habría secuestrado a Maddie
La Fiscalía alemana cree que Christian Brueckner es el culpable de la desaparición y homicidio de Madeleine McCann
A principios de este año 2022 todas las miradas comienzan a apuntar a Christian Brueckner, un conocido pederasta de Alemania que se encontraba en la zona cuando la pequeña desapareció. Brueckner llevaba primaveras robando en los resorts vacacionales de Praia da Luz y ahora Christian Post, un antiguo conocido, asegura estar convencido de que él mató a Madeleine. Post, de 54 primaveras, explica a The Mirror que conoció a Brueckner en Praia da Luz y que cree que este encontró a Madeleine McCann por casualidad en uno de sus robos.
La Fiscalía de Faro emitía el jueves un comunicado sobre la imputación de Christian Brueckner tras una petición de cooperación procesal internacional emitida por el empleo Notorio de Portugal. La investigación continúa en manos del Sección de Investigación y Hecho Criminal de Faro (DIAP) y la Policía Jurídico, en cooperación con las autoridades inglesas y alemanas.
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