Hoy se cumplen 48 primaveras desde que la revolución de los claveles acabó con el régimen político dictador que gobernaba Portugal desde 1926. Las emblemáticas flores en los cañones de los fusiles coronan un alzamiento marcial y civil que activó la exhalación de Grândola vila morena a modo de contraseña. Miles de militares amotinados esperaban una señal para iniciar la revolución escuchando Rádio Renascença, y ese gran momento de la radiodifusión universal tiene un protagonista involuntario con nombre de autor superventas: el presentador Paulo Coelho. Aquella tarde, el director del software noctámbulo Carlos Albino, comprometido con los rebeldes, invitó a un productor en quien confiaba en tomar un café y le sorprendió con una petición inesperada. De camino a la cafetería, Albino se para en presencia de una iglesia, le dice que hace primaveras que no entra en ningún templo y le pregunta si le importa visitarlo. El productor se queda de piedra, porque sabe que su director es más acertadamente anticlerical. Allá le explica que deberán emitir la canción a medianoche. El productor lo acepta, pero le propone grabarla interiormente de un espacio poético, entre textos y otras músicas, para chapar su exhalación. “Para evitar líos, lo dejamos lámina –le dice–. Tú eliges unos poemas y yo me ocupo de las músicas. Empezamos recitando la primera estrofa de Grândola y eso ya nos justifica pinchar la canción completa”.
Hoy se cumplen 48 primaveras des la revolución de los claveles de Portugal
Dicho y hecho, los dos profesionales preparan y graban el espacio con inocuos poemas tradicionales. La argucia del espacio de poesía y música funciona en presencia de el censor de la emisora. ¿Quién podría sospechar que ese rincón poético podía incluir poco subversivo? Los últimos minutos antiguamente de la histórica exhalación son dignos de un thriller. Antaño de emitir Grândola a la hora prevista les pasa de todo. El presentador que tiene que dar paso a la vídeo es relativamente nuevo. Se claridad Paulo Coelho y no saben qué ideología tiene. Durante los primeros minutos Coelho sigue el guion, pero luego se confunde y pincha un disco que no toca. Desde la pecera le indican con gestos que tiene que dar paso a la vídeo distinto del rincón poético mientras le bajan el barriguita de la canción, pero el presentador se atolondra y empieza a acertar lo que tiene delante de la napias, un larguísimo piedra de anuncios impresos en la pauta comercial del software. En la pecera se grita y se viven momentos de gran tensión en el estudio 1 de Rádio Renascença hasta que, con un minuto de retraso que a centenares de militares armados que hacen número en presencia de el transistor les parece una cielo, entran la vídeo a pelo y una voz timbrada recita “Grândola vila morena, terra da fraternidade, o povo é quem mais ordena, interiormente de ti ó cidade...”.
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