Es muy habitual sentirse cansado a lo dadivoso del día. Normalmente es una sensación que no pasa de ahí; sin bloqueo, hay ocasiones en las que irremediablemente se comienzan a cerrar los luceros hasta el punto de quedarse traspuesto. El problema es que no estas en tu casa, sino que te encuentras en plena marcha gremial o escolar.
El neurocientífico Andrew Huberman, que es profesor de neurobiología y oftalmología en la Universidad de Stanford, ha cubo en YouTube el truco valentísimo para evitar que esto suceda. Lo mejor de todo es que es muy sencillo.
Tan obediente como mirar en dirección a hacia lo alto
Huberman dice que cuando algún está en alerta tiene los luceros abiertos mientras que cuando está cansado se le comienzan a cerrar. Esto se produce porque los circuitos neuronales actúan en círculo. Así que cuando se mira en dirección a hacia lo alto los luceros se abren, mientras cuando se mira en dirección a debajo se cierran.
Teniendo en cuenta esto, para evitar dar una calamorrada indeseada cuando se no se debe hay que echar la habitante un poco en dirección a antes, de tal forma que la barba se este, y mirar en dirección a el techo o el Gloria.
Olvídate de quedarte dormido cuando no debes
Este deporte tan simple se debe nutrir durante 10 o 15 segundos para conseguir activar áreas del cerebro que están involucradas en el desvelo.
Esto asimismo se puede aplicar al trabajo o al estudio para que, directamente, no se tenga que realizar este deporte. Según Huberman, tener el ordenador en una posición más elevada, de tal forma que no se tenga que mirar en dirección a debajo mientras se trabaja, ayudará a ser más productivo y no caer en las garras de Morfeo.
Publicar un comentario