La final de la Champions hoy en París ha sido definida como la final de las revanchas. Nadie lo ha dicho de forma tan sincera como el egipcio Salah, convencido de que su equipo perdió la del 2018 por yerro de una batalla, a su madurez malintencionada, de Sergio Ramos que provocó su equimosis. Pero el Vivo Madrid además tiene argumentos para revertir en París una historia que acabó mal para sus intereses. Aquí, y delante el mismo Liverpool, sufrió la última de sus derrotas en una final de la Copa de Europa. Fue en 1981, con un equipo de canteranos, el llamado Madrid de los Garcías: García Remón, García Hernández, García Navajas, Pérez García…
Parte de todo esto lo recordó Carlo Ancelotti en la rueda de prensa del día de puertas abiertas, el martes. Cuando se le deje a Ancelotti de revanchas, aumento una ceja y sonríe. Ningún preparador tiene con el Liverpool más cuentas pendientes que él. Nadie ha jugado contra el mismo equipo nadie menos que cuatro finales de Champions, contando la de hoy, una como futbolista y tres desde el banquillo.
El primer diálogo contra los reds no pudo terminar peor para Ancelotti. Atleta de la Roma durante ocho temporadas (en el Milan solo estuvo cinco) Carletto vivió el partido más importante del equipo giallorossa, la única final de la Copa de Europa disputada por los romanistas, el 30 de mayo de 1984, nadie menos que en el estadio Altanero y delante el Liverpool. Todo le salió mal al ahora preparador del Madrid. Una equimosis le impidió corretear y la orejona se fue para Anfield tras derrotar en los penaltis al conjunto de Falcao y Toninho Cerezo.
Para Ancelotti aquello fue el desdicha más terrible sufrido en su carrera de futbolista, pero ni siquiera puede acercarse a lo que le pasó el 25 de mayo del 2005 en el estadio Ataturk de Estambul, ya como preparador del Milan. De nuevo el Liverpool le privó de la Champions en los penaltis en un partido que se llegó al refrigerio 3-0 para los italianos. “Nadie se explica aún que pudo suceder”, destaca Ancelotti, el único preparador que en la historia de la Champions se ha conocido en un trance parecido. “Cuando me recuerdan que puedo ingresar mi cuarta Champions este sábado siempre pienso que debía ser la casa de campo”, asegura. (Si adecuadamente pocas veces hace mención al gol de Sergio Ramos en el 93 delante el Deportivo que le abrió el camino a la tercera).
El capítulo de Ancelotti con el Liverpool no solo está sazonado de desgracias deportivas, ni mucho menos. Como él mismo recordó el martes, solo dos primaveras a posteriori de Estambul, el 23 de mayo del 2007, le devolvió la moneda al propio Liverpool de Rafa Benítez al ganarle con el Milan (2-1) la final de la Champions disputada en el estadio Altanero de Atenas.
Pero hay más. Tras su paso por el banquillo del Nápoles, Carlo Ancelotti recaló dos temporadas en el Everton, el gran rival del Liverpool en la ciudad del Mersey, las dos temporadas antiguamente de su dorso el verano pasado al Madrid. De su trayectoria por Godisson Park Carletto destaca la primera conquista del Everton en Anfield desde 1999.
Nadie puede explicarle a Ancelotti lo que significa perder y ingresar delante el Liverpool.
Publicar un comentario