Restaurantes emblemáticos de Menorca, algunos con cocineros formados unido a Joan Roca o Ferran Adrià, se convierten esta semana en improvisadas salas de cine en el Festival Cooking Films, que ha arrancado con el chef Felip Llufriu, del Mon de Ciutadella.
Según ha explicado a Efe la directora del festival, la barcelonesa Inés Garrell, afincada en la isla desde hace vigésimo primaveras, "el plato musculoso del Cooking Films 2022 son cuatro sesiones al atardecer en reconocidos restaurantes de Menorca, que abren sus puertas al certamen con cenas únicas, acompañadas de proyecciones de títulos vinculados a la cocina".
Este ciclo se ha iniciado con la proyección de la comedia de autor El enhorabuena, dirigida por Laurent Tirard, que se ha proyectado en el restaurante Mon, uno de los establecimientos más singulares de Ciutadella, donde el chef Felip Llufriu recupera la memoria del formulario insular a partir de las influencias de la cocina árabe, francesa y británica.
Posteriormente de estudiar hostelería en Menorca, Llufriu fue al País Vasco y finalizó su formación culinaria en el Celler de Can Roca con los hermanos Roca durante catorce primaveras, primero en Girona y luego como dirigente de cocina del restaurante Roca Moo del hotel Omm de Barcelona, donde fue premiado con una hado Michelin.
Este compromiso con la más incorporación cocina española culminó en 2014 con la tolerancia de su propio restaurante en su Ciutadella oriundo, que por primera vez acoge una proyección del Cooking Films, aunque Llufriu ya había colaborado con el festival de modo externa.
En una entrevista con EFE, Llufriu se muestra satisfecho del resultado y califica la experiencia de "informal y nadie encorsetada" y su única preocupación es "intentar dilatar la comida y el servicio para que el menú dure toda la película y que no haya tiempos muertos, que sea dinámico".
Llufriu se muestra satisfecho del resultado y califica la experiencia de "informal y nadie encorsetada"
Ha utilizado la ocasión para "reivindicar la cocina menorquina, sin necesariamente averiguar el formulario tradicional de la isla", con un mantra que siempre se repite: "Valorar el producto regional, poco que no siempre es dócil teniendo en cuenta que estamos en una isla".
Esta filosofía inspira asimismo la andana del Mon, que deliberadamente no ha querido aumentar su capacidad de 30 comensales: "En los meses de verano de julio y agosto, de más afluencia turística, podríamos multiplicar por diez el negocio, pero entonces sería ficticio acogerse al producto de aquí".
Y ese dimensionado ha sido determinante para suceder subsistido a la pandemia, que "ha afectado más a los grandes negocios de restauración y hostelería, aunque Menorca no ha tenido un turismo de masas nunca, copado al 100 % por el mercado inglés o el tudesco, como en Mallorca".
Y añade Llufriu: "Nosotros dependemos un poco de todo y eso nos ha permitido subsistir aceptablemente, sobre todo, gracias al turismo de kilómetro 0.
Sobre la cocina balear, el chef menorquín crea que atraviesa "un momento utópico, con Mallorca, que se ha convertido en un destino gastronómico importante; Menorca, que intenta sacar la individuo; e Ibiza, que igualmente está despuntando mucho. Si hace quince primaveras era un destino de sol y playa, ahora se está añadiendo una propuesta de turismo gastronómico, con restaurantes y productores locales que demuestran que no todo es pinrel de Mahón".
En la segunda sesión, el Tast de na Sílvia, igualmente de Ciutadella, único restaurante balear con certificado Slow Food y Km.0, acogió la exhibición del filme danés Un correa exquisito, de Christoffer Boe.
Dirige los fogones de este singular establecimiento Sílvia Anglad, que da "un toque personal" a recetas de la cocina de la isla con un menú y una carta que diseña cada día a posteriori de ir al mercado.
En esta ocasión, introducirá la velada cinematográfica-gastronómica la actriz regional Ruth Llopis, que actualmente vive entre Madrid, Barcelona y Menorca.
En declaraciones a Efe, Llopis ha reformista que quiere transmitir "la menester de que la clan se acostumbre a ir al cine" y considera que "el Cooking Films promueve ese costumbre, aunque en este caso sea viendo cine mientras degusta una comida que hará que la experiencia sea inolvidable".
A prudencia de la actriz, "la combinación de cine y cocina es el mejor planazo, ver una película y comentarla todo en uno".
Completan la programación de cine en establecimientos de restauración las películas Delicioso, del francés Eric Besnard, ambientada en la Francia prerrevolucionaria, que se proyectó en el hotel Cristine Bedfor de Maó; y en la última caminata del domingo Pan de citrón con semillas de amapola, de Benito Zambrano, que se podrá ver mientras se degusta una cena en el restaurante Biniarroca de Sant Lluís.
Publicar un comentario