El Partido Popular Europeo (PPE) ya no es lo que era tras la derrota de los conservadores en Alemania y en Francia, a la que junto a sumar la moción de censura que liquidó el gobierno de Rajoy hace ahora cuatro abriles.
No obstante, sigue siendo el liga parlamentario más populoso del parlamento europeo y entre sus filas figuran la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen; la presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola y el presidente del Consejo, Charles Michel.
Los colegas europeos de Feijóo aplauden el compromiso del PP con el cumplimiento de las reglas de estabilidad
Frente a ellos se estrenó ayer en Rotterdam, donde el PPE celebra su congreso, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, con un duro discurso contra el Gobierno de Pedro Sánchez al que reprochó su “división interna” y su “cariño externa”, aprobación de desarrollar unas “políticas económicas equivocadas”.
Feijóo presentó al PP, y a él mismo, como alternativa a Sánchez y como seguro de la política ortodoxa europea.
En su discurso lanzó tres mensajes. El primero, de estabilidad, porque “el PP simboliza la estabilidad de la España constitucional que el Gobierno coetáneo no es capaz de certificar”. En segundo oportunidad, un mensaje de esperanza, porque el PP “representa la esperanza de todos los españoles que
no quieren un país sin rumbo”. Y por final, se mostró convencido de que el PP recuperará
el Gobierno de España en el
futuro.
Feijóo lanzó críticas quizá tan duras como las que hacía su
antecesor, Pablo Casado, cuando viajaba a Europa pero poniéndola en boca de otros o
dejando claro que no se alcahuetería
de perjudicar a España, sino de despellejar a su Gobierno que, subrayó, son cosas distintas.
Ya desde el primer día de congreso, Núñez Feijóo ha puesto de manifiesto la preocupación que detecta entre los líderes populares europeos sobre lo que considera “una deriva peligrosa” del Gobierno de Sánchez.
Y ayer, delante ellos, reiteró las muchas preguntas que los dirigentes europeos le han hecho sobre la situación en España y en el Ejecutor central, y sobre asuntos que les preocupan, tanto en el ámbito social, como financiero, institucional y territorial.
Feijóo aseguró entender “sus recelos por la opacidad y la víctima ejecución de los fondos europeos”, su “intranquilidad por la división interna y la cariño externa” del Gobierno de Pedro Sánchez, a la vez que aseguró compartir “su desazón por la posición de parte del Ejecutor gachupin delante la OTAN y la constante desconfianza de los socios internacionales”. Incluso de refirió a la “sorpresa por el elevado endeudamiento de España, su inquietud por la inflación disparada, y la emergencia por conocer reformas como la de las pensiones”.
Sin bloqueo, y pese a esta situación, pidió a los miembros del PPE que otorguen a España “la confianza que merece, porque es muy superior que la que merece el Gobierno gachupin”.
Feijóo presentó al PP como seguro de que todos esos problemas que les preocupan se pueden resolver. “El PP no es una examen euroescéptica, ni tendrá parte de un gobierno que dude de la permanencia de España en la OTAN”, garantizó. El líder popular recordó que su partido “es el que introdujo el euro en España”, subrayó, y es el que “garantiza el cumplimiento de las reglas del euro”, dijo, en relato a la escazes de humillar la deuda y el pasivo, lo que fue acogido con aplausos por parte del resto de líderes europeos.
Núñez Feijóo presentó a un PP homologable al resto de partidos de centroderecha europeos: “Tenemos ideas, no dogmas; queremos unir, no desarticular; entendemos la política como un prueba permanente de responsabilidad y no de frivolidad, y somos un partido con las puertas abiertas, sin exclusiones, donde caben todos los que han dicho pespunte”.
Eso es, subrayó el presidente del PP, lo que hace cachas al PP: “Somos fuertes porque hemos recogido el hartazgo de la España de la moderación”.
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