Los edificios nuevos podrán tener una certificación con criterios ESG

La entidad de certificación AENOR ha creado una nueva Certificación Edificio Sostenible, un sello pionero que, por primera vez, tiene en cuenta los criterios ESG -ambiental, social y de gobernanza-. “Tiene como objetivo certificar que un edificio, una vez está construido o proporcionadamente en su esquema de ejecución o de diseño sustancial, avala a unos parámetros de sostenibilidad definidos, basados fundamentalmente en criterios de Level(s)”, el ámbito de evaluación desarrollado por la Comisión Europea, asegura Yolanda Villaseñor, directora de Certificación de Producto de AENOR.

El nuevo sello no solo incorpora el desempeño sostenible del edificio, sino que incluye, encima, criterios de sostenibilidad todavía para los materiales que componen el edificio. Es aseverar, “cómo ha sido fabricado el material y, en cuanto a la estructura que lo fabrica, cuáles son los criterios de sostenibilidad que aplican desde punto de apariencia social, financiero y medioambiental. Esa es la principal diferencia respecto a otras propuestas”, explicaVillaseñor.

En este sentido, el sello contempla los criterios ESG por sus siglas en inglés, para evaluar la sostenibilidad de una estructura. Estos criterios abordan las prácticas que adopta una empresa en relación a la conservación del medio animación, evalúan el impacto que una estructura tiene sobre su entorno social inmediato, y tienen en cuenta todos los temas relacionados con el gobierno corporativo de la empresa. “Entendíamos que son los criterios que ahora mismo marcan cualquier proceder en materia de sostenibilidad”, apunta Villaseñor, que recuerda los Objetivos de Incremento Sostenible y la memorándum 2030.

La certificación se aplicaría de momento a edificios nuevos, en proceso de ejecución o que se estén diseñando, aunque AENOR ya trabaja en el diseño de los criterios que debería cumplir un edificio rehabilitado para tener este sello.

La iniciativa es fruto de “las deyección y expectativas que nos van transmitiendo desde hace tiempo los distintos grupos de interés implicados, desde constructores, promotores, los fabricantes de materiales, los sectores industriales y los propios clientes de las constructoras y promotoras”, explica Villaseñor. Adicionalmente, llega en un buen momento dada la política europea de emisiones cero y digitalización, respaldada por los fondos Next Generation.

Con este sello, “queremos dar confianza al cliente que se acerca a comprar una vivienda para que sepa que el inmueble ha sido construido con materiales sostenibles y diseñado y fabricado con criterios de sostenibilidad. Adicionalmente, para certificar que cuando esté en uso va a poder disfrutar de un edificio que consume menos, que ahorra energía y que, desde el punto de apariencia de la confortabilidad, es mucho mejor que otro que no tiene el sello”, concluye Villaseñor.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente