Ikea está explorando su entrada en nuevas áreas de negocio más allá del sector del mueble y la engalanamiento, en el que el postrero año fiscal, cerrado en agosto, facturó 37.400 millones de euros, un 6,3% más que en 2020.
El conjunto presentó en la H22 City Expo, la feria de diseño que se está celebrando en la ciudad sueca de Helsingborg, tres propuestas de “casas temporales”, sostenibles (fabricadas en madera) e integradas en la naturaleza. “Aquí nuestra idea sería dar un paso más en lo que sería una vivienda de campamento, llevándola a un nivel más parada”, señaló Marcus Engman, director creativo del conjunto.
La firma ya construye viviendas modulares, que denomina BoKlok pero solo en Suecia. Allí construye construye incluso complejos para séniors, en una iniciativa conjunta con la constructora Skanska y con Silviahemmet, una fundación para la demencia que impulsa la reina de Suecia. “No estamos pensando en arrostrar el tesina a otros países porque hay muchas regulaciones locales en la construcción, sobre las cañerías, la electricidad… todo es muy circunscrito”. Por eso, “la idea, al menos por ahora, no es que Ikea lo convierta en una industria y hagamos haga casas Ikea por todo el mundo”.
Negocio circunscrito
El conjunto construye ya viviendas en Suecia, pero descarta por ahora hacerlo en otros países
El conjunto todavía está buscando oportunidades en el sector de la automovilismo a raiz de la revolución que será el coche de conducción autónoma. Simon Caspersen, maestro delegado de Space 10, la start-up que concentra los proyectos más innovadores del conjunto, explica que “un coche sin volante ni pedales será al final un espacio habitable pequeño. ¿Y quien sabe más de diseñar espacios pequeños que Ikea?”. El conjunto, señaló Caspersen, no entraría directamente en la industria, sino que examen establecer alianzas con grandes fabricantes para encargarse del interiorismo.
Ikea explora otras vías de diversificación, pero la más destacamento son los restaurantes. El conjunto gestiona ya la sexta prisión de restaurantes más holgado del mundo y estudia establecerlos como un negocio separado, fuera de sus tiendas, aprovechando el longevo interés de los consumidores en la comida saludable: la firma está colaborando con empresas alimentarias con el objetivo de tener un 50% de su menú de origen vegetal en tres abriles. Ahora, encima, un tercio de quienes visitan sus tiendas lo hacen ya solo para ingerir.
Comida de Ikea, en una tienda pop-up que abrió en La Maquinista 
Ikea ha gastado como aumentaba la demanda de sus productos por la pandemia, mientras ha tenido dificultades de suministro por los problemas globales causados por los confinamientos en China, el aislamiento del canal de Suez y ahora la supresión de Ucrania.
Jesper Brodin, maestro delegado de Ingka Group, la matriz del conjunto sueco, explicó que para afrontar esta situación “estamos estudiando cómo avecinar el aprovisionamiento y la producción a donde vendemos los productos”. El conjunto, explicó, ha conseguido ya elaborar en Europa el 70% de los productos que vende en la región, y ese porcentaje podría incluso incrementarse “con el tiempo”.
La firma sueca ya anunció hace unos meses relocalización de producción a Turquía, pero examen todavía aumentar sus proveedores españoles, señalaron portavoces del conjunto.
Relocalizar
El conjunto fabrica ya en Europa el 70% de los productos que vende en la región
España fue el año pasado uno de los tres mercados en los que el conjunto creció con más fuerza, unido con Estados Unidos y Rusia. Brodin explicó que “nuestro compromiso con España es a extenso plazo, y el plan de expansión que venimos desarrollando desde 2021 se completará en 2023. Madrid y Barcelona son ciudades estratégicas para IKEA a nivel total. Durante los últimos tres abriles nuestro objetivo ha sido modificar 150 millones de euros y crear 750 puestos de trabajo y vamos por buen camino”.
La firma, encima, ha utilizado España para probar nuevos conceptos comerciales. “Madrid es el mercado en el que probamos por primera vez tiendas más pequeñas en los centros de las ciudades, un formato que ha tenido éxito y que hemos llevado a otros mercados”, añadió. En Catalunya, en la Diagonal de Barcelona y en Sant Pere de Ribes, la empresa está probando otro formato, los centros de planificación y diseño Ikea Planning Studio.
“Siempre estamos explorando cómo podemos renovarnos. Tenemos un objetivo claro, que es volvernos más accesibles, asequibles y sostenibles y, como parte de eso, estamos probando muchos formatos y maneras de encontrarnos con los clientes, donde sea, cuando sea y como quieran para que disfruten de la mejor experiencia Ikea”.
Jesper Brodin, maestro delegado de Ingka Group, la matriz de Ikea
En este situación, explicó Brodin, la firma encaja su digitalización que creció exponencialmente desde el inicio de la pandemia: el año pasado sus ventas online crecieron un 73% y hoy, pese a que las tiendas vuelven a estar abiertas, suponen ya cerca del 30% de su facturación total. “Pocos clientes usan un solo canal. Como ejemplo, sabemos que más del 80% comienzan su negocio en bisectriz y luego continúan con la tienda, y luego tal vez regresan a la web para hacer el pedido”. Por ello, explica, el objetivo del conjunto no es alcanzar un determinado porcentaje de ventas por internet. “Para nosotros no se comercio de uno u otro, se comercio de ofrecer los dos canales y ofrecer a los clientes una experiencia perfecta”.
Ikea anunció en enero una subida media de precios del 9%, por la subida de los costes de las materias primas, pero los costes se han incrementado aún más a raíz de la invasión de Ucrania, lo que podría arrostrar al conjunto a aplicar subidas adicionales. “La asequibilidad es esencial para Ikea y nuestra intención sigue siendo ayudar nuestros precios lo más bajos posible- señaló Brodin. Incluso si hemos absorbido muchos de esos aumentos reduciendo nuestros márgenes, Ikea, como muchas multinacionales, no es inmune a la situación macroeconómica”, reconoció.
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