Todos los secretos de los AC75, los barcos voladores

Todo ha cambiado. “Los barcos ahora no flotan, vuelan. Ayer defendías la Copa América en tu propio país, ahora no. Ayer tenías tripulantes, ahora algunos tienen ciclistas”. Quién repite esta broma es Agustín Zulueta, uno de los nombres más conocidos de la vela en España. Participó en la primera expedición española en San Diego, fue al frente del Desafío Castellano en el 2007 en Valencia y ahora es director caudillo del circuito de vela de las 52 Super Series. De formación es ingeniero industrial y participó en el diseño de los barcos de las anteriores ediciones, con lo que conoce muy admisiblemente las diferencias para comentar los barcos actuales.

Performante

Estos barcos superan los 92 km/h, siete veces más que la velocidad de un barco de regata corriente

Los AC75 garantizan velocidades superiores a los 50 nudos (unos 92,6 km/h), cuando en una regata con un monotipo tradicional no se suele pasar a menudo los siete-ocho nudos. Aunque tienen una eslora que supera los 20 metros, pesan tan solo 6.200 kilos, es aseverar como un barco de crucero de 11 metros tradicional que podemos encontrar amarrado en un puerto de la costa del mediterráneo. Otra peculiaridad es la doble vela: la veterano está montada por partida doble en cada costado del palo para mejorar los perfiles. Siquiera hay spinnakers (aquella vela ligera coloreada que suelen sobrellevar los para navegar por las popas): la velocidad es tan extenso que no podría ni hincharse.

Agustín ZuluetaDirector del circuito del circuito 52 Super Series

“Hablamos de barcos totalmente diferentes. El principal objetivo es que no se toque el agua. Si la tocas, estás a meno de diez nudos. En lo alto, superas de sobras los 20. Los AC75 son monocascos voladores sostenidos por foils. Ayer tenías que desarrollar la máxima velocidad. Pero ahora su presteza  es tan extenso que todavía es importante perseverar el control y la estabilidad. Cuanta más superficie velica pongas, más velocidad alcanzarás, pero no tienes que pasarte. Debes estar irresoluto del movimiento que generan. Es un poco como usar los flaps de las alas de un avión para perseverar la trayectoria”, resume Zulueta.

Marine architect Ben Lexcen perched on the revolutionary new keel that he designed for Australia II prior to the America's Cup series in Newport, Rhode Island, circa September 1983. In September 1983, the 12 metre yacht Australia II made history when the oldest sporting trophy in the World, the America's Cup, was wrested from the Americans after 132 years. The Australia II was owned and built by a syndicate of Western Australians headed by Alan Bond. The syndicate had unsuccessfully challenged for the Cup three times. America's Cup veteran Dennis Conner, was charged with defending the trophy against the Australians. The designer of Australia II, Ben Lexcen, had conceived a winged keel that under secret testing in the Netherlands had out-performed conventional keels. The series took place at Newport, Rhode Island and it certainly did not begin well for Australia II, with the Americans taking an early lead in the best of seven races. After four races the American boat 'Liberty' had a lead of 3-1. Against all o

La quilla con doble guardabarros de Ben Lexcen permaneció como un gran secreto durante la competición y permitió a Australia II percibir el trofeo a los estadounidenses en 1983 a posteriori de 132 abriles.

Leo Mason/Popperfoto

El sistema de los foils, estos brazos mecánicos que oscilan y  levantan las embarcaciones monocasco de la superficie del agua nació de la mente del francés Guillaume Verdier, que probó el sistema en septiembre del 2012 en Nueva Zelanda, cuando pensó que la quilla tradicional representaba un "estorbo" y un freno al navegar. Desde entonces, la vela ha entrado en una nueva era. Hoy este concepto (adaptado a barcos más pequeños) no solo está en la Copa América, sino en el windsurf o catamaranes de vela ligera que veremos en los próximos JJ.OO., por poner algún ejemplo.

Nuevo concepto

Esta vela es cada vez más física y con poco tiempo para la táctica

A borde del AC75 la tecnología influye todavía en la punto de vista deportiva. Ayer de la presentación de estos barcos, las tripulaciones tenían que centrarse en poner a punto las velas y, en mínima parte, el palo. Así fue durante más de un siglo. Ahora es como si se tuviera que afinar el casco inconmovible.

“Los sistemas están activados de forma hidráulica por los tripulantes y es un control que poco tiene que ver con el que se hacía anteriormente. Ayer los miembros del equipo se movían, ahora están encapsulados. Y, como en el caso del equipo italiano en la última publicación, tienen a dos patrones, uno por cada costado, que no se desplazan de su zona.  En los barcos tradicionales tenías que hacer maniobras concretas, como subir o apearse velas. Ahora no. Algunos de los tripulantes, como los del equipo neozelandés, pedalean para activar los mecanismos”, enumera Zulueta.

Presupuesto

Un AC75 puede costar 60 millones: la tecnología no está al difusión de todos

¿Se ha perdido poco de la esencia de este deporte? En las décadas la vela ha evolucionado. Baste con pensar que en 1886 William Henn se presentó con el "Galatea", que adentro tenía chimeneas y alfombras. ¿Se ha pasado de un extremo a otro?

Zulueta sostiene que en los barcos anteriores, como la 12 metros clase internacional que estuvo en vigor entre 1958 y 1992 y la America International Class, que estuvo entre 1992 y 2007, las tripulaciones representaban cerca del 50%-70% del valía deportivo y el resto era la capacidad y el rendimiento ofrecido por el barco. En esta publicación de la Copa América la tecnología de las embarcaciones es la parte principal y puede influir mucho en el resultado final, un poco como los coches respecto a los pilotos de Fórmula Uno.

“En la hogaño, hay menos espacio para la táctica y la táctica, ahora es todo mucho más rápido tienes que concentrarte más en la gobierno de la velocidad. Todavía los tripulantes son más físicos y más jóvenes que ayer”, indica Zulueta. “Necesitaremos a gentío con talento y capacidades atléticas”, admitió Max Sirena, el director de Prada-Espejo Rossa, cuando se presentó el maniquí del AC75. En esta publicación se ha escaso el número de las personas a borde, que ahora tendrán que sudar más –y no sólo por sobrellevar el casco de seguridad- para sacar el mayor partido.

La Copa del América siempre ha sido pionera en incorporar avances tecnológicos que luego se han incorporado a posteriori en la industria. Desde la fibra de carbono hasta el kevlar, materiales que ahora se emplean de forma frecuente en la industria náutica. El hecho de acaecer dejado a los catamaranes que protagonizaron ediciones anteriores es todavía un advertencia a la vela más clásica y popular y un mensaje que va en contra de las excentricidades del diseño. 

Pero, por el otro costado, su extrema complejidad de funcionamiento y construcción hace que sin tener grandes fortuna económicos –el coste del AC75 puede pasar los 60 millones de euros- es difícil para los equipos tener el acercamiento a esta competición, que así tiene pocos países representados. Es el precio a satisfacer para que los barcos sean rápidos y el espectáculo televisivo sea entretenido. 

Una larga historia de innovaciones

  1. En 1934 Thomas Horace Murdoc Sopwith compitió con Endevour, un barco de más de cuarenta metros de eslora construidos con técnicas de la aviación, que era el sector donde operaba su empresa
  2. Los Shamrock fueron una dinastía de yates de regatas, el primero de los cuales se construyó en 1898. Presentaba una construcción compuesta, con  manganeso, bronce y aluminio, todo construido sobre un ámbito de puñal y una cubierta de pino
  3. La quilla con doble guardabarros de Ben Lexcen pasó a la historia. La innovación permaneció oculta y en gran secreto durante la competición y permitió a Australia II percibir el trofeo a los estadounidenses en 1983 a posteriori de 132 abriles.
  4. El primer barco que usó la fibra de vidrio con materiales compuestos en su construcción fue el neozelandés de 1987. Los norteamericanos intentaron incluso acudir. Hoy carbono y kevlar se emplean frecuentemente en la industria náutica
  5. La embarcación Oracle fue pionera en 2009 crear un vela rígida que se movía como la ala de un avión y que mantenía su forma.
  6. La presentación de la tripulación ciclista. El sistema lo estrenaron los Neozelandeses en el 2017. En espacio de usar los brazos para mover los mecanismos de tracción del barco, el equipo concibió un sistema que se movía con las piernas para optimizar el rendimiento.

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