El corregidor de València, Joan Ribó, abrió el primer congreso internacional sobre la semana sindical de 4 días -Four Day Week Summit- dando un titular: postulaba la ciudad como cárcel de pruebas para estudiar la reducción de la excursión a 32 horas durante un mes. Se paciencia que próximamente de más detalles, mientras que el presidente de la patronal española, Antonio Garamendi, veía la cuestión como electoralista a un año de los comicios municipales y autonómicos en la Comunitat Valenciana.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que se encargó de cerrar la primera excursión del congreso, apostó por afrontar el debate "sin apriorismos ni simplezas", pero lo tildó de "haber". En este sentido, recordó que están en marcha dos proyectos legislativos desde el Gobierno castellano: el nuevo estatuto de los trabajadores y la futura ley de los usos del tiempo.
Sobre esta última, la ministra aseguró que "transformará el binomio tiempo-trabajo" y, entre otras cuestiones, tratará la reducción de la excursión sindical. "Hablará de la vida, del tiempo, de la presencialidad. Va a cambiar el prototipo", subrayó. Sobre el nuevo estatuto de los trabajadores, auguró que "lo va a poner todo patas en lo alto".
Díaz propuso a desobstruir "paréntesis para cuidar o paréntesis para alucinar o para formarse": "Hablamos de la soberanía del propio tiempo. ¿Por qué no poder programar bolsas de horas en las que el trabajador pactan la distribución de su excursión?".
(I-D) El sindacalista de la Cgil, Alegre Durante; la sindicalista de PCS Scotland, Ruby Gibson; el secretario común de CCCO, Unai Sordo; la periodista de La Vanguardia y moderadora Raquel Andrés; el secretario común de UGT, Pepe Álvarez y la experta en negociación colectiva del sindicato teutónico IG Metal, Sophie Jaenicke 
Por su parte, la vicepresidenta valenciana y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, que incluso clausuró la primera excursión del congreso, instó igualmente a desobstruir "un debate serio sin apriorismos" sobre la semana sindical de 32 horas, y defendió que esta es una de las "políticas redistributivas" que deben plantearse para reducción de las desigualdades.
"No hay capital sin econovida. No entendemos una capital que no esté al servicio de la vida", afirmó, y apostó por afrontar un "decrecimiento sereno" donde el "reparto del trabajo" es incluso "una medida de imparcialidad ambiental".
Por otro costado, Oltra argumentó que la reducción del horario sindical "es una medida profundamente feminista" porque pone "la vida en el centro" y recordó que la mayoría de las reducciones de excursión -con la uniforme ladera del salario y de la pérdida del poder adquisitivo- las solicitan mujeres. "Hay que replantearse el trabajocentrismo", ahondó.
Los sindicatos ven oportuno afrontar el debate
El secretario común de CCOO, Unai Sordo, y el de UGT, Pepe Álvarez, mostraron ayer su predisposición para pelear por la reducción del tiempo de trabajo y tildaron de "retrógrada" la postura de la patronal española de considerar electoralista la semana de cuatro días laborales.
Sordo defendió que la semana de 4 días laborales "es una opción viable en muchos sectores y muchas empresas" y argumentó que tiene ventajas como evitar desplazamientos excesivos y puede ser más útil para conciliar la vida sindical y la vida personal.
La vicepresidenta Segunda y ministra de Trabajo y Heredad Social, Yolanda Díaz, participa en la Cumbre Internacional de la Semana de 4 días en València 
Para Sordo, la reducción del tiempo de trabajo debe servir para crear más empleos y no para precarizar más los empleos y se confesó "perplejo" por la postura del presidente de la patronal española, Antonio Garamendi, de que estos debates se hacen para triunfar elecciones, pues no sabe dónde ve "el electoralismo" de estas reflexiones.
"No hay por qué descalificar este tipo de medidas, que nadie está planteando taxativamente" para todos los sectores ni en términos "homogéneos a toda la capital española", aseveró el dirigente de CCOO, para quien las organizaciones empresariales deberían tener una visión "un poco más moderna y un poquito más mirando al siglo XXI y no tanto para detrás".
Por su parte, Álvarez manifestó que existe una "requisito imperiosa" en los trabajadores, las organizaciones sindicales, la sociedad y la capital de afrontar el aberración de la "hiperproductividad" que se está produciendo en el mundo.
Y valoró que la afirmación de Garamendi es "muy retrógrada, pensada exclusivamente para aquellos empresarios que en lado de estar pensando en la capital del mañana y en la capital de todos". "Piensan en la cuenta de resultados a corto plazo sin hacer ningún tipo de cambio de sus empresas", lamentó.
Álvarez defendió que dialogar de las 32 horas "es un debate muy oportuno que va a dar mucho sí" y se va a implantar "mucho más rápido" de lo que se pueda imaginar, y ha destacado que debe ocurrir flexibilidad para implantarla y nuevos controles, para que lo que no ocurra es que se amplíe la excursión sin determinar.
Publicar un comentario