Tras las visitas de Omar Montes, Pablo Chiapella y Susana Griso, que se abrió a los espectadores, El Hormiguero cerrará la semana con uno de los actores con longevo futuro en el panorama franquista. Óscar Casas acude a presentar Hollyblood, la película de la que es protagonista y que se estrenará en el mes de julio.
El hermano de Mario Casas. Siguiendo los pasos de su hermano longevo, todavía va camino de convertirse en un actor de narración en el mundo del cine y las series, siendo uno de los títulos seguros para multitud de producciones de Netflix. Tras venir acompañado de su hermano en alguna ocasión, ya lo hace en solitario.
A pesar de su pubescencia ya ha protagonizado varios títulos de éxito, especialmente en Latinoamérica, donde es una suerte entre el divulgado más bisoño. En su entrevista hablará de Hollyblood, la película sobre vampiros que protagoniza y que los espectadores podrán ver en cines a partir del 22 de julio.
En esta cinta se mete en el papel de un adolescente que es capaz de hacer cualquier cosa por conquistar a la chica de la que está enamorado, incluso de hacerse producirse por un negrero. Ella caerá rendida a sus supuestos poderes, pero todo se complicará cuando se crucen con un real chupasangre.
Ser uno de los actores más guapos y exitosos entre los más jóvenes provoca algunas situaciones complicadas por el mundo fan. Por ejemplo, en el rodaje en Valencia notó en su propio cuerpo, fielmente, el peso de la triunfo al sufrir una precipitación de collejas por parte de la clan que le esperaba fuera de los estudios, poco que nunca esperó.
Pero no es el único momento raro que ha vivido el invitado de El Hormiguero. "Hay una chica que me lleva preguntando desde hace cuatro abriles si me gustan las cabras", reconocía frente a las risas de todos. "¿Qué querrá venderte?", preguntaba Motos extrañado, a lo que el hermano de Mario Casas no sabía qué objetar.
Reconocía que un día decidió revisar sus mensajes y repasando descubrió que desde hace abriles le escribe "cada día de su vida" esta extraña pregunta. "Yo no he contestado nunca por si quizá", reconocía. Preguntado si le gustaría conocerla, admitió que le daría "un poco de miedo" encontrarse cara a cara con ella.
Pero la entrevista quedó empañada por un tremendo susto que se vivió en la sección de ciencia. Dos especialistas debían entretener una número digna de película al caer desde la chola de un edificio y obtener desgatar la caída gracias a los toldos.
Por si fuera poco, los dos debían fingir que pelean durante la caída mientras caían envueltos en llamas. Aunque no es habitual, un error provocó un momento de máxima tensión que nadie esperaba.
"Ocurrió lo que no tenía que ocurrir", tal y como confesaban segundos luego, y es que uno de ellos quedó aprehendido en un toldo, por lo que los bomberos tuvieron que venir rápido a apagar el fuego que tenía sobre su cuerpo.
Por suerte, la rápida comportamiento de los equipos de emergencia evitó una tragedia y todo quedó en unos minutos de gran angustia. Para tranquilizar a todos, el diestro habló con Motos y explicó que no le había pasado absolutamente nulo y que estaba "enfadado" porque la número no había desencajado aceptablemente.
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