'Kilroy estuvo aquí', el meme de la Segunda Guerra Mundial

En 1945, unas semanas a posteriori del final de la Segunda Guerrilla Mundial (1939-1945) y durante una de las reuniones de la conferencia de Potsdam (Alemania), Stalin volvió muy extrañado del baño. No es que poco no estuviera admisiblemente en ese servicio, dispuesto especialmente para él, Clement Attlee y Harry S. Truman. Más admisiblemente, su contrariedad se debía a que en el interior se había topado con un extraño esbozo. Según contó un traductor, al salir preguntó a su ayudante: “¿Quién es Kilroy?”. Quizá pensaba que se estaban burlando de él.

Quién sabe. De lo que no hay duda es de que no era la primera vez que aquel personaje se dejaba ver en un ocupación inesperado. Más raro todavía es que los marines norteamericanos destinados en el Pacífico dijeran haberse topado con el mismo dibujo en búnkeres japoneses.

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De izqda. a dcha., Churchill, Truman y Stalin en Potsdam, 1945

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Según la divisa, lo mismo sucedió a lo grande de la Andana Sigfrido, un engorroso defensivo germano de 630 km de largo destinado a proteger el Reich de las acometidas aliadas desde Francia. Con el olor a pólvora todavía en el ámbito, más de un soldado socio vio a Kilroy en el interior de un refugio recién tomado. ¿Cómo es posible? ¿Compartían los alemanes el sentido del humor de los yanquis?

En definitivo. A establecer por una historia no confirmada, Hitler llegó a sospechar que aquel esbozo que aparentemente tenía el don de la omnipresencia era en efectividad el nombre en secreto de un agente de stop rango. Si lo pensó, se equivocaba.

Kilroy was here, en castellano “Kilroy estuvo aquí”, fue sencillamente un grafiti que se popularizó entre los soldados aliados, sin ningún mensaje en secreto ni mayores pretensiones. A la célebre frase, encima, acompañaba la silueta de un hombre pelado –análogo a un personaje de historieta– asomado a una hormaza sobre la que se dejaba ver su enorme napias.

La parte verdadero de la historia es que, efectivamente, el dibujo llegó a ser inmensamente popular. Era popular verlo en habitaciones, servicios, armarios o cualquier superficie de una colchoneta marcial. Además en el fuselaje de los aviones, en los camarotes de los buques de la Navy o en las paredes de cualquier pueblo francés por el que hubieran pasado los soldados aliados.

A los miembros de la Fuerza Aérea estadounidense les gustaba dibujarlo, a modo de mensaje, en las bombas que arrojaban sobre Alemania. Por supuesto, que pudiera aparecer en los búnkeres enemigos es parte de la divisa.

¿Dónde se originó este meme? Usamos esta palabra porque, según la Verdadero Entidad, es la correcta. Ciertamente, aun añejo, Kilroy no es sino un meme. La lectura más extendida –aunque ningún historiador lo pueda confirmar– es que el primero en realizar el dibujo fue James J. Kilroy (1902-1962), un supervisor de los astilleros de Quincy (Massachusetts), cuando la planta trabajaba a destajo para producir buques de aniquilamiento.

Una vez acabada la aniquilamiento, más de cuarenta personas dijeron suceder sido el primero en plasmar el esbozo

Al parecer, puesto que los trabajadores cobraban por cada plancha de puñal que fabricaban, más de uno trató de exagerar la cantidad que había producido. Precisamente por ello, el trabajo de Kilroy era marcarlas de algún modo reconocible. De ahí la frase “Kilroy estuvo aquí” y el divertido esbozo, quizá una atrevimiento del autor. Esto hizo que, una vez embarcados y rumbo a la aniquilamiento, muchos marines descubrieran los dibujos en distintas partes de los buques, popularizándolos por imitación.

Una posibilidad sugerente, aunque tiene muchos competidores. De hecho, cuando, en 1946, la Asociación Chaqueta del Transporte Conocido trató de aclarar el asunto a través de una convocatoria, más de cuarenta personas dijeron suceder sido el primero en plasmar el dibujo con mensaje. Entre ellos, el Kilroy de Quincy, que salió vencedor gracias al evidencia de varios compañeros.

Tal vez fue un premio injusto, porque en 1945 el revista norteamericano The Sun encontró a otro Kilroy que dijo suceder inventado el personaje mientras estaba destinado en unos barracones de Boca Ratón (Florida). Por otra parte, hubo quien señaló que el esbozo se parecía sospechosamente a Alice the Goon, un personaje de dibujos –de la serie de Popeye– aparecido por primera vez en 1933.

¿Y qué hay del Kilroy inglés? Durante el mismo período, en el ejército de ese país se popularizó un esbozo de aspecto idéntico. En su caso, sin retención, el leyenda que lo acompañaba acostumbraba a ser una engaño a los racionamientos.

Para los antropólogos y estudiosos del lengua, esta parte de la historia resulta la más complicada. De hecho, ni siquiera se ponen de acuerdo en cuál de los dos fue el primero, si el criollo o el inglés.

Semioruga estadounidense M3 de 1942, con su “Kilroy was here”, en un desfile en 2018

Semioruga estadounidense M3 de 1942, con su “Kilroy was here”, en un desfile en 2018

Ben P. L. / CC BY-SA 2.0

Poco importa. Lo interesante es asimilar por qué cientos de soldados se pusieron a pintarrajear lo mismo de forma aparentemente espontánea. La respuesta la dio el biólogo inglés Richard Dawkins en su texto El gen egoísta: las bases biológicas de nuestra conducta (1976). Las argumento de Dawkins, encima, asimismo sirven para explicar por qué un mismo meme acaba en un solo día en el móvil de miles de españoles… y al resistir al nuestro lo reenviamos.

Fue Dawkins quien acuñó el término “meme”. Lo hizo para referirse a una idea o comportamiento que, por imitación, se extiende de persona a persona. A su vez, dicho meme transporta un determinado significado. De hecho, según esta teoría los memes son el análogo cultural de los genes, que en biología sirven para explicar la cambio. De este modo, serían como el material hereditario de una civilización, o su pelotón más pequeña.

Es mediante su transformación y repetición como Dawkins cree que se puede explicar la cambio de una civilización. Unos cambios, por otra parte, que no siempre van a ser positivos. Ejemplo de ello sería el racismo, un meme que puede ejecutar como un parásito, fagocitando a su portador.

Aunque atractiva, a la teoría no le han faltado detractores. Muchos antropólogos cuestionan que una civilización pueda estudiarse como si fuera una ciencia natural. En todo caso, la propuesta de Dawkins fue rompedora, y dejó por el camino la curiosa palabra meme, que por sí sola ya es un intento de imitar a la ciencia. La acuñó por su similitud con mímesis y memoria, y porque en inglés tiene una fonética similar a “gen” (gene en inglés).

Tres soldados americanos se hacen una foto en 1943. Jim Heimann Collection / Getty Images

Tres soldados americanos en una cabina de fotos en 1943, durante la Segunda Guerrilla Mundial

Jim Heimann Collection / Getty Images

Volviendo a Kilroy, en la revista norteamericana Army History, el historiador Tim O’Gorman expuso el significado cultural que ese meme en particular quería transmitir. El narigón Kilroy es para O’Gorman un producto de la mentalidad de los soldados norteamericanos durante la Segunda Guerrilla Mundial.

A diferencia de los alemanes, acostumbrados a la disciplina prusiana, los estadounidenses eran hombres por lo caudillo más alegres. Para comenzar, sus expectativas de supervivencia eran superiores a las de los soldados de otros ejércitos, con 8,6 muertos por cada 1.000 hombres. Parece una guarismo elevada, pero hay que compararla con las calamitosas de los ejércitos germano o ruso. Por otra parte, nos dice O’Gorman, la Gran Depresión no había conseguido apagar el buen humor criollo, representativo de una nación hasta entonces floreciente.

Kilroy era una forma de reírse de ellos mismos y de sus enemigos. A medida que se iba vacada la aniquilamiento, asimismo de reafirmarse en la idea de la superioridad norteamericana. Los soldados se recreaban en el convencimiento de que el narigón personaje estaba en todas partes, incluso en playas que aún no habían sido tomadas.

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