La veterana supermodelo Linda Evangelista ha vuelto a trabajar como maniquí para una importante firma de moda tras poseer desaliñado el oficio y pasarse recluida durante cinco abriles oportuno a un procedimiento estético que la dejó "brutalmente desfigurada", según contó ella. Con motivo de la celebración del vigésimo botellín aniversario del icónico bolsa baguette de Fendi, Evangelista ha vuelto a posar para la firma y lo ha publicado en su cuenta de Instgram.
La canadiense se ha rodeado de amigos y personas de confianza en la industria para este primer trabajo tras mucho tiempo en las sombras. El icónico fotógrafo Steven Meisel se ha unido a la estilista Carlyne Cerf de Dudzeele y al director primoroso de Fendi y de Dior Hombre, Kim Jones, para este retorno de Evangelista en el que aparece con tres gorras satinadas en tonos pastel y varios bolsos de la firma.
Esta revés al trabajo de la maniquí como maniquí de fotografía puede resultar en su revés a la pasarela de la mano de la misma marca. Por el momento, el próximo 9 de setiembre está en el punto de mira para convertirse en la reaparición de Evangelista, pues ese día Fendi organizará un desfile de moda singular en Nueva York para celebrar el 25.° aniversario del bolsa baguette de Fendi.
La pesadilla de Evangelista, que ahora tiene 56 abriles, empezó entre agosto de 2015 y febrero de 2016, cuando se sometió a siete sesiones de un procedimiento de congelación de lubrificante que la dejó "permanentemente desfigurada".
Portada de People con Linda Evangelista
CoolSculpting es una técnica de congelación de lubrificante autorizada por la agencia del Gobierno de los Estados Unidos encargada de la Compañía de Medicamentos y Alimentos que se promociona como una alternativa no invasiva a la liposucción. En los últimos abriles, este procedimiento ha adquirido mucha popularidad en el mundo de la cirugía estética.
La maniquí presentó en setiembre de 2021 una denuncia contra la empresa matriz de CoolSculpting, Zeltiq Aesthetics Inc, por valía de 50 millones de dólares por daños y perjuicios, alegando que no ha podido trabajar desde que se sometió a siete sesiones de este procedimiento entre agosto de 2015 y febrero de 2016.
La supermodelo Linda Evangelista sufre los artículos secundarios de un tratamiento estético.
Según relató Evangelista a People, empezó a notar bultos en la perilla, los muslos y la zona del sujetador tres meses a posteriori de proceder el tratamiento. Las zonas que se suponía que debían reducirse se endurecieron y luego adormecieron.
"Intenté arreglarlo yo misma, pensaba que estaba haciendo poco mal", señaló la maniquí. Por este motivo, Evangelista empezó a hacer dieta y a incrementar el examen. "Llegué a no tomar nulo. Creí que estaba perdiendo la persona", añadió entonces.
Irreversible
Evangelista sufre hiperplasia adiposa paradójica, un intención secundario poco frecuente que afecta a menos del 1% de los pacientes de CoolSculpting
Finalmente, en junio de 2016 Linda Evangelista visitó a su médico y descubrió que sufría hiperplasia adiposa paradójica, un intención secundario poco frecuente que afecta a menos del 1% de los pacientes de CoolSculpting, que sucede cuando el proceso de congelación provoca que el tejido pringoso afectado se engrose y expanda. Este intención es irreversible.
"¿Por qué sentimos la carestia de hacer estas cosas a nuestros cuerpos? Siempre supe que iba a envejecer. Y sé que hay cosas por las que un cuerpo pasa. Pero no pensé que me vería así”, ha admitido Evangelista. La maniquí reconoció que se arrepiente de haberse sometido a este tratamiento estético y confía que su refrendo pueda ayudar a otras personas que se encuentren en una situación parecida.
Publicar un comentario