Así es el mejor Hispano Suiza de la historia, cuyo valor puede alcanzar los 12 millones de euros

Un Hispano Suiza, el H6C Torpedo ‘Tulipwood’ de 1924, será una de las estrellas de la subasta de RM Sotheby’s en la semana del automóvil de Monterey (California), que se celebrará del 12 al 21 de agosto. Se prórroga que pueda alcanzar pujas entre 9 y 12 millones de dólares -prácticamente el mismo valía en euros-, cifras que sólo están al valor de los modelos más exclusivos de Ferrari, Bentley, Mercedes-Benz o Bugatti.

La marca española, que los nietos de su fundador, el patrón Damià Mateu, están recuperando, será protagonista destacada de esta Semana de Monterey, un festival dedicado a los coches más exclusivos y a los grandes clásicos, donde los coleccionistas participan con sus mejores piezas. Y donde las subastas de automóviles alcanzan precios espectaculares.

Este año, Hispano Suiza estará presente de forma directa mostrando su extremo maniquí, el Carmen Boulogne, una serie basada en su hyperdeportivo Carmen, con una motorización eléctrica que desarrolla una potencia de más de 1.100 CV.

Hispano Suiza H6C Torpedo ‘Tulipwood’ de 1924

Los pasos de rueda en su forma contemporáneo fueron introducidos en los abriles 50, cuando se reparó la carrocería que había sufrido algunos daños durante la II Disputa Mundial 

Darin Schnabel ©2022 Cortesía de RM Sotheby's

Pero no será el único polo de distracción. El H6C Torpedo ‘Tulipwood’ ha llamado poderosamente la atención y será uno de los automóviles que deben alcanzar una puja millonaria no inferior a los 10 millones de dólares, quizás incluso supere los 12; y es que según los expertos de la casa de subastas, es el mejor Hispano Suiza de la historia.

La carrocería del coche se fabricó en madera de caoba, aunque su nombre haga remisión a ‘madera de tulipán’

André Dubonnet, heredero de la firma de aperitivos que lleva su patronímico, fue un aviador y piloto de competición enamorado de los coches de Hispano Suiza y Bugatti. Su pasión por la mecánica le llevó a diseñar una suspensión de automóvil, cuya diploma lleva su nombre y vendió a Universal Motors.

Dubonnet sabía lo que quería. Un coche para competir por los primeros lugares de la mítica Targa Florio y encargó el 'Tulipwood', llamado así porque su carrocería tipo ‘torpedo’ se realizó en madera de caoba, aunque su nombre haga remisión a ‘madera de tulipán’. No fue construido en Barcelona, sino en la industria que Hispano Suiza tenía en Francia.

Hispano Suiza H6C Torpedo ‘Tulipwood’ de 1924

El tablier es conforme a la época, con los mejores utensilios y controles del momento 

Darin Schnabel ©2022 Cortesía de RM Sotheby's

El coche que se subasta es poco diverso al flamante que empleó Dubonnet en la competición. Para ella, el ‘dandi driver’ prescindió de algunos utensilios, como los aleta, los paragolpes, etc.

El coche que se subasta es poco diverso al flamante que empleó Dubonnet en la competición

Hispano Suiza sólo fabricó tres chasis H6C "rebajados", es asegurar, con la distancia al suelo limitada al exiguo, que mejoraba el comportamiento. Su radiador asimismo era más bajo de lo habitual para defender la velocidad. Y hexaedro el empleo que iba a darle su propietario se equipó con un depósito de casi 300 litros de capacidad.

Para el motor, Dubonnet eligió el ‘Type Sport’, un potente 6 cilindros en término de 8 litros de cilindrada, capaz de ofrecer hasta 200 CV. Confió en él pese a que hasta el momento sólo el ingeniero y copropietario de la marca Mark Birkigt lo habían instalado en la su coche.

Hispano Suiza H6C Torpedo ‘Tulipwood’ de 1924

El motor Hispano Suiza ‘type Sport’ de 6 cilindros y 8 litros llegó a ofrecer 200 CV 

Darin Schnabel ©2022 Cortesía de RM Sotheby's

Pero la esencia estaba en la carrocería. Como Dubonnet, muchos de los pilotos de la época habían sido aviadores durante la II Disputa Mundial. Y para mejorar sus automóviles usaron materiales de aviación; por ejemplo, carrocerías de lienzo soportadas por un esqueleto de madera.

Una carrocería ultraligera

Dubonnet eligió finas planchas de madera y encargó la confección a la marca de aviones Nieuport-Astra. Eran finísimas planchas de 3 mm de gordura (1/8 de pulgada) sostenidas por soportes de tan pronto como 19 mm (3/4 de pulgada) de espesor. Así, el peso de la carrocería era inferior a los 75 kg.

En la Targa Florio –carrera en la que se realizaban seis vueltas a un circuito de más de 60 km por las tortuosas montañas de Sicilia-, acabó sexto entre más de un centenar de participantes, y dio dos vueltas más para completar la Copa Florio, donde fue 5º con un total de 8 horas y media, pese a los pinchazos.

Hispano Suiza H6C Torpedo ‘Tulipwood’ de 1924

La carrocería es de caoba, fabircada con finísimas planchas como usadas en las alas de los aviones 

Darin Schnabel ©2022 Cortesía de RM Sotheby's

El Hispano Suiza H6C era un auténtico ‘hypercar’ de la época: potente, eficaz, informal. Y Dubonnet quiso utilizarlo cada día, de forma que completó la carrocería con aleta, un parabrisas bajo e inclinado, un gran foco en el flanco del pasajero, faros, etc. El coche fue cambiando de manos rápidamente y los nuevos propietarios añadieron algunos utensilios, como una tapa sobre los asientos posteriores, nuevos escapes, afinaron los aleta, retapizaron el coche… Siempre respetando la esencia del diseño flamante.

Tras la II Disputa Mundial se tuvo que reparar porque poco de metralla dañó su carrocería. Los aleta actuales, con forma de torpedo, fueron fabricados en los abriles 50 por un artesano naval, modelando la madera a mano. Y en 1985 se restauró por completo (ganó el Concurso de Elegancia de Pebble Beach al mejor Hispano Suiza).

Alcanzar la cotización de los 12 millones de dólares sería la consagración definitiva como el mejor Hispano Suiza de la historia, por delante de los Hispano Suiza Alfonso XIII, el automóvil más lujoso de hace poco más de 100 abriles.

Hispano Suiza H6C Torpedo ‘Tulipwood’ de 1924

Uno de sus últimos propietarios hizo una pequeña modificación en el asiento del conductor para adaptarlo a su talla 

Darin Schnabel ©2022 Cortesía de RM Sotheby's

Ferrari 410 Sport Spyder 

El H6C, a la valor de grandes modelos

Pese a que 12 millones de euros puedan parecer una cantidad exorbitada, no será la número más reincorporación de que RM Shotheby’s prórroga recibir en la Semana de Monterey. La cotización del Hispano Suiza está a la par de la tasación realizada para otras joyas con ruedas, como un Mercedes-Benz 540 K Special Roadster Stranfeneaur, que perteneció al Rey de Afganistán, o un Ferrari 500 TCR Sport Scaglietti, del que solo se fabricaron 19 unidades y corrió en Le Mans en 1957.
Sutilmente por debajo van un Ferrari 375 MM Spyder, un Talbot Pantano T1250 o un Maserati 450 S, que están entre los 8 y los 11 millones, siempre hablando de dólares. El Ferrari F300 F1 que piloto Schumacher no llega a estas cifras; está previsto que valor como mucho 8 millones. Pero el rey será un Ferrari 410 Sport Spyder, que se prórroga duplique el precio de cualquier otro coche, entre 25 y 30 millones.
Son expectativas, pero se está claro que el interés de los coleccionistas acabará marcando las pautas. Si hay pocos interesados, el precio no subirá mucho. Si hay muchos, o dos que hagan cuestión personal tener la cuarto, se pueden exceder los techos previstos.

Alcanzar la cotización de los 12 millones de dólares sería la consagración definitiva como el mejor Hispano Suiza de la historia

– El parte posterior del Xenia Dubonnet ha inspirado el estilo del actual Hispano Suiza Carmen, con el que descendientes del fundador, la familia Suqué-Mateu, quiere recuperar la marca 

El otro H6C de Dubonnet:  el Xenia

André Dubonnet no disfrutó mucho tiempo del su H6C Tulipwood. Tras transformarlo para uso diario, lo vendió pronto. En 1937, encargó su Hispano Suiza H6C Dubonnet Xenia. En este caso la preocupación de Dubonnet era conseguir una gran velocidad por autopista. Así, pidió diseñar una carrocería muy aerodinámica, con las ruedas posteriores completamente carenadas, que encargó al carrocero Jacques Saoutchick, uno de los mejores de la época y que en los abriles 50 trabajó para Pegaso, marca que surgió de lo que había sido Hispano Suiza.
Algunas de las líneas de este Xenia -llamado así en honor a su mujer- se encuentran en el Hispano Suiza Carmen. Y la peculiar trasera, inspirada en la forma de la ‘pizca de agua’, la más aerodinámica que existe hizo que el coche fuera un tres plazas: dos delante y sólo una, central, a espaldas. Y el maletero tenía forma peculiar, por lo que se diseñaron maletas a medida.
Dubonnet modificó el chasis para instalar el sistema de suspensión que había patentado. Y el motor fue el 6 cilindros de aluminio de 8 litros, alimentado por un carburado de doble cuerpo y árbol de levas en culata, en lectura de 160 CV, pero capaz de rozar los 180 km/h gracias a la aerodinámica.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente