Los jóvenes necesitan retar. Si no lo hacen, difícilmente podrán formarse y no podrán demostrar si están capacitados para empresas mayores. Cualquier preparador sostendría este axioma. Por lo tanto, si en el Barcelona no van a disponer de las oportunidades suficientes, mejor que busquen otro acomodo. A algunos les cuesta mucho entenderlo, pero a otros no les duelen prendas aceptar la situación y llaman a la puerta para encontrar una salida. Este postrero caso es el de Nico González, que ayer ya no se ejercitó con el equipo y se desplazó a València.
El medio blaugrana jugará esta temporada cedido en Mestalla, sin opción de negocio y previa renovación con el Barça, pues su arreglo termina en el 2024. Los jóvenes nunca lo han tenido acomodaticio en el Barcelona. En ocasiones, porque no se reto por ellos, y en otras, porque la calidad de la plantilla impide su brinco y les obliga a buscarse la vida.
Balde aspira a ser el licenciamiento de Alba y ha rendido en los ensayos, pero el fichaje de Alonso puede frenarle
Se podría pensar que con Xavi Hernández en el banquillo los futbolistas de la casa o los más jóvenes en normal lo tendrían muy a distinción para consolidarse, pero no caben todos, y menos teniendo en cuenta la ola de refuerzos del club para esta temporada. El Barça necesita recuperar la primera sarta con marchamo de aprieto, y los tiempos de cocción no siempre cuadran. La salida de Nico significará casi con toda seguridad la permanencia en la plantilla del repescado Pjanic, cuyo estilo de encaje convence a Xavi como licenciamiento de Busquets. Del mismo modo otro experimentado como Alba necesita minutos de refrigerio. Se los podría dar, como ha hecho durante la pretemporada, Balde, pero la venida de Marcos Alonso puede frenar la progresión del canterano ajustado cuando se podía acaecer hecho esperanzas.
Pero los jóvenes o tiran la puerta debajo en plan Pedri o Gavi o si no el asunto se complica. En este sentido, Òscar Mingueza ya vive su etapa de acondicionamiento en el Celta, donde retraso asentarse tras una temporada y media en el primer equipo barcelonista.
Mientras, Riqui Puig, una de las decepciones de los últimos abriles por lo que prometía, tratará de retar con continuidad en Los Ángeles Galaxy. El club no quiere que haya jóvenes que se acomoden en el vestuario sin tener décimo, como ha ocurrido con Puig, y prefiere que se puedan encaminar fuera.
En el caso de Mingueza y del medio de Matadepera, se han marchado sin dejar de momento ningún euro en caja, al contrario que Ferran Jutglà, que fue fichado para el B, se estrenó con dignidad y honradez en el primer equipo y se marchó al Brujas por cinco millones de euros.
Nico, Mingueza, Riqui Puig y Jutglà no serán los únicos jóvenes o meritorios en darse el Barcelona ayer del vallado del mercado. El club tiene la misma intención con Abde y con Àlex Collado. El extremo marroquí fue fichado del Hércules para animar el filial hace una temporada y luego dio el brinco a los mayores. Sus prestaciones han llamado la atención de diversos equipos y el Barça está intentando igualmente que salga cedido previa renovación de su arreglo con los blaugrana. Villarreal, Cádiz, Girona o Betis están atentos por si pueden hacerse con sus servicios.
Asimismo retraso destinación Collado, que jugó cedido la segunda parte de la última campaña en el Mingrana. Su representante, Marc Sanllehí, estuvo ayer en las oficinas del Barça. El Elche (el mejor colocado), el Eibar, Girona, Celtic y Olympiacos aspiran a contratarle.
Desde el club se sigue manteniendo que los cinco fichajes más los renovados Sergi Roberto y Dembélé estarán inscritos de aquí al sábado para que se pongan a disposición a Xavi ya en la primera marcha. Mientras, desde el cuerpo técnico se está a la retraso de que sea así, aunque no esconden una cierta inquietud.
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