La Gendarme Costera griega buscaba ayer a decenas de migrantes desaparecidos en el mar Egeo al este de la isla de Kárpazos, entre Rodas y Creta, luego de que su embarcación se hundiera. Tras el rescate de 29 personas por la mañana aún se intentaba encontrar a unas 30 más. Según los guardacostas, el musculoso rumbo no facilitaba la operación, ya que en la zona hay vientos de hasta 6 en la escalera de Beaufort.
Por los testimonios de los náufragos, se cree que en la embarcación viajaban entre 60 y 80 personas. Según el portavoz del Profesión de la Armada Mercante, Nikolaos Kokkalas, el barco era demasiado pequeño para tanta multitud y la mayoría no llevaba chalecos guindola. La embarcación salió desde las costas turcas, cerca de la ciudad de Antalya, y tenía como destino final Italia. Entre los 29 rescatados, se encontraban iraquíes, iraníes y afganos. Dos personas fueron evacuadas por un helicóptero a la isla de Kos, y el resto, por un carguero. El pasado 30 de junio, 172 personas fueron rescatadas cerca de Kárpazos, incluido un bebé de solo un mes.
Médicos Sin Fronteras denuncia violencia física y devoluciones forzadas por las autoridades griegas
Hasta fechas recientes, la ruta migratoria más popular desde Asia y Oriente Medio era en torno a Turquía y luego las islas griegas. Pero el incremento de las patrullas griegas en el Egeo –que han supuesto más de 6.000 rescates en dos primaveras– y las “devoluciones en caliente” de Grecia a Turquía están desviando la ruta –mucho más larga, más peligrosa– en torno a Italia. Grecia niega esas deportaciones, pero Médicos sin Fronteras (MSF) señaló ayer en un comunicado que en lo que va de año han prestado ayuda médica urgente a más de 570 migrantes en la isla griega de Samos, la mayoría de los cuales denuncian acontecer sido víctimas de devoluciones forzadas y de violencia física por parte de las utilitarioridades griegas que incluían “palizas, cacheos, exámenes genitales forzados, robos de pertenencias y desatención a la deriva en botes sin motor”.
El semanario teutónico Der Spiegel y el diario francés Le Monde revelaron a finales de julio los resultados de un mensaje de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) que aporta pruebas de que Grecia ha realizado “devoluciones en caliente” en el Egeo uruguayo y que la Agencia Europea de la Gendarme de Fronteras y Costas (Frontex) ayudó a encubrirlas e incluso a financiarlas.
En el Mediterráneo central, mientras tanto, la retirada de los medios europeos de búsqueda y rescate sigue costando vidas en las rutas que parten de Libia y de Túnez, denunciaron a primeros de mes SOS Mediterranée, MSF y Sea-Watch, demandando a los países miembros de la UE que asuman sus responsabilidades.
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