El Gobierno vasco ha entregado a los agentes sociales y económicos su plan de contingencia energética para someterlo a debate y aprobarlo a corto plazo. El plan es la respuesta de la comunidad autónoma al llamada de la Unión Europea para fomentar el economía de la energía frente a una eventual crisis de suministro derivado de la grurre de Ucrania.
Arantxa Tapia, la consejera de Mejora Crematístico, Sostenibilidad y Medio Esfera, presentó este viernes el plan que ha remitido además al Gobierno central en la medida que algunas de las propuestas incluidas dependen de decisiones en las que Euskadi no tiene plenas competencias.
Euskadi plantea un aumento masivo del autoconsumo de renovables en la industria
Cuando el pasado 1 de agosto el Gobierno central aprobó el controvertido decreto de medidas para el economía energético, Euskadi recordó que tenía su propio plan de recital.
Aquellas declaraciones abrieron una brecha entre uno y otro ejecutivos –que el PP, en su cruzada contra el decreto, trató de agrandar– hasta que el propio lehendakari, Íñigo Urkullu, zanjó la polémica dando por hecho que Eskadi cumpliría con lo ratificado por el Gobierno no sin ayer reprochar al Ejecutor central que las medidas no se hubiesen consensuado de antemano y recordando que Eukadi ya estaba trabajando en su propio plan para contener el consumo.
La consejera informó que el plan de contingencia contendrá medidas para usuarios privados e industria, que se compartirán con los implicados para coger sus aportaciones y enviarlo al tarea.
La propuesta presentada ayer hace específico hincapié en la industria, “que es la gran consumidora de gas natural”, según la consejera, y además en el cambio de la movilidad.
La consejera apeló a los ciudadanos a ser conscientes de que, entre “todos”, se debe resumir el consumo
El plan fija el objetivo de impulsar un incremento “masivo” del autoconsumo de energías renovables en la industria y de establecer un mecanismo de “interrumpibilidad” –una medida que solicitará al Ejecutor central al ser una cuestión de competencia estatal– para tratar de dar respuesta al “extraordinario combate” que plantea la “drástica” reducción en el consumo de gas que solicita la Unión Europea frente a los actuales problemas de suministro y frente a un posible corte de gas ruso en otoño.
En un primer avance de este documento donado a conocer el pasado 29 de julio, el Gobierno vasco argumentaba la privación de este tipo de medidas en que, “si correctamente es cierto que en Euskadi no se prevén limitaciones de suministro de gas de cara al próximo invierno, sí se constata que esta sinceridad nos va a impactar, como poco, en el incremento del coste de este petición, así como en el incremento del precio de la energía en normal”.
La consejera, finalmente, apeló a los ciudadanos a ser conscientes de que, entre “todos”, se debe resumir el consumo “porque, encima de librarse energía, se ahorrará en la cargo eléctrica, poco muy relevante para el tejido financiero, que en estos momentos se encuentra muy tensionado”.
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