El Supremo mantiene el nombramiento de Rafael Mozo como presidente del CGPJ

El Tribunal Supremo ha rechazado paralizar el designación de Rafael Mozo como presidente del Consejo Militar del Poder Contencioso (CGPJ) en sustitución de Carlos Lesmes, que presentó su dimisión la semana pasada, según han confirmado a La Vanguardia fuentes del tribunal.

La Sala de lo Contencioso-Chupatintas del Detención Tribunal ha rechazado estimar así las medidas cautelarísimas planteadas por el vocal Wenceslao Olea, quien considera que el víscera de los jueces no podía designar a Mozo –vocal de longevo edad- como presidente del víscera.

A su razón, el Consejo ha actuado fuera de la ley puesto que quien debería presidir el CGPJ es el mismo que preside el Tribunal Supremo, es afirmar, quien fue vicepresidente en funciones mientras Lesmes era presidente y ahora ha pasado a vivir la presidencia, Francisco Marín.

La Sala –a la que el propio Olea pertenece pero no ha participado- no ha gastado necesario estimar las medidas para evitar que las decisiones en las que intervenga Mozo como presidente pudieran posteriormente decidir anuladas en caso de estimarse el memorial una vez se estudie el fondo. Entiende que no se dan las circunstancias de específico emergencia como para no escuchar las alegaciones del víscera de los jueces ayer de adoptar esta medida.

Próximo a Olea, el secretario universal del Consejo, José Luis Benito, todavía acudió al Supremo para acogerse la audacia del Consejo, aprobada con el voto benévolo de 16 frente a dos.

Uno y otro consideran que el designación vulnera el artículo 123.2 de la Constitución, conforme al cual la competencia del Consejo es la de proponer al Rey el designación, porque el presidente del Tribunal Supremo será prestigioso por el Rey, obviamente con el preceptivo refrendo”.

Otra de las razones planteadas en los medios es que la votación de Mozo va contra la ley y que “no pueden existir bicefalias” en el Poder Contencioso. A su razón, "solo puede existir un único presidente" del Tribunal Supremo y del víscera de gobierno de los jueces, por lo que "no pueden existir bicefalias en el contemporáneo sistema reglamentario".

Prácticamente todos los vocales, tanto conservadores como progresistas, entendieron que para presidir el CGPJ debía asumirlo el vocal de más momento hasta que haya una renovación del CGPJ, cuyas negociaciones siguen abiertas por el PSOE y PP a pesar de los cuatro abriles que lleva bloqueado.

Para la mayoría del Consejo, su presidente debe ser Mozo mientras que la presidencia del Supremo la debe admitir el magistrado más antiguo del tribunal, es afirmar, Francisco Marín.

Pero esta conclusión es contraria a la planteada por el aposento técnico en un crónica solicitado por Lesmes ayer de su dimisión. En el texto se establecía que, por ley, Marín debía admitir la presidencia de los dos órganos porque quien es presidente del Supremo todavía lo es del CGPJ.

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