La situación que vive la Atención Primaria en Madrid no es única (otra cosa es la guisa de gestionarla y cómo se enfrentan los responsables de la región y las soluciones que dan a los conflictos). La gran mayoría de las comunidades tiene serios problemas en el que se presume el nivel asistencial esencial del sistema taza por su cercanía a la población, por su trabajo fundamental en la prevención de la enfermedad (que se traduce en un alivio de vida y una reducción millonaria de costes) y por el filtro que supone para evitar el colapso hospitalario. Y que se pueden resumir en error de médicos y de fortuna materiales, entre otras cuestiones, por su histórica infrafinanciación.
Pero ausencia de esto es nuevo. Buena parte de los políticos se llevan ahora las manos a la comienzo echando la desliz al contrario y pidiendo soluciones inmediatas olvidando que está ocurriendo lo llevan advirtiendo los expertos desde al menos el 2007, con sucesivos informes que están en sus despachos.
Pero no se ha empezado a hacer ausencia hasta hace poco (aumento de plazas MIR desde el 2018). Este año comunidades y Gobierno han puesto en marcha planes de alivio de un nivel asistencial al que ya no le vale cualquier parche.
Cifras
En el 2021 había 136.344 médicos en el Sistema Doméstico de Vigor, el 31% de ellos (42.112) adscrito a Atención Primaria
¿Cuál es la situación de la Atención Primaria en España? A tenor de los sucesivos informes de expertos remitidos al Consejo Interterritorial desde el 2007, es desolador. Pese a que se conoce perfectamente la error de profesionales, la existencia es la subsiguiente. En el 2021 había 136.344 médicos trabajando en el Sistema Doméstico de Vigor, el 31% de ellos (42.112) adscrito a Atención Primaria, 81.112 a atención especializada (59,5%) y 13.118 médicos (9,5%), registrados en especialidades no reconocidas como medicina de urgencias y emergencias, ya sea en hospitales o en centros de atención primaria. El número de médicos se habría escaso en un 1,77% entre 2018 y 2021.
“Sin confiscación, esa caída encierra dos trayectorias perfectamente distintas: un descenso del 2,14% en Atención Primaria y un incremento de casi el 6% en la especializada”, señala el mensaje que los expertos entregaron a principios de año a la ministra y consejeros del ramo.
Protestas de médicos de urgencias extrahospitalarias de Atención Primaria de Madrid 
Es sostener, menos profesionales de Atención Primaria pese a que es la segunda división con una pirámide de años más envejecida, con los mayores porcentajes de profesionales con más de 60 primaveras (33,2%) y de 50 y más primaveras (60,2%). Esto supone, en términos absolutos, la retiro de 12.034 médicos en cinco primaveras, según la Sociedad Española de Medicina de Grupo y Comunitaria.
Tendencias
Pese a que desde el 2018 las plazas MIR se han incrementado, las de médicos de Grupo incluso cayeron en el 2021 respecto al 2020
El problema está en que, pese a que desde el 2018 las plazas MIR se han incrementado, las de médicos de Grupo convocadas en 2021 incluso cayeron sutilmente respecto a 2020 (en el resto crecieron creció un 2,4%).
El problema no es solo aritmético. “Por una parte, muchas plazas de médico de grupo son en zonas alejadas de las grandes ciudades, con último atractivo para los jóvenes. El problema se agudiza porque hay un gran número de profesionales que optan por profesar en el sector taza privado y en la medicina de urgencias. Adicionalmente, los contratos que se ofrecen generalmente son temporales”, señala citado mensaje.
Desatiendo de médicos que se traduce en una sobrecarga escandalosa de trabajo. La ratio de tarjetas sanitarias individuales (TJI) por cada profesional oscila desde las 1.538 en Madrid a 909 en Castilla y Arrojado. “El porcentaje de profesionales con más de 1.500 TSI es elevado (37,1%) y difícilmente tolerable, y en algunas es escandaloso (Baleares 82,7%, Madrid 53,5%). En esta última, el 52,2% de los médicos tienen asignadas más de 2.000 TSI”, indica la Confederación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP).
Presión
Consultas con más de 50 pacientes al día: en escasamente cinco primaveras se jubilarán más de 12.000 facultativos y no hay recambio
¿Esto qué significa? Pues que muchos médicos tienen entre 50 y 60 pacientes al día, a razón de entre 3 y 5 minutos cada consulta.
Mitigar la error de médicos llevará primaveras porque “tramar” un protestativo requiere una decenio (división y MIR), a lo que se suma hacer esta división atractiva tras primaveras relegada al papel de patito feo del sistema.
Pero para mejorar la Atención Primaria se precisa financiación, poco que las comunidades han eludido sistemáticamente. Según un mensaje de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, 2.356,7 millones de euros más es lo que han usado en sanidad las comunidades en 2021 respecto a la etapa mencionado a la pandemia (2019), lo que supone un incremento del 3,49%.
Trece autonomías han incrementado el compra dedicado a Sanidad en esta etapa. Sin confiscación, en Madrid, Murcia y Catalunya el compra taza ha sido en el 2021 más de un 9% inferior al del 2019. Con pandemia incluida. ¿Y cuánto a Atención Primaria? Menos del 15%, con grandes oscilaciones entre regiones: el 17,1% en Extremadura y el 10,73% de Madrid.
Sin fortuna y sin profesionales, el ofensa de la Atención Primaria proseguirá. “Es el momento de tomar decisiones”, señalan los expertos.
Inversiones
En Madrid, Murcia y Catalunya el compra taza ha sido en 2021 más de un 9% inferior al de 2019
El nuevo conseller de Salut, Manel Balcells, se comprometió el miércoles en el Parlament a asignar el 25% del presupuesto del sección (actualmente en torno al 17%) a la atención primaria, según recomienda la OMS. Un objetivo inasequible exceptuado que se produzca un insospechado y productivo incremento de la financiación del sistema.
Catalunya
El primer nivel asistencial es uno de los principales damnificados por la infrafinanciación crónica, un problema que se agrega a las jubilaciones en masa de sanitarios (el Col·legi de Metges de Barcelona calcula que hasta el 2026 se jubilará el 20% de sus facultativos en activo), que carecen de licencia generacional. No se están formando suficientes médicos, sostiene la entidad, y desde hace tiempo se detecta error de profesionales en algunas especialidades y en territorios rurales. “Donde hay más carestia es en médicos de grupo, anestesistas y profesionales para las urgencias”.
Según Metges de Catalunya, el presupuesto ejecutado de Salut este año se situará en 14.000 millones de euros, el maduro de la historia, y sin confiscación escasamente se aprecian mejoras. Al contrario. Las listas de demora “han crecido más que nunca”, según el sindicato, con un incremento del 16% el postrer año para los pacientes en demora de intervención quirúrgica y del 8% para pruebas diagnósticas. El ofensa de la atención primaria se plasma en la accesibilidad, en los 20 o 30 días de demora necesarios de media para conseguir recepción con el médico de preliminar. Los representantes de los colectivos sanitarios sostienen que el personal está sobrecargado y trabaja en condiciones laborales y retributivas insuficientes. En este contexto se despliega el plan de salubridad mental y emocional de la Generalitat para hacer frente a las consecuencias de la pandemia: un incremento del 127% de los trastornos de ansiedad, del 33% en los casos de depresión y otros trastornos mentales y del 195%, el pasado año, de las tentativas de suicidio./ A. López
Desde la triunfo de la izquierda en la Comunidad Valenciana en el 2015, la Generalitat Valenciana que preside Ximo Puig se ha volcado en animar la sanidad pública, incluso a recuperar la encargo de las áreas de salubridad, incluidos los hospitales, de las comarcas de La Ribera y Torrevieja. Este esfuerzo, sin confiscación, no ha rematado eliminar los problemas que aún persisten en atención primaria. Una existencia que reconoce el propio conseller de Sanidad, Miguel Mínguez, especialmente desde el inicio de la pandemia del coronavirus. Por esta razón, la conselleria ha activado un plan, diseñado en colaboración con los equipos médicos y los sindicatos, y para aliviar el problema que el PP critica con insistencia. Así, la Conselleria de Sanitat ha activado un cambio de maniquí que consiste en dotar a la atención primaria de más personal, más fortuna y un nuevo enfoque asistencial. Lo cierto es que en estas dos legislaturas se han incorporado 15.000 profesionales al sistema manifiesto, y está activado un plan para estabilizar 20.000 puestos de trabajo. El plan para primaria comenzó el año pasado y está dotado de 326 millones de euros. Se ha aumentado la plantilla de atención primaria en 1.613 plazas (un 13%), lo que sitúa las ratios de atención en botiquín, medicina y pediatría por debajo de las recomendaciones, según la conselleria.
Comunidad valenciana
Adicionalmente, el conseller ha anunciado un plan de choque para someter las listas de demora desviando pacientes a las clínicas privadas. En la Comunidad Valenciana se han eliminado los copagos de medicamentos y prótesis a 1,34 millones de personas en situación de vulnerabilidad que ya no tienen que acreditar por sus medicamentos y se ha recuperado la atención sanitaria universal para matar con la segregación que impusieron los gobiernos de la derecha a la concurso normalizada. / Salvador Enguix
aleares pone en marcha un plan de choque a partir de la semana que viene para contratar médicos de grupo con una propuesta de estabilidad que garantiza un leve de tres primaveras de acuerdo y la posibilidad de prolongarlo con una interinidad. El Sindicato Médico de Baleares calcula que faltan unos 300 médicos de grupo, una emblema que el Govern balear considera exagerada, según fuentes de la Conselleria de Salut. Los únicos requisitos necesarios para conseguir a estas nuevas contrataciones serán estar en posesión del título de diestro en Medicina de Grupo y tener patria española o de un estado miembro de la Unión Europea. No se requerirá, luego, el conocimiento del catalán, una excepción que hasta ahora ha generado polémica entre los socios del Govern de Francina Armengol. Baleares ha ido recuperando poco a poco la normalidad en Atención Primaria y ya se ha desmantelado el doble circuito de atención que se puso en marcha durante la covid para evitar la coincidencia de enfermos de coronavirus con el resto de pacientes. Todas las unidades básicas están abiertas en su horario diario habitual y las citas ya se dan de nuevo con el médico de preliminar y no con otro médico. Pese a ello, en estos momentos el plazo medio para conseguir cita en el médico de preliminar está en siete días, una emblema que dobla la media previa a la pandemia. La Conselleria balear de Salut precisa que el número de puestos de trabajo en atención primaria ha aumentado en cerca de mil profesionales desde que comenzó la pandemia. El Sindicato Médico insiste en la carencia de profesionales de atención primaria, poco que reconoce el Govern balear. En Baleares trabajan en este momento unos 300 profesionales extranjeros en atención primaria sin la división homologada. El servicio balear de Salut anuncia que en breve pondrá en marcha un sistema de digitalización de la atención primaria para asegurar la privacidad de los pacientes en el turno de atención médica. / Nekane D. Hermoso
Baleares
Madrid lleva primaveras sufriendo los problemas de error de fortuna tanto materiales y humanos. Es la región que menos invierte en sanidad: gasta 1.170 euros por nativo, remotamente de la media doméstico, 1.478 euros. De hecho, es la comunidad cuyo compra taza ha sido inferior en el 2021 respecto al 2019, casi un 10% menos, 875 millones menos. En el 2021, la ratio de tarjetas sanitarias individuales por profesional se situó en 1.538 (la media en España, 1.345): el 47,5% de profesionales tuvo asignados entre 1.500 y 2.000 pacientes, y un 6%, incluso más. Esto se tradujo en que hay médicos que tuvieron que atender hasta 60 pacientes al día.
Madrid
A esta escasez de fortuna se suma, según los sindicatos, las sociedades de médicos de grupo y comunitaria y los pediatras, una encargo deficiente de los mismos y con unas tomas de decisiones “totalmente improvisadas”, coinciden. Es el caso de lo que ha ocurrido con las urgencias extrahospitalarias, que la Comunidad de Madrid cerró en marzo del 2020 pero que, tras las protestas vecinales y de sanitarios, se volvieron a brindar reestructurando todo el servicio e incluyendo los centros rurales. ¿El resultado? La tolerancia de 80 centros, la medio de ellos sin médicos al frente pese a las promesas de que habría equipos completos. ¿La opción propuesta por el Gobierno de Ayuso en presencia de esa carencia? Que los pacientes de esos centros sean asistidos por videollamada con un protestativo de otro centro.
La Consejería de Sanidad no solo no ha restablecido ni un bajito mea desliz en presencia de la clara evidencia de que su plan no era el adecuado, sino que ha arremetido contra los profesionales acusándoles de comportarse por una motivación política o una manipulación de la líder de la competición. La reunión del viernes terminó sin acuerdo y este domingo hay convocada una manifestación en el centro de Madrid para “excluir de una vez por todas la atención primaria”. / Celeste López
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