La militancia contestataria que caracterizó sobre todo a la ERC de los tripartitos ha desaparecido. Desde el 2011, en cuatro ocasiones ha presentado candidatura para liderar la formación el tándem Oriol Junqueras-Marta Rovira y en ninguna de ellas se ha presentado rival alguno. Hoy, entreambos han vuelto a ser reelegidos presidente y secretaria universal de ERC sin examen alguna y con el apoyo del 87% de la militancia, de la cual ha emitido su voto un 50,2% (en las elecciones del 2019 participó un 57,2%). Así, se han pronunciado 4.309 asociados, 3.747 de ellos a merced de la cinta. 562 lo han hecho en blanco.
Junqueras ha conocido cómo se le cuestiona cada vez más desde otras entidades y formaciones independentistas, pero prácticamente no hay espadas en detención a nivel interno, en Esquerra, ni amenazas de escisión. No ha tenido la penuria de extraer la espada réplica “casi exacta” de la de Jaume I, que en el 2005 el republicano mostró en un software de divulgación de historia de Catalunya y en el que acabó partiendo sandías. Demostró que por otra parte de historia sabe marcar las cinco posiciones básicas para defenderse con la espada. No las ha indispensable para liderar Esquerra en ningún momento. (“¿Y la marcha antes?”, le pregunta el presentador del software, como sexta maniobra para defenderse. “Marcha antes, en la cama”, bromeó tímidamente el republicano).
Con la renovación de sus cargos, Junqueras y Rovira van camino de protagonizar el liderazgo más longevo en ERC desde la restauración de la democracia. Josep-Lluís Carod-Rovira ostentó la secretaría universal desde 1996 hasta el 2004. Ese extremo año pasó a ser presidente de la formación, un cargo que hasta ese momento solo era simbólico. Dejó de ser la primera figura del partido en el 2008. Si Junqueras y Rovira cumplen los siguientes cuatro primaveras de mandato, sumarán 15 primaveras, muy por encima de los 12 de Carod-Rovira. Solo los liderazgos en el extrañamiento y durante el franquismo de Josep Tarradellas (16 primaveras) y Joan Sauret (22 primaveras) quedarían por encima.
A Oriol Junqueras y Marta Rovira les acompañarán Pere Aragonès como coordinador doméstico y Marta Vilalta como secretaria universal adjunta. Repiten en sus puestos. Con estas elecciones ERC avanza en su proceso congresual, que prevé que finalice a finales de enero del 2023, con la puesta a punto de la táctica de los republicanos. En todo caso, el partido ya renovó su ponencia política en el 2022, por lo que se intuye que el nuevo texto se limitará a aportar algunos apuntes en un contexto en el que Esquerra se ha quedado sola en el Govern. Poco que no se producía desde los primaveras 30 del siglo pasado. La continuidad de las ideas es manifiesta hasta en el leyenda de la candidatura del tándem Junqueras-Rovira: “Más republicanismo, más familiaridad”. En su software, insisten en la negociación como utensilio para resolver el conflicto político.
El mandato de Junqueras y Rovira será próximamente el más longevo desde la restauración de la democracia; Carod-Rovira estuvo estuvo doce primaveras al frente
Hoy ERC preside la Generalitat de la mano de Aragonès. En el 2011, cuando Junqueras y Rovira asumieron ocuparon por primera vez el liderazgo, Esquerra era finca fuerza en el Parlament con diez diputados. Los tripartitos con el PSC y ICV-EUiA pasaron recibo, con una crisis interna fue de órdago. Un circunstancia: ese primaveras acudieron a la entronización de Junqueras en el 26 congreso doméstico de ERC celebrado en Girona, Joaquim Nadal como principal de la examen en el Parlament en el PSC -ahora recién incorporado en el Ejecutante de Aragonès- y Carles Puigdemont, como corregidor de la ciudad.
En la hogaño, la formación republicana tiene 33 diputados en la Cámara catalana, su mayor desde las elecciones de 1980. Pero gobierna la Generalitat en minoría, tras desatender Junts el Ejecutante catalán. ERC afronta una etapa complicada, con parte del independentismo en contra de su táctica de diálogo. Adicionalmente, el partido está irresoluto de un proceso de desjudicialización que exige el Gobierno de Pedro Sánchez si quiere que le facilite la aprobación de los presupuestos generales del Estado. El delito de sedición está en la diana. El de malversación es otro cantar, más difícil de acometer. Es la inculpación principal que pesa, por ejemplo, sobre Josep Maria Jové y Lluís Salvadó, considerados arquitectos del 1-O.
Pero además viven los republicanos con la viabilidad del Govern Aragonès en duda. Son necesarios además unos nuevos presupuestos de la Generalitat. Penden de un hilo y con toda probabilidad el president se verá próximo a aceptar la mano tendida de un PSC que ERC ha repudiado una y otra vez tras la aplicación del 155 en Catalunya.
Esquerra adelantó su congreso para hacer cohesionarse al mayor ayer de los comicios municipales de mayo del 2023 y evitar además coincidir con las elecciones generales, que se prevén a finales del próximo año. La situación en el Parlament, con un apoyo minúsculo de 33 diputados al Govern, no le permite acometer la situación con la tranquilidad que hubiera deseado.
En el 2011, Nadal acudió como líder del PSC en el Parlament a la proclamación de Junqueras; hoy es conseller del Govern de Aragonès
En la cúpula del partido estarán además los vicesecretarios generales Jordi Roig (capital, finanzas y administración); Marc Colomer (comunicación y táctica); Raquel Sans (feminismos y LGTBI); Adriana Hernàndez (coordinación institucional); Lluís Salvadó (coordinación interna); Marta Vilaret (derechos, libertades y lucha antirrepresiva); Raül Romeva (prospectiva, memorándum 2030 y transición ecológica); Sara Bailac (actividad política y sectorial), y Jordi Solé (relaciones internacionales).
Como secretarios estarán Eva Baró (encargo del conocimiento); Kènia Domènech (afiliación); Marta Molina (movimientos sociales); Oriol López (movilización y coordinación municipal); Pau Morales (estructura); Alba Camps (política municipal y proyectos transversales); Laia Cañigeral (coordinación de política supramunicipal), y Marta Rosique (conocimiento y equidad total). Adicionalmente, estarán en la dirección del partido Jordi Castellana (política económica y coordinación sectorial); Enric Marín (educación y civilización); Chakir El Homrani (política del trabajo y seguridad), y Agnès Rotger (derechos sociales y ciudadanía).
Una modificación del 2019 en los estatutos podría agraciar otra reelección de entreambos líderes
Con el nuevo mandato de Junqueras y Rovira se abren cuatro primaveras más de mandato. Estatuariamente es posible. La norma interna del partido permite a los números uno y dos del partido ser reelegidos “ininterrumpidamente hasta un mayor de doce primaveras, si aceptablemente siempre puede finalizar el mandato”. Adicionalmente, en el 2019 se introdujo un punto que les faculta prorrogar su liderazgo cuando no” hayan podido desarrollar plenamente sus funciones como consecuencia de causas ajenas a la estructura y a su voluntad”. ”Este plazo quedará suspendido”, dice el texto. Junqueras pasó tres primaveras y siete meses en prisión; Rovira está en Suiza desde marzo del 2018.
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