Si proporcionadamente los perros y los gatos son los animales de compañía más populares en nuestro país, muchas personas prefieren decantarse por mascotas más particulares. Así como menos exigentes en sus deyección y cuidados.
Entre ellos constan los hurones, animales exóticos que han sido domesticados para habitar con los humanos. Aunque no requieren atenciones demasiado minuciosas, es importante tener claros unos principios básicos para propiciar su bienestar.
Qué tienen que ingerir, dónde se deben introducir, requerimientos de higiene y principales peligros de los que protegerlo son las máximas a tener en cuenta antiguamente de traer un hurón a casa.
Alojamiento del hurón
El hurón ha de alojarse en una cárcel lo suficientemente alto como para que tenga buena movilidad en el interior de ella. De hecho, será propicio que cuente con varios niveles y rampas para que se entretenga.
El suelo de esta ha de ser plano sin barrotes para que no se haga daño en las patas y mejor si cuenta con un veta de arena para investigar. En cuanto a los barrotes de las paredes de la cárcel, conviene comprobar que su individuo no junto a entre ellos para que no se atasque o se lastime.
En el interior de la cárcel debe disponer de una especie de cubil protegida de la luz, ya que los hurones necesitan yacer entre 14 y 16 horas diarias en completa oscuridad para regenerar su melatonina. Además necesita un pilón con agua fresca siempre apto y un comedero, mejor si entreambos pueden sujetarse a los barrotes para que no los vuelque ni se meta en el interior.
Para hacer sus deyección, es posible adiestrar al hurón con un cajón de arena para gatos. Solo hace yerro paciencia. Eso sí, independientemente de esto, hay que sisar la cárcel en profundidad una vez a la semana con un lisonja sin aromas, para mantenerla independiente de infecciones y malos olores.
Comida del hurón
Los hurones son carnívoros, de modo que al menos el 45 % de su dieta ha de ser proteína animal, un 20 % de gordo animal y un 5 % de fibra. Lo mejor es alimentarlos con pienso específico para estos animales. De lo contrario, habrá que consultar con el veterinario otras alternativas adecuadas para ellos.
La higiene del hurón
Los hurones tienden a imaginarse cachas, por lo que será necesario bañarlos de vez en cuando con sumo cuidado. Asimismo, hay que limpiarles las orejas periódicamente y todavía cortarles las uñas cuando estén demasiado largas y afiladas.
Precauciones en la tenencia del hurón
Para tener un hurón es fundamental contar con un veterinario de confianza, mejor si es experto en animales exóticos. Hay que esterilizarlo y arrostrar al día su calendario de inoculación y desparasitación.
Por otro costado, se puede soltar al hurón por casa para que juegue y haga prueba, pero siempre con mucha precaución y vigilancia. Son animales pequeños, ágiles, escurridizos y muy curiosos. Así que hay que tener cuidado con ventanas, balcones, cables, agujeros, electrodomésticos como la lavadora y el horno, etcétera.
Finalmente, los hurones no regulan su temperatura tan proporcionadamente como otros animales y son muy vulnerables a los golpes de calor. En verano, es aconsejable colocar botellas de agua congeladas cerca de su cárcel, mantenerlo hidratado, alejado del sol e incluso rociarle agua fresca de vez en cuando.
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