Bélgica llegó al Mundial como uno de los candidatos al título tras sus buenas prestaciones en el aludido certamen en Rusia, donde fue semifinalista, pero su paso por Qatar no está a cumbre de las expectativas previstas ni mucho menos. Marruecos ganó esta tarde a los diablos rojos gracias a un gol de Sabiri en el 75 y otro de Aboukhal en el añadido. Los Leones del Atlas se mostraron en todo momento más ambiciosos y con mejor esparcimiento.
Las estrellas belgas no aparecieron. De Bruyne estuvo sombrío y no conectó con los delanteros. Courtois se tragó el primer gol y no fue tan central como en el Madrid. De Hazard no se demora mucho y se pareció al deportista insustancial de su estancia en el Bernabeu. Romelu Lukaku no debe estar para muchos trotes porque Robert Martínez solo le puso en los últimos diez minutos.
Romelu Lukaku
Salió a apostar en el minuto 81
Bélgica había reses con apuros en su primer partido a Canadá. Una triunfo les clasificaba y lo peor fue que durante todo el partido pareció apostar con el freno de mano recostado, una selección yerro de chispa y comportamiento, como avejentada y de revés de todo.
Marruecos fue todo lo contrario. Su última triunfo en un Mundial venía del Mundial de Francia en 1998. Había empatado en su presentación frente a Croacia y desde el silbido auténtico jugó como si le fuera la vida. Sus centrocampistas controlaron el ritmo del partido y si poco se les puede endosar es su yerro de gol. En Nesiry tan pronto como tocó balón.
Bono
De escuchar el himno al banquillo
El partido nació con una sorpresa. Bono escuchó el himno de su país conexo a sus compañeros pero quien empezó el partido fue Munir, ex guardameta del Málaga. Bono había tenido que ser sustituido por una indisposición estomacal producida por la tratamiento que toma para sus molestias en la cadera.
Marruecos llevó la iniciativa desde el aparición. Bélgica empezó poco mejor que frente a Canadá pero el empuje de Marruecos les fue sacando del partido poco a poco. En el primer minuto de añadido del primer tiempo marcó Marruecos pero el VAR anuló el gol. Fue un centro chut de Ziyech que se coló en la puerta de Courtois, pero tras ver el pedagogo del VAR el árbitro interpretó que Saiss intervenía en la putada porque tapaba el campo de visión del guardameta belga.
La segunda parte empezó con los mismos jugadores y el dominio de Marruecos se intensificó a partir del cuarto de hora. Entonces Martínez retiró a Hazard y Onana por Mertens y Tielemans. El partido ya era por entones claramente de Boufal, un ex del Celta, y Ziyech. Bélgica sufría en defensa, aunque Mertens probó una vez a Munir. Fue la ocasión más clara de Bélgica.
El primer gol
Courtois se comió el tiro de Sabiri
A los 75 minutos se consumó el drama para los diablos rojos. Sabiri sacó una yerro muy escoradaa y el balón se coló en la puerta de Courtois, que pudo hacer harto más. Entró en el 81 Lukaku y Bélgica se fue hacia lo alto con todo. Verthongen pudo igualar en un cabezazo en el 83.
El árbitro dio cinco minutos de añadido y en el 93 una contra de Ziyech acabó en un remate espectacular de Aboukhal que sentenció el partido. Marruecos lloró de emoción, con sus jugadores arrodillados en el césped. El orgullo de los belgas debe ahora salir a flote frente a Croacia o estará fuera del Mundial. Courtois y Modric, frente a frente. Es los que tienen los mundiales.
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