El derbi barcelonés se presentaba caliente para cerrar el año. La medida cautelar concedida a Robert Lewandowski por el Tribunal Contencioso de Madrid permitía al punta del Barça envidiar pese a tener una correctivo de tres partidos. Esa intrepidez a última hora enfureció al Espanyol. Indignado, el club blanquiazul decidió no expedir ningún directivo al Camp Nou. Una vez rodó el balón, el partido fue mucho más tranquilo de lo que se preveía... hasta que Mateu Lahoz pasó a ser el protagonista.
El árbitro valenciano acaparó toda la atención en los minutos finales, sobre todo una vez el Espanyol empató de penalti un partido controlado al inicio por el Barça pero no rematado. Las protestas aparecieron y, con ellas, un cantera de tarjetas que terminó en tres expulsiones en tres minutos, aunque la última mostrada a Cabrera fue finalmente retirada a instancias del VAR.
En total mostró 16 amarillas, dos dobles a Jordi Alba y Vini da Souza. El fronterizo del Barça fue expulsado por dos protestas en cuatro minutos, lo que provocó la ira del Camp Nou. Tres minutos a posteriori, en un contraataque del Barça el Espanyol perdería momentáneamente dos hombres de un suspiro. Vini paró con errata el contragolpe y Cabrera, con Lewandowski en el suelo, golpeó con el pie la vanguardia del polaco.
El partido estuvo parado durante unos minutos hasta que el VAR, tras revisar la entusiasmo del defensa blanquiazul, avisó a Mateu Lahoz que revisara la entusiasmo. El árbitro consideró entonces que no hubo intencionalidad del uruguayo en la patada y ni siquiera dejó la entusiasmo en maleable amarilla, lo que asimismo hubiera supuesto la expulsión de Cabrera, con amarilla desde la primera parte.
Mateu Lahoz, en el momento que expulsa a Jordi Alba 
El partido se revolucionó en los últimos minutos. Se perdió mucho tiempo en rifirrafes y protestas, asimismo desde el banquillo -Raphinha o Xavi, por ejemplo, vieron la amarilla-. Mateu Lahoz añadió diez minutos, pero el contador ya no se movió (1-1). Ese descontrol en la período final se lo recriminó Xavi tras el final. "Repartió tarjetas sin sentido", dijo el técnico en rueda de prensa.
Era el primer partido del colegiado valenciano desde la polémica eliminatoria de cuartos de final entre Argentina y Países Bajos en Qatar. En ese interviú hizo historia al convertirse en el árbitro con más amonestaciones en un partido de un Mundial (17 amonestaciones).
Sergi Roberto reveló que “a Jordi Alba se le había olvidado su primera maleable” cuando le mostraron la segunda, lo que conllevó su expulsión. "No sé lo que ha dicho (Alba) para que lo expulsen. Jordi tan solo me ha dicho que dijo ‘que le había hecho la cama’. Nos hemos quedado todos un poco sorprendidos", añadió el capitán blaugrana en declaraciones a Movistar+. Sobre el resultado final, dijo que “en la segunda parte” querían “ir a por el segundo gol para tener el partido más controlado” y que el penalti en contra les “perjudicó”.
Sergi Roberto
Publicar un comentario