Las acusaciones piden dos condenas de prisión permanente para el asesino de Marta Calvo

Las acusaciones del caso Marta Pelado han pedido dos condenas de prisión permanente revisable para Jorge Ignacio Palma, condenado por el homicidio de Marta Pelado, Lady Marcela Vargas y Arliene Ramos, al considerar que se tráfico de un dañino "en serie" y que, en los casos de Pelado y Vargas, cometió el homicidio de forma subsiguiente a la acometida sexual.

Así lo ha reclamado el abogado que representa a Arliene y Lady Mercela y a siete de las víctimas supervivientes del atacante en la tino pública de apelación, que se ha celebrado en la Audiencia de Valencia, a la argumentación del expediente que ha presentado a la sentencia del Tribunal del Delegación que condena a Palma a penas que suman 159 primaveras y 11 meses de prisión, de los que cumpliría solo 40.







Las acusaciones entienden que los asesinatos de las tres mujeres se produjeron "en serie"

El ilustrado ha esgrimido dos motivos para pedir estas dos condenas de prisión permanente revisable: en el caso de Marta Pelado, al entender que los asesinatos de las tres mujeres se produjeron "en serie" y que ella fue "la tercera víctima de una secuencia de anteriores asesinatos".

Encima, en el caso de Lady Marcela Vargas, se reclama la máxima pena al entender que se cumple el requisito de sobrevenir matado a la víctima a posteriori de sobrevenir cometido contra ella un delito sexual.

Por su parte, la defensa de Palma, que había presentado un expediente de apelación delante el Tribunal Superior de Equidad, ha reclamado su fugado absolución, al que se han opuesto todas las acusaciones particulares y el Ocupación Fiscal, que han reclamado la prisión permanente revisable.

En concreto, la defensa del padre de Marta Pelado se ha opuesto al expediente del condenado y ha asegurado que no solo "existen indicios y pruebas de que favoreció el consumo de cocaína en las víctimas", que terminaría por matarlas, sino que "Jorge Ignacio Palma era conocedor de que sus prácticas sexuales eran potencialmente letales y peligrosas para la integridad de las víctimas".

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La matriz de Marta Pelado, Marisol Burón, y el psicólogo Mariano Navarro a su aparición a la Audiencia de Valencia,




Rober Solsona / EP

Se ha referido de este modo a las llamadas "fiestas blancas" por las que Palma requería la presencia de prostitutas y que finalmente se convertían en encuentros sexuales en los que, sin avisar, pretendía introducir rocas de cocaína en los genitales de las mujeres.

En cuanto al delito contra la integridad decente que la defensa pide que se retire, ha resaltado que ocultó el difunto de Marta Pelado y que ofreció un "trato degradante a los padres, que tuvieron que soportar el relato espurio de cómo la descuartizó".

Así lo ha manifestado igualmente la abogada de la matriz de Pelado, Pilar Jové, que ha respondido a la defensa asegurando que "si no hay pruebas es porque ya se encargó el condenado de ocultarlas", y ha añadido que "ha quedado acreditado que Palma no descuartizó a Marta, y lo que hizo con sus restos solo él lo sabe".

"Los padres están sufriendo un duelo impracticable por no memorizar dónde está el cuerpo de su hija", ha señalado Jové, que ha defendido así la condena por un delito contra la integridad decente.









Erudito de la tribu


Asimismo, ha reclamado para los padres una cantidad decano en concepto de responsabilidad civil, a pesar de que "ninguna cantidad va a compensar su sufrimiento, que no ha terminado todavía".

La sentencia fija en 70.000 euros para los dos progenitores, 35.000 para cada uno, mientras que, ha recordado la letrada, "en el caso Marta del Castillo se fijó esta cuantía en 140.000 euros por hechos casi idénticos".

Por otra parte, el abogado de una de las supervivientes a las agresiones de Palma, Vicente Escribano, no ha recurrido la sentencia pero sí ha impugnado, como el resto de acusaciones, el expediente del condenado y se ha adherido al expediente del resto.

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Jorge Ignacio Palma durante la tino de apelación




Rober Solsona / EP

"El señor Palma utilizaba las drogas como armamento y a las mujeres como objeto", ha considerado Escribano, que ha concluido que su representada "ha tenido dos fortunas: la primera, no morirse, y la segunda, que ha habido una matriz que ha tenido la valentía de ir a los medios" y gracias a la cual vio la cara del que igualmente le agredió a ella y se atrevió a denunciarlo.

Con todas estas argumentaciones, los medios han quedado vistos para sentencia.

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