Qué hacer cuando tu hijo no se quiere vestir

Las rabietas de un nene pequeño son todo un liza para los padres. Porque no quieren manducar, no quieren ir al colegio, no quieren irse a la cama o no se quieren vestir… Los detonantes de sus reticencias, gritos y lloros son muchos y muy variados.

Este tipo de situaciones se dan cada vez más a menudo una vez que el pequeño ha cumplido los tres primaveras. En este momento, tienen mucha más consciencia de sus preferencias y demandan cada vez más independencia. Por ello, nos encontraremos recurrentemente con enfrentamientos y disgustos. Enterarse gestionarlos es secreto para una educación positiva y evitar que nuestro hijo o hija se vuelva un caprichoso sin remedio.

Centrándonos en el momento de vestir a los niños, es habitual que la paciencia se ponga contra las cuerdas. Por norma caudillo, vamos con prisa por resistir al colegio o al motivo al que queramos ir. El nene huye de nosotros y no hay guisa de que se deje poner la ropa. Convertirlo en una batalla o hacerlo a la fuerza, riñendo al pequeño, solo agravará la situación. Es mejor respirar profundo y afrontar la situación con algunos consejos tan sencillos como prácticos.







Paciencia y empatía

Has de comprender que si tu hijo no se quiere vestir no es sin fundamento. Por alguna razón, lo pasa mal llegado ese momento. De modo que debes ponerte en su motivo y tratarlo con mucho cariño. Ten paciencia y empatía, ponte en su motivo y actúa en consecuencia.

No le grites ni lo vistas a la fuerza. Mejor háblale en un tono suave, actúa con calma y dile que lo entiendes y sientes que lo esté pasando mal, pero que debe vestirse.







Diálogo, razonamiento y negociación

Siguiendo con el punto previo, la comunicación será secreto para conseguir que el pequeño acceda a vestirse. Huye de sentencias como “te tienes que vestir porque lo digo yo”. En su motivo, razona con el pequeño y hazle entender con argumentos por qué es necesario que se deje poner la ropa.

Puedes plantearle una negociación para que sienta que, en cierto modo, tiene poder de osadía. Por ejemplo, ofrécele distintas opciones de ropa y que elija la que más le guste.







Haz que se implique en el proceso

Si se implica en el proceso lo hará con mucha más ilusión. Escoged juntos el conjunto de ropa, deja que la lanzamiento del armario con tu ayuda, enséñale cómo vestirse solito… Todo ello le hará sentirse más independiente y juicioso.







Plantéale un diversión o un liza para animarle

Puedes contarle una historia o un relación, o cantarle una canción mientras le vistes. Además plantearle un liza de ver quién consigue ponerse los calcetines antiguamente. O adecuadamente conversar de otras cosas que le mantengan distraído.

Además es una buena opción crear un calendario semanal y colocar una pegatina en la casilla cada día que se deje vestir sin rabietas. Si completa toda la semana, ofrécele alguna premio como ver su película favorita o envidiar juntos a poco de su comicios.

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