“Sin íntegro, sin complejos, sin fronteras”, tituló el rotativo israelí The Marker para puntualizar la operativa de Tal Hanan. Este ex eficaz de las fuerzas especiales de inteligencia israelí, pegado a una red de agentes bautizada como “Equipo Jorge”, habría manipulado más de 30 procesos electorales en todo el mundo mediante jaqueo, boicoteo y la diseminación de información tóxica. El escándalo fue revelado por un consorcio de periodistas internacionales, que con profuso documentación demostraron cómo se ejecutaban con éxito misiones sin dejar huella.
“Rechazo las acusaciones de mala praxis”, alegó Hanan, cuyo productivo negocio pone nuevamente en reprobación a ex integrantes de la inteligencia hebrea, que aprovechan los conocimientos adquiridos durante su paso por el ejército para su beneficio personal. Hanan, de 50 primaveras, asimismo está vinculado con la consultora británica Cambridge Analytica. Como ya ocurrió con el caso Pegasus, el software de la empresa NSO que permite la linaje de información de teléfonos inteligentes, Israel vuelve a estar en el punto de mira por la exportación de tecnologías que dañan democracias y vulneran los derechos humanos.
Un componente de la cooperativa periodística se presentó como asesor de un país africano sin determinar. Con acento francés, comentó durante una charla de teleobjetivo que “en septiembre habrá elecciones en nuestro país. Mi cliente calma que estos comicios no se acaben celebrando”.
De inmediato, el “Equipo Jorge” le explicó los servicios a su disposición. Llegada a cuentas de correo electrónico y servicios de transporte –incluyendo Telegram-; infiltrar materiales en cuentas saboteadas; difusión de documentos originales o falsificados; ejércitos de bots de arriendo; alentar la desmovilización de las masas; o alterar la credibilidad de instituciones públicas, para así fomentar ideas del estilo “estas elecciones fueron robadas”.
El país en cuestión era Chad. La maquinaria se activó de inmediato, y los saboteadores israelíes buscaron contactos de altos mandos militares del país. Se ofreció al misterioso cliente ataques cibernéticos masivos o el derribo de adversarios políticos, incluyendo dañar sus intereses económicos. “Los servicios de Jorge eran adquiridos por todo el que pudiera pagarlos, sin importar que su uso derivara en peligro inmediato para las vidas de mucha parentela”, precisó The Marker.
El misterioso cliente sugirió un posible explosión en el mercado central de Yamena, la caudal del estado africano. Era una excusa perfecta para posponer los inminentes comicios. Por unos seis millones de euros, era factible divulgar la operación. El “Equipo Jorge” reconoció en las conversaciones tener contaminado 33 procesos electorales, y en 27 de ellos lo logró “con éxito”. Sus servicios fueron contratados por agencias de inteligencia, partidos políticos o compañías privadas de África, Latinoamérica, EE.UU. y Europa.
Para impresionar a su nuevo contacto, mostraron capturas de conversaciones con altos cargos de Mozambique o Kenia. Entre los ejemplos mostrados, “Jorge” asimismo reconoció ser el responsable del ataque sufrido por la Generalitat de Catalunya durante el referéndum de autodeterminación celebrado el 9 de noviembre de 2014. El día ayer de la consulta, el ex presidente Artur Mas denunció “un ataque organizado durísimo”, que puso en peligro los software de instituciones públicas, incluidos los servicios de emergencias. Igualmente habló de pagos para confeccionar la cargo de agresiones sexuales contra el magnate de la moda Peter Nygard, infiltraciones en los teléfonos de la competición nigeriana en 2015, o incluso campañas para inflar el valencia de criptomonedas.
El ex agente de inteligencia israelí diseñó un sistema puntero para la creación de perfiles ficticios en redes sociales, capaces de distraer miedo o apoyo incondicional, coincidente a las peticiones concretas de sus clientes. “Tras consolidar la credibilidad, puedes manipular”, aseguró Hanan. El consorcio de periodistas de más de 30 medios internacionales fue coordinado por el colectivo Forbidden Stories, cuya comisión es dar impulso al trabajo de reporteros asesinados, amenazados o encarcelados.
Parte de las operaciones impulsadas por Hanan y su equipo fueron canalizadas mediante la empresa israelí Demoman International, registrada en una web administrada por el servicio de defensa israelí, en que se promueve la exportación de productos de defensa. Dicho servicio rechazó dar su traducción de los hechos tras la revelación del escándalo.
Como evidencia, tres periodistas de The Marker, Ha’aretz y Radiodifusión France publicaron múltiples videos de encuentros cara a cara con Hanan, en una oficina ubicada en un parque industrial de Modi’in. El cabecilla del “Equipo Jorge” aseguró que cuentan con seis oficinas en el mundo, y que su equipo de “graduados en agencias gubernamentales” está especializado en la “cruzada psicológica”. Por tarifas de entre 6 y 15 millones de euros se mostraban dispuestos a sacudir cualquier país del mundo.
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