Director de blockbusters como El nombre de la rosa (1986), acondicionamiento de la emblemática novelística escrita por Umberto Eco (1932-2016), sin olvidar por supuesto Enemigo a las puertas (2001) o El oso (1988), Jean-Jacques Annaud afirma que se enteró del incendio de Notre-Dame, el 15 de abril de 2019, a través de la radiodifusión, porque se encontraba de holganza en una casa rural sin televisor.
Filmar una película sobre aquella tragedia era un tesina en el que indagó a través de documentos que le descubrieron “una fascinante e inoportuna serie de contratiempos, obstáculos y errores”. Esto le llevó a considerar que era una “historia positivo que reunía todos los componentes de un guion de ficción”. De grupo que describe como atea, laica y republicana, le atraen todos los recintos de culto. “Ya sea interiormente de un templo, una mezquita o una iglesia, me gusta comprobar el ocultación de una fe que no comparto, la serenidad del culto y la oración”.
Hay algún toque de humor que se agradece en este relato con imágenes de bomberos y policías totalmente entregados a una operación repleta de contradicciones y de carencias, para poder controlar un suceso que amenazaba la débil estructura de un edificio histórico visitado diariamente por miles de turistas. En definitiva, un negocio para algunos, sin olvidar las valiosas obras de arte existentes en su interior. Igualmente se muestra la diferencia de comportamiento entre trabajadores y altos funcionarios. Los correctamente renumerados se creían por encima del correctamente y del mal frente a lo que era un desastre anunciado que colapsó París. De ahí que el presidente Macron manifestara: “Es triste ver cómo se está quemando una parte de todos los franceses”.
Pero, como decíamos, no equivocación algún hábitat de humor que alivie al espectador de la tensión que se vive en la pantalla. Como el de una anciana que telefonea una y otra vez a policías y bomberos para que rescaten a su gatita, que se encuentra en un tejado cercano al fuego. En algunos momentos puede parecer una película poco repetitiva, pero así son las catástrofes.
Publicar un comentario