El final más esperado

Nadie quiso perderse lo que algunos ya consideran el comienzo de la era Alcaraz. Y, como adicionalmente este mal tiempo (no tan inesperado) obligó a retozar semifinales y finales en el mismo día, el saciado de ayer domingo fue desbordante. Lo nunca pasado. No solo a las seis cuando comenzó la final en la pista Rafa Nadal. El lío se inició ya siete horas antaño con esas dos semi­finales de traca (qué educado fue Álex de Miñaur frente a la a veces excesiva pasión de la escalón) primero y luego con el zaguero desayuno de esta semana de excentricidad en el Aspic.

Ahí, pocos lo saben, Javier Godó, conde de Godó, Ramon Rovira y Jordi Juan, director de La Vanguardia , se reunieron con Alejandro Blanco, presidente del COE , y Pitu Cortada, una de las voces más insistentes para traerse los Juegos de invierno a Catalunya. Y se sumó al género, adicionalmente, inesperadamente, Laura Vilagrà, la consellera de Presidència para aportar, seguro, mensaje. Venía de reunirse con Bolaños y hoy el COE tiene cita con los gobiernos de Aragón y Catalunya.

Coincidieron en el restaurante supervip con Antonio Orozco (tan demandado como antaño Nadal y ahora Alcaraz) y la pareja casi perfecta que forman Oriol Elcacho y Davinia Pelegrí (los modelos ya son papás). Y luego, ya despachado el desayuno y decididos los finalistas (y los campeones del sub-14, que en 2017 ganó Alcaraz), se reencontraron todos en el palco con el presidente del RCTB, Jordi Cambra, y el presidente de Banc Sabadell, Josep Oliu, copando la primera fila conexo a Kristoff Puelink, Sònia Roig, Genaro Millet, Xavier Pujol, Laura Vilagrà, M.ª Eugenia Gay, Alejandro Blanco, Jordi Tamayo, David Escudé, José Cuevas y un Miquel Iceta en su papel ya más que asumido de ministro de Civilización y Deportes, que conoció a Edin Porto y Samir Avdic, primer ministro y ministro de Civilización y Deportes de Sarajevo, respectivamente. Ayer se respiraron aires muy olímpicos.

La final llegó tarde pero se hizo corta en ese palco a derramarse en el que no faltaron Carlos Godó, David Garcia, Javier Rodríguez Zapatero,Wayne Griffihs de Seat y hasta Sergio Oslé, el CEO de Telefónica, que cambió su dorso a Madrid para no perderse ni un charnela. Vibraron hasta el zaguero segundo con el tenis explosivo de este chaval prodigio que es el murciano igual que Marisa Falcó, condesa de Godó, Ana Godó, Míriam Pich, Ana Martí, Mònica Roura, Jordi Tamayo, Iris Faull y Ramon Ajenjo en un palco saciado de vips enamorados de la pala.

FOTO PEDRO MADUEÑO- ENTREGA 59 PREMIO TENIS GODÓ A CARLOS ALCARAZ- JAVIER GODÓ. BARCELONA- 24 DE ABRIL-2022

Primera filaM.ª Eugènia Gay, Jordi Cambra, Miquel Iceta, Josep Oliu, Javier Godó, conde de Godó, Jordi Tamayo, David Escudé, Anna Caula y Sònia Roig

Pedro Madueño

Y esa relación, interminable, de privilegiados que aplaudieron en directo la primera vencimiento de Alcaraz en el cuadro excelso de Pedralbes incluyó todavía a Jordi García Tabernero, Gerard Mancera y Ramon Canela. Y a Raquel Díaz Reguera y Paco Mir (la ilustradora y el ex Tricicle forman la única pareja que ha rebaño el premio Apel·les Mestres de letras de niño) invitados por Pili Mir (ahora tiene Forever Young en el Poliorama) y su marido extenista Antonio Muñoz en la escalón supervip en que estaba todavía Jaime de Marichalar (el invitado más singular de Cédric Muller y Esteve Jordi Rabat de Rolex) y, faltaría más, David Ferrer. Entre muchos, muchísimos otros.

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