El Vallès (Occidental y Uruguayo) enseña músculo productivo e industrial en el interior de Catalunya y se reivindica como “el polo industrial más importante del sur de Europa y hay que cuidarlo”. Lo afirma, con cifras contundentes, FEM Vallès, una asociación con una período de vida y una veintena de entidades económicas, sindicales y sociales que la integran.
Su presidente, Antoni Cura, cercano con uno de los miembros más beligerantes de la asociación, el arquitecto Manel Larrosa, equiparan estas dos comarcas, con 1,3 millones de habitantes, con la rica Vizcaya (con 1,1 millones de vecinos). ”Contamos con un VAB total (Valía Añadido Bruto, similar al PIB) de 37.857 millones de euros, frente a los 32.656 de la provincia vasca. El VAB industrial del Vallès es 11.610 millones de euros, frente a sus 6.505 millones, con una población similar”, exponen.
Reivindican más inversión en infraestructuras porque “hay vida inteligente posteriormente de Collserola”
El Vallès encabeza Catalunya en ocho de los diez ramos de la clasificación productiva en cuenta de empleo y destaca en actividades productivas de valencia añadido e innovadoras, y no sólo en las industrias clásicas, como son los ramos biotecnológicos y farmacéuticos. La crecimiento productiva en la período precedente sitúa al Vallès en términos de crecimiento, resistor y especialización por encima del conjunto de las comarcas de la región de Barcelona, argumentan desde FEM Vallès.
Ambas comarcas tienen una red de grandes ciudades que destacan en diferentes ámbitos: Sabadell (aeropuerto, pista cubierta de atletismo, Gremi de Fabricants, Texfor), Terrassa (UPC, Ciudad del Cinema, Cecot, ESCAC), Sant Cugat del Vallès (tercer municipio más rico de España en 2021), Cerdanyola del Vallès (Sincrotrón Alba, UAB, Parc Tecnològic del Vallès), Granollers (botellín PIB de Catalunya) o Mollet (noveno PIB catalán y referente en transición ecológica). Pero Cura y Larrosa lamentan que, “a pesar de ser un espacio tan potente, con la A-7 y la R8 como columna vertebral económica en dirección a Europa –con empresas, universidades y centros tecnológicos referentes– , el Vallès, históricamente, ha recibido pocas inversiones en infraestructuras viarias y ferroviarias, en reindustralización y en transferencia tecnológica”.
“Proponemos un planteamiento que va a distinción de Barcelona, no en contra, un brinco de escalera supramunicipal”, sugieren desde FEM Vallès. Abogan por aventajar los sistemas radiales de orden tarifario “que no permiten la interconexión entre territorios y de ellos con la haber”. “Desatiendo calidad democrática, desaparecida en los organismos de la ATM y el AMB. La ATM gobierna hasta el Ripollès pero no tiene representación ni del Vallès ni del Berguedà… Solo se representa la primera corona”. Larrosa ve al Vallès como un distrito metropolitano “al estilo de las metrópolis europeas donde no hay ningún maniquí por coronas. El pared del AMB debe caer como el de Berlín. Cuando caiga todo el mundo verá que era obvio”.
Cura reivindica que “hay vida inteligente posteriormente de Collserola. Reconoce que el Vallès “sufre un claro agravio comparativo, tanto por parte de la sucursal central como de la catalana, que lo ha dejado infradotado, con infraestructura pendientes como ejecutar la B-40 hasta Sabadell, una mejor conexión de los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) conla R-8 -la única trayecto de Rodalies no radial con Barcelona, que conecta Martorell con Granollers), o la unión de las líneas de la FGC Barcelona-Vallès y Llobregat-Anoia, para ser más competitivos y mejorar el transporte notorio”. Larrosa todavía reclama que la conexión de la época intermodal de La Llagosta con el encantado internacional del corredor mediterráneo, como trayecto estratégica.
“Desde FEM Vallès llevamos una período en defensa del perímetro de Barcelona, más allá del Àrea Metropolitana, que tenía sentido hace primaveras, pero que hoy en día es una muralla en la haber”. Para el arquitecto, “la proyección de la capitalidad de Barcelona hay que hacerla a varias escalas, no solo en la dimensión del medida (que conecta a 2,5 millones de habitantes). “Vemos muy cerrado y centrado en sí mismo –argumenta–, el debate del Consistorio de Barcelona, el del Plan Importante Metropolitano. Al final, es una posición que dualiza Catalunya, entre la haber y el resto, cuando todo suma mucho más”.
Publicar un comentario