Limpiar la sangre para combatir la covid persistente

Los enfermos de covid persistente están desesperados. Y no es para menos: en el mejor de los casos, llevan meses teniendo que soportar alguno de los más de 200 síntomas que se han identificado en esta patología. Entre éstos, asma, dificultad para respirar y disfunción cognitiva, que llega a invalidarles en su vida diaria.

Todavía se desconoce qué genera la persistencia de los síntomas luego de meses de poseer pasado la grado aguda de la enfermedad, pero gracias a las investigaciones que están llevando a lengua unidades especializadas como la del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Can Ruti), que funciona desde junio de 2020, una posible opción parece cada día más cercana.

Lourdes MateuDoctora y coordinadora de la dispositivo de covid persistente de Can Ruti

En este sentido, esta dispositivo pretende poner en marcha el primer adiestramiento clínico a nivel mundial, financiado en gran parte por la farmacéutica Grifols, sobre esta patología usando la técnica de la plasmaféresis (desarrollada por la misma empresa). “Se manejo de una técnica que lo que hace es eliminar el plasma, la linaje, de sustancias inflamatorias”, explica a La Vanguardia la doctora Lourdes Mateu, coordinadora de la dispositivo de covid persistente de Can Ruti.

Esgrime que algunas de las teorías que pretenden explicar el porqué persisten los síntomas hacen relato a “la inflamación, la autoinmunidad o la persistencia virulento”, y es por eso que “lo primero” que quieren topar es “la barrido del plasma de sustancias inflamatorias” de estos enfermos. En el mes de enero, el Empleo de Sanidad informó que hasta 1,2 millones de personas padecían, o habían padecido, la enfermedad desde el inicio de la pandemia.

Lourdes MateuDoctora y coordinadora de la dispositivo de covid persistente de Can Ruti

Relata que no se ha hecho a nivel mundial ningún adiestramiento clínico reglado con esta técnica en covid persistente, aunque “algunos médicos, delante la desesperación de los pacientes, la han probado a título individual, pero sin tener ninguna evidencia científica”. Es por ello que subraya la importancia de gestar conocimiento.

 “El problema con la covid persistente es que hay pocos ensayos clínicos acertadamente realizados, sobre todo de nuevos fármacos. Se están dando varios tratamientos, pero sin ninguna evidencia. Es muy importante que haya estudios acertadamente hechos que nos puedan dar respuestas”, señala.

La técnica de la plasmaféresis se ha probado en otras patologías con éxito, pero no en covid persistente a través de un estudio riguroso

La técnica de la plasmaféresis se ha probado en otras patologías con éxito, pero no en covid persistente a través de un estudio riguroso 

Shooting / Adrián Quiroga

Su idea auténtico era emprender el adiestramiento clínico en junio, pero ahora sospechan que deberán esperar hasta septiembre porque todavía no cuentan con el conocido bueno de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), que como muy tarde debería pronunciarse a mediados de mayo. “Tenemos esperanzas de que la respuesta sea positiva”.

La plasmaféresis es una técnica segura y que ya se ha utilizado con éxito, asevera Mateu, en otras enfermedades de origen probablemente inmune, como es la enfermedad neurológica de Guillain-Barré.

50 participantes

El estudio que pretende realizar Can Ruti estará compuesto de pocos pacientes, una cincuentena. La parte de ellos recibirá el tratamiento y el resto una simulación del mismo, para seguidamente hacer la comparativa. 

Ni el paciente ni el investigador, para no estar condicionados, sabrán si a la persona se le está dando el tratamiento o no. Solo cuando tengan todos los resultados, los investigadores compararán, para hacer el estudio, los que han recibido el placebo con los que, efectivamente, fueron tratados con la plasmaféresis. “Lo que queremos ver es si el tratamiento funciona y si se mantiene en el tiempo”, arguye Mateu.

Lourdes MateuDoctora y coordinadora de la dispositivo de covid persistente de Can Ruti

La idea es que los participantes reciban en el hospital seis sesiones en total, dos por semana, aunque los investigadores valorarán si finalmente tienen que ser seis o con cuatro, o incluso dos, es suficiente. “Vendrán por la mañana, les haremos la sesión, que puede durar entre dos y tres horas, y a media mañana se podrán marchar”, explica Mateu.

Como centro de relato, lo que hace la dispositivo que coordina esta doctora es gestar conocimiento investigador sobre esta patología, que por el momento es sobrado escaso a nivel mundial, para trasladarlo seguidamente a la atención primaria, que es donde se debe atender a los enfermos con covid persistente.

La primaria, como puerta de entrada

Explica que los ensayos, en la ahora, están ahora muy centrados en el hospital, “pero lo ideal es que estuvieran compartidos entre los hospitales y la atención primaria, que tiene que ser la puerta de entrada del paciente y donde se establezcan los mismos protocolos y circuitos que en el hospital". "Aquí es en dirección a donde queremos ir”, subraya Mateu.

Más allá de este adiestramiento clínico mediante la técnica de la plasmaféresis, la dispositivo de Can Ruti tiene diseñados dos más relacionados con la covid persistente que están pendientes de todos los trámites para poderse soportar a lengua en un tiempo. “Uno de ellos será con un antivírico y el otro con un inmunomodulador, un fármaco que modula la respuesta inmunológica”.

Dos ensayos más en previsión

A desliz de fármacos que cuenten con evidencia científica, lo que ofrecen en Can Ruti a los enfermos hasta el momento es rehabilitación para intentar que mejoren funcionalmente.

“En la dispositivo hacemos tratamiento sintomático: si un paciente tiene taquicardias, le damos tratamiento para tratar la taquicardia; si un paciente tiene dolor torácico, le damos tratamiento para mejorar ese dolor. Pero tratamiento que vaya al origen de la causa no damos, porque no hay evidencias”, relata Mateu.

Lourdes MateuDoctora y coordinadora de la dispositivo de covid persistente de Can Ruti

Defiende que “hay que ser rigurosos”. “Es lo mismo que ocurrió con la covid aguda. Al principio, se daban tratamientos sin tener demasiada evidencia. Hasta que no fuimos rigurosos y pudimos soportar a lengua ensayos clínicos, no pudimos aprender que el remdesivir funcionaba, que la dextrometasona funcionaba y que otros fármacos incluso lo hacían”.

Para este novedoso adiestramiento clínico que se llevará a lengua, si la Aemps lo acaba autorizando, en Can Ruti, se escogerán a 50 pacientes. Pero, ¿cómo se eligen? “Uno de los criterios importantes de inclusión será el extremo de afectación eficaz”, explica Mateu. “Hexaedro que es un tratamiento invasivo, ya que debemos pinchar al paciente, lo que hemos decidido es escoger a los que estén más afectados de la dispositivo, que tengan un extremo de invalidez más detención”, añade.

Lourdes MateuDoctora y coordinadora de la dispositivo de covid persistente de Can Ruti

Lo que harán los investigadores es acoger toda la sintomatología, las escalas de calidad de vida y el extremo de afectación de los participantes y comparar estos datos antaño del tratamiento y luego, para ver si ha habido una perfeccionamiento.

Cuando el estudio es pequeño, como el que se llevará a lengua en Can Ruti, se usa un solo centro (unicéntrico). Cuando los investigadores requieren de una cantidad de pacientes más entrada, lo que hacen es coordinar un estudio con distintos centros (multicéntrico). “Ahí es muy importante que todos los criterios de inclusión y salvedad estén muy acertadamente definidos para que todos los centros hagamos lo mismo”, subraya esta doctora.

Los participantes del estudio podrían recibir hasta seis sesiones

Los participantes del estudio podrían admitir hasta seis sesiones 

Shooting / Adrián Quiroga

Desde junio de 2020, momento en el que arrancó la caminata de esta dispositivo especializada, Mateu y su equipo han tratado a unos 700 pacientes. Esa experiencia acumulada les ha hecho ver que es necesario investigar sobre esta patología porque, por mucho que pase el tiempo, los enfermos no mejoran de guisa espontánea. 

“Lamentablemente, son pocos los que se curan por el momento de covid persistente", subraya. “Para que se hagan una idea, de una cojín de datos de 341 pacientes que analizamos hace un tiempo, sólo 26 se habían curado, lo que supone un porcentaje, cerca de un 8%, muy pequeño”, afirma Mateu. “Nos llegan entre 50 y 60 peticiones de primeras visitas cada mes”, agrega.

Explica que desde el 15 de febrero de este año hasta principios de junio habrá franco 211 primeras visitas nuevas.

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