Pablo und Destruktion actúa hoy viernes en la sala Wolf (21 h), ofreciendo un concierto donde presentará su flamante sexto elepé, Ultramonte. Detrás de ese nombre primoroso se encuentra el músico y cantante Pablo García Díaz, tan insólito como fascinante músico que hace un tiempo decidió recluirse en una pueblo allá de la ciudad y la sonoridad de todo tipo, y que ejerce de trovador a medio camino del folclore y el rock, en una decorado asturiana donde asimismo cohabitan Nacho Vegas o Rodrigo Cuevas.
Presentó su nuevo elepé en los Teatros del Canal de Madrid y hoy llega a Barcelona acompañado de su facción –gaitero/sintetizador, teclista y batería- que garantiza oscuridad de raigambre a la tierra, rock y poesía.
Si tuviese que decantarse, ¿artísticamente se siente más cercano a Nacho Vegas o Rodrigo Cuevas?
Con Nacho Vegas. Por cercanía territorial estoy más cerca de Rodrigo Cuevas, que es vecino del mismo concejo, pero artísticamente, por la forma de iluminar las saber, las traducciones y demás, con Nacho.
¿Y qué opina de lo que hace Cuevas, con mucho éxito?
La forma que él tiene de acercarse otra vez al folclore y demás, creo que es compleja , es sostener, la forma de revivir la tradición desde un oportunidad tan contemporáneo.
¿Hay una visibilización en estos tiempos del folclore como materia prima musical? ¿existe una escuela asturiana?
A veces en las reconstrucciones de la tradición se pierde lo poco que queda de tradición; y puede ocurrir que en este revivir al hacerlo se está sustituyendo por poco que parece tradición pero que no lo es y que se acabe perdiendo el contacto con ésta. El peligro es este. Hay otras propuestas que no son tan frontalmente folclóricas como la de Nacho Vegas que me dices, y estas sí que buscan retratar la idiosincrasia de su tierra sin ejercicios de estilo muy marcados de folclore.
El peligro
"A veces la recuperación del arreos popular se acaban poniendo al veterano servicio posible de la globalización"
La recuperación de ese arreos ¿se puede entender como un hornacina de resistor en presencia de la globalización o los usos estandarizados de consumo?
Ojalá así fuera, yo voy con eso. Lo que ocurre es que no solo es una resistor porque la ingenuidad ahora es compleja, hay muchos atentados de falsa bandera y a veces ocurre que esas propuestas de recuperación se acaban poniendo al veterano servicio posible de la globalización. Porque vacían de contenido ese folclore tradicional y lo rellenan con la civilización globalista contemporánea, con determinados matices territoriales. Esta parte es la que me preocupa, porque esta civilización de la globalización absorbe todo, ya ha destrozado todas las ideologías, porque ya no valen cero y todas están al servicio de lo mismo. Por eso hay que ser muy cuidadoso con estas tradiciones populares para que éstas no se pongan al servicio de la bestia.
Pablo Und Destruktion, en pleno concierto 'ablo
¿En qué círculo político, social y musical aparece Ultramonte? ¿cómo hay que entender el título?
Tiene que ver con los ultramontanos, como semejante de exaltados de todo tipo, y que encima tradicionalmente se asocia a la derecha, cosa que no entiendo porqué. Yo lo digo aquí refiriéndome a lo que está más allá del monte, de lo salvaje, y recuperar asimismo un poco el espíritu que estaba metido en la palabra permiso y que ha cambiado tanto. Lo que significaba hace cinco primaveras no tiene cero que ver con su significado de hace un año: con la venida de la covid de repente reivindicar la permiso te convertía poco menos que militante del PP por lo que dijo Ayuso de “comunismo o permiso”. A mí lo que me mola del folclore es el espíritu que tienen esas canciones y lo mismo me pasa de la permiso, y no el uso partidista que luego se pueda hacer de uno u otro. Y en ese sentido, he tratado de meter encapsulado en Ultramonte ese espíritu.
Engendro en auge
"Lo que más me fastidia es que Vox y Le Pen están haciendo una apropiación cultural de lo que tradicionalmente han sido títulos de izquierdas"
¿Estamos en un disposición que ha visibilizado el auge de la ultraderecha?
El pueblo no preveía este auge, pero la manipulación mediática ha sido tan evidente más allá de los problemas sanitarios a nivel total no me creo que este auge sea por casualidad, que no esté previsto. Igual el maniquí productivo encuentra por ejemplo en estas formas de nuevos nacionalismos una nueva encarnado para salir delante. Y lo que más me fastidia una vez más es que Vox y Le Pen están haciendo una apropiación cultural de lo que tradicionalmente han sido títulos de izquierdas, y cada vez más. Por eso, actualmente es muy difícil orientarse y fiarse de referencias que han servido durante décadas, porque vivimos en una época de postverdad y mentira. Y en ese situación, me temo que la tradición vivo, la civilización popular con su medicina popular, con sus cosas, está en caída independiente por mucho que hagamos unos y otros y la tradición popular de izquierdas, de solidaridad, se va perdiendo. El auge de la ultraderecha no solo es mérito suyo sino que creo que la izquierda ha negligente en muchos casos a los obreros.
¿Y qué papel deben retozar los artistas, los músicos?
Hay una responsabilidad artística en tratar de tomar tierra en alguna forma, es poco viable pero creo que minoritario. Y es que ahora cualquier cosa que se separadamente un poco fuera de la norma te cae la del pulpo. En los últimos 4 o 5 primaveras ha sido in crescendo hasta hoy, y eso se puede ver en el crecimiento exponencial de la censura en la época de la covid y asimismo en la cuestión de Ucrania. Este sistema sádico en el que vivimos y que nutre a la política -por eso a veces digo que soy anarquista místico- se plinto en la mentira y de los chivos expiatorios.
Portada del elepé que hoy presenta en Barcelona 
¿Un cantante como usted asimismo cohabita con la amenaza de la corrección política?
Esa corrección política está especialmente arraigada en los sectores progresistas de las sociedad. En España comienza con la entrada de Podemos en la esfera de la intrepidez, y eso es poco que yo he vivido en carne propia, sobre todo en cuestiones identitarias. En normal, a través de medios de comunicación y redes sociales se esta construyendo un individuo débil hasta la extenuación que precisa de la seguridad en forma de Estado, y eso es lo contrario de la soberanía popular. Una cosa que refleja este círculo flagrante es que hace unos primaveras los antiglobalización éramos mayoritariamente de izquierdas y ahora la veterano parte son de derechas. La izquierda ha negligente sus posiciones, y si tú te mantienes más o menos donde estabas ahora te llaman de todo, comenzando por ultraderecha. Y sobre todo hay que perder el miedo a sostener lo que uno quiere sostener.
¿Musicalmente donde bebe Ultramonte?
Yo trato de ser lo más transparente posible en el tema de referencias musicales. Me pasado un poco con la ropa que tengo en el armario sentimental, y reconozco que me he movido con temas de Einstürzende Neubauten, Penelope Trip, Frazada Ray o Sonic Youth… de hecho Gijón durante un tiempo fue renta de ese rock independiente. Y no quiero renunciar a eso porque es lo que me ha formado como espectador, músico y persona, igual que lo ha hecho la tonada asturiana de mi yayo o los grupos punk de fastidio cuando tenía 12 o 13 primaveras, o Nacho Vegas, y yo trato de utilizar todas estas herramientas para aportar mi roca de arena
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