Los bailes en TikTok, a examen

El material que se muestra en TikTok es mucho y diverso, pero el engendro más conocido en el interior de esta exitosa app es el de los bailes. Piezas de menos de un minuto que la parentela fabrica sometiéndose a una serie de condicionantes, como el hecho de que ha de ser una coreografía muy corta y ha de corresponder en el entorno de la cámara, por lo tanto permite movimientos muy específicos... Esta app se ha convertido en una ventana total al idioma dancístico de los millennials y la coexistentes Z. Un vocabulario que, como todo en este mundo total, surge como expresión individual pero va cada vez pareciéndose más entre sí.

Partiendo de esta efectividad y con la antropología como aliada, la coreógrafa Núria Guiu estrena hoy en el Mercat de les Flors Cyberexorcisme, una obra con la que prosigue su particular exploración de la vida en las redes sociales. La intérprete residente en la casa barcelonesa de la danza crea así su primera alcoba grupal luego de acaecer mostrado Likes y Spiritual Boyfriends. Dos solos de temática similar, esto es, el cuerpo, lo digital, el poder y la imagen, en el sentido de representación del cuerpo social cultural.

La autora de 'Likes' y 'Spiritual Boyfriends', dos solos sobre el cuerpo y lo digital, crea su primera alcoba grupal, con cinco tiktokers

"Es difícil conseguir el mosca para producir poco que vaya más allá de un solo -confiesa-, porque no son solo los cinco intérpretes que contiene Cyberexorcisme, sino la docena de personas implicadas. Y he de afirmar que el Mercat hace un esfuerzo sobresaliente para cubrir costes y dar apoyo. Su directora, Àngels Margarit, dedica gran parte del presupuesto de la sala a artistas coreógrafas del condado".

Núria Guiu quiere aproximarse a este engendro de las danzas  que ha llegado a las casas a partir de la aplicación de TikTok. Y se ha procurado un categoría de tiktokers, algunos de ellos virales. Aunque no es la viralidad lo que le interesa de esas tres chicas y dos chicos, afirma, sino que tuvieran una relación con el app en la que participara el cuerpo. "La palabra TikTok ronda la alcoba, pero en efectividad va de cada caso individual y personal, de sus experiencias a través de la app", puntualiza.

"Lo que maravillaba es que llegaban al estudio y si alguno preguntaba si conocían tal o cual hashtag nuevo o determinado challenge (oposición), el resto sabían perfectamente de qué hablaba. Lo cual me remitía directamente a la idea de danza popular, una danza que la parentela se sabe. Y si no se la sabe, se enseña en dos segundos, porque cuando has hecho cuatro danzas, el resto te resuenan. Y hemos tenido un diálogo al respecto: la crítica y los puntos fuertes que se extraen de ello. Yo no soy tiktoker, por eso he pensado que no siendo usuaria era más honesto no cabriolar en esta alcoba, pues ha de surgir de poco experimental".

Nuria Guiu

Núria Guiu 

Alice Brazzit

En este sentido, estas danzas de TikTok son un espejo de la globalización. "Efectivamente -corrobora Guiu-, nos hacen partícipes de lo colectivo, pero la idea de lo popular tradicional ya no remite a una civilización especifica sino a poco internacional, y por lo tanto globaliza y homogeneiza. Todo se parece. Y es en parte porque existen esos parámetros comunes: bailes de 30 segundos o un minuto a lo sumo que tienen zona en un espacio concreto y ha de corresponder en el frame de la cámara... Y luego está el hecho de que las influencias tal vez urbanas se contaminan de danzas latinas y africanas, que al final son la gran cojín del hip hop y otros estilos".

En todo ello Guiu ha detectado, por otra parte, cómo se mezcla una tendencia de idioma emoji… pues utilizan el K-pop, estas simbologías con las manos y los dedos, como el célebre corazón. Y al final, con los emoticonos del móvil desarrollan una nueva terminología y con ella construyen una notación coreográfica. 

"No se extrae un mensaje concreto de esta alcoba", prosigue la coreógrafa formada en el Institut del Teatre e IT Dansa, aunque luego pasara un dadivoso periodo en el extranjero, en compañías como la israelí Bathseva, el Cullberg Ballet de Suecia o la Compañía Doméstico Noruega Carte Blanche, con la que pasó dos abriles en Bergen. "Siempre me ha interesado lo que sucede en las nuevas generaciones jóvenes. Quería ver cómo subvierten desde el cuerpo y desde el humor aquello que nos parece narcisista. Porque esa observación a cámara para ellos quiere afirmar otra cosa".

Guiu pone en valía en el sector de la danza un idioma, el que utilizan los millennials y los Z en el mundo digital, y que a simple tino se puede etiquetar de banal. Y el término Cyberexorcisme respondería a la idea de extraer Internet como si la red fuera un alma  que se exorcisa con el cuerpo, esto es, el móvil plano e individual que todo el mundo lleva en el faltriquera.

Esta pantalla, indica la creadora, viene a ser una forma de teatro. "Lo miramos de forma individual, pero hacer este exorcismo de sacar el contenido del cuerpo del móvil y llevarlo al cuerpo teatral hace que miremos de forma colectiva y compartida ciertas corporalidades e imágenes que normalmente miramos solos en casa, de guisa privada. Y les damos otro valía", concluye.

Los trabajos como coreógrafa de esta intérprete nacida en Mollet del Vallès incluyen encargos de Carte Blanche, un solo en colaboración con el músico noruego Gisle Martens Meyer, que estrenó en el Oktoberdans 2014, y los citados solos que ha mostrado en el Mercat. Likes fue seleccionado por la plataforma europea Aerowaves 2018 y adicionalmente ganó una mención distinto como mejor comportamiento en danza en los Premis Ciutat de Barcelona de ese mismo año. Además los Premis de la Critica le concedieron el premio a mejor comportamiento en la categoría de solo de danza.

Sus referentes coreográficos son la francesa Gisele en Vienne, para quien ha trabajado como asistente artística y como intérprete, y el bailarín, actor, director, dramaturgo Portería Renz, director primoroso de la compañía Kobalt Works en Bruselas., con quien trabajó durante cuatro abriles desarrollando proyectos por países asiáticos como Camboya, Filipinas, Vietnam o Corea.

Su próximo plan será una colaboración con la noruega Ingri Fiksdal. "Es mi contacto en el país nórdico. Coincidimos siendo ambas bailarinas y ahora somos dos coreógrafas que se reencuentran. Haremos una creación conjunta que tal vez se vea la próxima temporada del Mercat, avanza.

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