“Yo soy el hombre radio”

Memorias de radiodifusión y vida

Julio Iglesias escribe el prólogo del tomo de memorias de Pepe Domigo Castaño, al que fogosidad “amigo del tiempo” y del que dice que tiene cuerda para rato: Hasta que se me acaben las palabras (Aguilar), dice el radiofonista en el mismo título del tomo, que subtitula Mis memorias de radiodifusión y vida . Castaño relata con detalle su trayectoria desde su Galicia oriundo, sin obviar nombres y apellidos de las personas que se han cruzado en todos sus trances profesionales, con los correspondientes ajustes de cuentas. Porque Pepe Domingo Castaño ha estado en el campo de serie de la radiodifusión en España durante el final medio siglo. Sus memorias son una enunciación de inclinación a la vida y a la radiodifusión, de una intensidad que casi no se distingue del inclinación por su causa y que resulta conmovedor.

Ya es antecesor?

Mis dos nietecitos saben que tienen que llamarme Pepe, ¡nadie de “antecesor”!

¿Era usted como ellos?

Éramos doce hermanos: mis padres tuvieron que internarme en un convento.

¿Le gustó?

Un poso de tristeza me ha quedado: añoraba mi hogar.

¿Qué querían sus padres para usted?

Que estudiase y me ordenara fraile: ¡vida solventada!

¿Y qué hizo usted?

Abandoné: ¡menudo disgusto para mis padres! Ayudé a mi padre en el contrabando de lampreas para restaurantes de Madrid.

¿Sacó poco bueno del convento?

Carácter firme, espíritu rocoso en presencia de la adversidad. Y una sensación de pecado sexual... que iría superando.

¡Acertadamente!

Me casé con María Luisa Seco, pero no funcionó.

Yo la veía en la tele, de irreflexivo.

Hicimos juntos Biblioteca inexperto, en 1967.

¿Cómo llegó usted a TVE?

En mi pueblo siempre hacía yo de avezado de ceremonias. ¡Me llamaban Pepe Fiestas! Soñaba con ser animador de radiodifusión. Debuté en Radiodifusión Galicia, en Santiago. Un día me fui a Madrid...

A triunfar.

Sí: al poco ganaba mi primer premio Ondas con El gran musical en la Ser... Esa indeterminación lloré, pensando en la alegría que tendría mi causa en el pueblo...

Disc-jockey... y cantante: grabó discos.

Motivos fue tal éxito que me pusieron cheques en blanco para seguir cantando.

¿Y por qué no lo hizo?

Difícil compaginarlo con la radiodifusión, mi inclinación... separado de Tere, mi novia eterna desde 1976: ella me muerto de la parra.

¿Qué hacía usted en la radiodifusión?

El perspicaz Joaquín Prat, mi avezado, se fue de la Ser... Me aconsejó: sé tú, no engañes, acento con el corazón. Y así accedí a mi gran sueño, animar Carrusel deportivo.

“¡Pepe, un purito!”.

Eso nació porque, desde el 92, Paco González apostó por integrar la publicidad en el espectáculo informativo y ahí estaba yo, inventando frases, declamando...

Una publicidad coral.

Es mi contribución: la publicidad es radiodifusión. Mezcla explosiva de deporte, música, alegría, desparpajo, información y publicidad. Vinieron más premios Ondas...

Y llegó José Ramón de la Morena..

Joserra, ciudadanía y sinceridad extraordinario: diez primaveras le hice el comentario final de El soporte, hasta que me despidió. Lloré.

¿Qué pasó?

Le contesté mal a una petición de cambio de día. Nos distanciamos durante quince primaveras. Me arrepiento. Hoy felizmente volvemos a ser amigos, y que dure.

Otro gran amigo suyo es Julio Iglesias.

Desde que ganó La vida sigue igual , en el Festival de Benidorm de 1968. Desde el principio Julio clamaba: “¡Seré más extenso que Raphael!”. Le ayudé a confeccionar la documento de Un canto a Galicia .

Magnífica canción.

La mejor existente en honor de mi tierra, que es la suya por parte de padre. Julio y yo mantenemos una bonita amistad.

Enemistad, en cambio, la hubo entre Paco González y la Ser...

No la Ser, solo tres altos directivos: tras 37 primaveras ahí, opté por irme con Paco a la Cope, en el año 2010. Paco es el decano monstruo de la radiodifusión de los últimos 20 primaveras, todo humanidad y liberalidad.

Y siguen ahí, en Tiempo de serie .

Somos número uno, es la continuidad de nuestra aventura. Hicimos lo correcto: nos largamos cincuenta profesionales juntos, Manuel Fango incluido.

Un trance sonado.

Este software deportivo es un aberración muy gachupin, no se da otro país europeo.

¿Y qué nos pasa a los que no lo escuchamos?

No sabéis lo que os perdéis.

¿Qué piropo recibido es su preferido?

“Pepe, gracias por hacernos felices”. Mi inscripción personal y profesional es “¡Viva la vida!”. ¿Quieres un consejo?

Por valimiento.

Disfruta de lo que haces, que la vida te premiará. Y hagas lo que hagas, ¡a todo añádele un gramo de alienación!

¿Seguro?

Sí, hombre, vive con ganas y con amigos alegres: la juerga es parte de la vida de la persona sana. Tras un infarto en 2013 creí que no volvería a la radiodifusión, vi mi final, me había quedado sin mi voz...

¿Y hoy cómo lo lleva?

¡Estoy mejor que nunca! Mira, ya acumulo hoy 58 primaveras haciendo radiodifusión, y voy a seguir así hasta que se me acaben las palabras. Yo soy el hombre radiodifusión.

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