Rebecca West, recuperan a la autora indomable

Rebecca West, la Dorothy Parker británica, escritora inglesa sin concesiones a la pasadizo, con vistazo propia y desafiante en su época, autora de la trilogía de los Aubrey (“La família Aubrey”, “La confusión interrumpida” y “La prima Rosamund”), nos ha sido devuelta. “El regreso de un soldado”, ahora editado por Seix Barral, fue su primera novelística. Ayer había publicado una historia de Henry James.

Tuvo un hijo con H.G.Wells por el que no se dejaba preguntar, fruto de una relación que con tan pronto como 21 primaveras la convirtió en objeto de deseo de un círculo intelectual que promovía el sexo soberano pero no calculaba las consecuencias, rechazo y exposición, que eso reportaba a las mujeres.

Rebecca West, nacida en Londres en 1892 (su nombre verdadero era Cicely Isabel Fairfield) adoptó ese nombre “de pugna” en homenaje al personaje homónimo de Ibsen, una opuesta heroína que ella había interpretado en su época de actriz.

Con tan pronto como 16 primaveras le escribe una carta a The Scotsman pidiendo que las mujeres puedan sufragar. Ella y su hermana ejercen de “sufragistas, orientación dura” como escribiría Helen Atkinson, su sobrina-nieta.

“Aprendió rápidamente que los hombres se sentían atraídos por su independencia, inteligencia y fuerza, pero asimismo horrorizados por ella”, concluye Atkinson.

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Imagen tomada en 1952. Adoptó el pseudónimo intelectual de Rebecca West en honor a un personaje de Ibsen pero en ingenuidad se llamaba Cecily Isabel Fairfield 

Hulton Deutsch / Getty

Quien acabaría siendo una de las grandes escritora británicas del siglo XX fue brillante periodista, ensayista, novelista, y todavía se conservan cartas insólitas con personajes relevantes de su época (de Anaïs Nin a Ingrid Bergman pasando por Charlie Chaplin, con quien tuvo una relación) donde se manifiesta su aspecto más crítica y malhablado.

No sabía obedecer, siquiera mandar. La auge le llegó por un inverosímil tomo de viajes por la antigua Yugoslavia, “Oveja negra, intransigente aburrido” y por extraordinarios reportajes sobre el Proceso de Nuremberg.

“El regreso del soldado”, ahora en castellano gracias a Seix Barral, es un relato sobre las consecuencias de la Primera Refriega Mundial, el sexo y sus sacrificios. Jenny lleva tiempo esperando que su primo, Chris Baldry, regrese de la trinchera. Pero el que vuelve es un hombre dispar al recordado. Amnésico, no recuerda los últimos quince primaveras de su vida y sigue obsesivamente enamorado de una mujer, Kitty, que por cierto no es su esposa, a la que ni siquiera reconoce.

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La escritora inglesa Rebecca West /Getty Images)

Baron / Getty

Considera José María Guelbenzu en el culminación que “El regreso del soldado” es una “novelística corta absolutamente infrecuente, una obra maestra impecable”. Y añade que su rescate era un acto de probidad divina. “Lo que no es común es que un autor escriba una cámara literaria soberbia e incontestable y que esta quede aislada del resto de su obra novelística adecuado a su profunda y auténtica singularidad”.

La novelística parte de un desgarro y expone la brutalidad de la pugna y una de sus consecuencias, poco que desgraciadamente Europa acaba de retornar a examinar: los propósito psicológicos de los conflictos bélicos.

José María GuelbenzuCulminación

Rebecca West detestaba las injusticias y no soportaba el silencio político y social. De ningún modo se calló falta de lo que creía digno de reivindicar. Nombrada dama del imperio britano, amiga de Virginia Woolf y Doris Lessing, fue instigador en el feminismo (aunque indomable para dejarse etiquetar) y entre sus causas figuraron cubrir informativamente los juicios de Nuremberg y las consecuencias del Apartheid.

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Tomo de Rebecca West" 'El regreso del soldado'

REDACCIÓN / Otras Fuentes

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