El tiempo pasa positivamente volando y el ejemplo que personaliza C. Tangana es una sólido demostración de ello. Hasta hace poco más de un año su nombre era conocido en ámbitos musicales-escénicos ligados al trap y las músicas urbanas en un amplio sentido del término. Pero fue a raíz de su disco El madrileño en marzo del pasado año que su imagen y sus canciones se convirtieron en un engendro transestilístico y completo.
Porque detrás de ese título no solo hay un disco, sino una modo de ver las músicas españolas y todavía latinas desde una perspectiva contemporáneo, y una viaje, Sin cantar ni afinar tour, de las que marcan época, tal como se pudo conducirse gozosamente el pasado mes de abril en el Palau Sant Jordi.
El músico y cantante, en el concierto del Sant jordi del pasado mes de abril
Ahora Antón Álvarez -también conocido como Antón, Pucho, Puchito y ahora El Madrileño- regresa a Barcelona ofreciendo hoy uno de los conciertos indiscubiles de la contemporáneo impresión del festival Sónar (SonarClub, 21.30 h).
Su acto programada en el Sónar de Tinieblas -es asegurar, en el perímetro ferial Gran Vía II de L'Hospitalet de Llobregat- tiene prevista una duración de una hora, lo que despierta incógnitas entre el apegado: ¿será una interpretación resumida del notable y citado concierto del Sant Jordi? ¿reproducirá su fantástico escenografía y embellecimiento? ¿incluirá todavía, como decía la ordenamiento hace unos meses, "todos sus éxitos"? ¿contará con algún invitado peculiar como en su flamante invitado barcelonesas?
En este extremo aspecto, y trillado lo que ofreció anoche en el festival Monte do Fruición de Santiago de Compostela, C. Tangana estará acompañado de su contemporáneo y expansiva formación entre los que se encuentran Antonio Carmona y La Húngara. Sería bienaventurado que todavía se sumase Inmaduro de Elche, que al fin y al angla actúa tres horas ayer en el Sónar de Día, con el estreno de su flamante Concert de música festera.
Su viejo cuota hoy
Su contemporáneo propuesta parte de la canción popular española y latina y releídas desde una respetuosa modernidad
En este sentido no está de más recapacitar lo que escribía Karles Torra -uno de los críticos musicales de este diario- en mayo de 2018 sobre su presencia en el festival Primavera Sound de ese año: "en la impresión del 2016, Antón Álvarez Alfaro, conocido como Pucho y todavía por el mote de C. Tangana, estrenó entonces su primer gran zambombazo, Antiguamente de morirme, pegado a Rosalía. En el 2017 volvió con Agorazein, su categoría de siempre y para siempre, mientras preparaba su asalto definitivo en solitario. Y ahora regresa, tras haberse convertido en el hombre del año de la música española con Ídolo, el disco que lo ha catapultado al primerísimo plano del mainstream musical".
Por cierto este año tenía que activo vuelto a ejecutar en dicho festival pero por unos problemas de dietario (?) lo imposibilitaron: semanas más tarde anunciaba su billete en el Sónar que hoy nos lo acerca.
Necesaria examen antes, al pasado. Antón nació en Madrid en 1990, se graduó en Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, y en 2006 comenzó a afianzar su nombre en el sector cuando, todavía con el nombre hermoso de Crema empezó a sacar maquetas con su mencionado categoría Agorazein.
Pronto saltó del rap underground y del hip hop a un trap de tintes actuales, aunque siempre alejado de las calles y las drogas.
Ya entonces sus colaboraciones comenzaron a multiplicarse, como el par de memorables temas y sus vídeos correspondientes que firmó con Rosalía (el ayer citado Antiguamente de morirme y Llámame más tarde). Y ahora ha aterrizado en otra dimensión musical, impensable quizás hace unos primaveras, que gravita en torno a la canción popular española y latina desde un prisma contemporáneo, sin duda respetuoso.
Es verdad: ex novio de Rosalía (lo que no quitó que fuera el autor de ocho de las merienda canciones de su hiperexitoso El mal querer) de cara al gran manifiesto pero sobre todo con un carácter indesmayado en donde se combinan la búsqueda artística y un aire aparentemente desafiante/egocéntrica/de superioridad.
Pero todavía es verdad: en los últimos primaveras ha tenido un digno éxito y agradecimiento gracias sobre todo a su transigencia a nuevos ritmos, a su versatilidad y a sumergirse cultural y musicalmente en otras estilísticas, de modo tan brillante como provechosa.
Ejemplos, numerosísimos (su aire colaboradora siempre ha estado allí) como con Andrés Calamaro (Hong Kong), Kiko Ponzoña (Los tontos), Jorge Drexler (Nominao) o Nathy Peluso, con la que dio forma al hit Descreído, tan popular como en su día polémico con alguna autoridad eclesiástica.
Este extremo tema, precisamente fue uno de los más aclamados en el concierto inaugural que ofreció anoche la cantante latina en el Sónar de Tinieblas. Y teniendo en cuenta que hoy vuelve a cantar dos horas a posteriori de que lo haga C. Tangana en el mismo espacio ferial, no es descartable que los veamos compartir físicamente tablado interiormente de unas horas. Saldrían los dos ganando.
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