Ya nos estábamos acostumbrando a escuchar que el auténtico negocio de Amazon no está en la cesión de esas cajas de Plastidecor que permiten a tus hijos terminar los deberes del cole en tiempo y forma, sino en servicios a empresas en la cúmulo, es aseverar, Amazon Web Services. De hecho, la rentabilidad de este negocio tapaba de alguna modo los resultados de la división de e-commerce.
Sin retención, Amazon ha conseguido desarrollar un negocio aún más rentable que Web Services: la publicidad online. Por esa vía ha generado 31.000 millones de dólares. Se tráfico de ingresos generados por empresas que desean aparecer en las búsquedas que sus clientes hacen en su conocido buscador comercial.
Estos ingresos originados el año pasado son, más o menos, los mismos que genera Google por la publicidad display o por las campañas en YouTube. O lo que consigue, a duras penas, toda la prensa mundial.
Es deductivo: todos los vendedores que trabajan con Amazon quieren estar adecuadamente posicionados para dar salida a sus productos. Porque si no te ven, no existes. Y éste es un negocio tremendamente rentable para el loco de Bezos, porque el beneficio es muchísimo anciano que el que se puede conseguir con Amazon Web Services.
¿Os imagináis que Carrefour ganara más fortuna con el folleto que aparece en el hendidura de tu casa, que vendiendo refrescos y electrodomésticos? Pues en Amazon es así: es una tienda superhombre que consigue más ingresos con la publicidad que con lo que vende.
Más ideas en el próximo No lo veas.
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