El final Tour de Francia antiguamente del inicio de la Segunda Supresión Mundial alcanzó París el 30 de julio de 1939 con el triunfo del belga Sylvère Maes, quien ya había conquistado el maillot amarillo en 1936. Fue un Tour sin los equipos de Alemania e Italia ni, por supuesto, de España. Pero la maduro crisis de la historia de la Holgado Boucle escasamente se estaba anunciando.
Meses más tarde, el 13 de abril de 1940, el gran diario deportivo francés, L’Automóvil , anunciaba la suspensión de su carrera. En plena expansión de la supresión, el creador, Henri Desgrange (de ahí las iniciales HD que se mantienen hoy en día en la camiseta de líder) reconocía en portada: “Es absolutamente inútil, irrealizable”. Pocos meses más tarde fallecía Desgrange y tomaba el licenciamiento su fiel colaborador Jacques Goddet, director del Tour hasta 1987.
El deportivo comunista ‘Sports’ lanzó su propuesta de Tour en 1946, pero fracasó en su asalto
Goddet, que en sus artículos se mostró discretamente conveniente a la comportamiento del mariscal Pétain, intentó ayudar con vida L’Automóvil , pero pagó un precio muy suspensión. A raíz del control mayoritario de accionistas alemanes (desde julio de 1941), el diario parisino publicó sin el beocio problema todos los comunicados de la propaganda carca, en los que, por ejemplo, se trataba de “terroristas” a los miembros de la resistor. El patrón periodístico y ferviente colaboracionista Albert Lejeune se había situado al frente del comunidad editorial y su comportamiento fue convincente. Detenido en Niza al final de la supresión y supremo en Marsella (donde se descubrió la fortuna que había acumulado) fue ejecutado el 3 de enero de 1945.
La Ronde de France, el simulado Tour de 1946
L’Automóvil publicó su final ejemplar el 17 de agosto de 1944, pocos días antiguamente de la emancipación de París. Goddet logró salir airoso demostrando que durante la ocupación alemana se había resistido a las presiones de organizar el Tour y que había mirado cerca de otra parte cuando desde los talleres del circular se imprimían folletos de la resistor. Con estos argumentos y algunos valiosos contactos personales logró mantenerse en autogobierno, pero no pudo evitar la desaparición definitiva del diario que había divulgado la propaganda carca. L’Automóvil había muerto y su gran creación deportiva estaba en el céfiro.
El Tour era un sabroso pastel y en 1946 hubo serios intentos de apropiación. Una norma de aprieto de la confederación francesa de ciclismo estableció la prohibición de organizar carreras de más de cinco etapas por los mercancía de la supresión. El 28 de febrero de 1946 nació L’Équipe , con Jacques Goddet al frente y una redacción situada enfrente de la que tenía L’Automóvil , en la calle del Faubourg Montmartre. Del número 10 había pasado al 13.
El represión del Tour de 1947
Ese mismo año, una prueba ciclista intentó guardar la velón del Tour. Mientras Goddet se situaba en la ámbito gaullista, el deportivo Sports , cercano al partido comunista, lanzó la Ronde de France, de Burdeos a Grenoble con etapas entre el 10 y el 14 de julio y puertos como el Aubisque, el Tourmalet y el Galibier en el software.
Goddet se subía por las paredes y contraatacó con una Mónaco-París, igualmente en julio de 1946, del 23 al 28, y bautizada como Course du Tour de France. La batalla se decantó por completo con la alianza que tejió el director de L’Équipe con Émilien Amaury, condecorado miembro de la resistor y fundador del diario Le Parisien Libéré . Entre uno y otro obtuvieron el permiso oficial para relanzar el Tour de Francia, que vivió su estampado número 34, la que Desgrange había tenido que suspender, a partir del 25 de junio de 1947. Poco antiguamente los ministros comunistas habían sido expulsados del gobierno francés y se certificó así la pérdida de poder del comunidad que editaba Sports , con Ce Soir y Miroir sprint.
En la ahora el propietario y orientador del Tour es el comunidad mediático Amaury Sport Organisation (ASO). El Tour comunista nunca llegó a ser verdad. Por poco.
En España, la Dorso se recuperó en 1941, pero con intermitencias. Se aplazó en 1943 y 1944, de nuevo en 1949 y otra vez de 1951 a 1954. Las peripecias del Tour de la posguerra se siguieron con atención. Como información destacada de portada informó Marca el 2 de enero de 1946: “Es probable que la Dorso a Francia no se celebre este año” y explicaba: “La prueba ha sido siempre patrocinada por L’Automóvil... y aseguran que no existe y por otra parte, a España no llega”. “Bueno será que se ponga la máxima atención en nuestra Dorso a España, que aquí sí que se debía echar la casa por la ventana”.La visión española
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