La prima de aventura española subió ayer hasta los 136 puntos básicos posteriormente de que la rentabilidad del bono castellano con vencimiento a diez abriles se situara al borde del 3%. Eso provocó que ese diferencial tan importante para la estabilidad de una pertenencias alcanzara máximos desde mayo del 2020, en pleno confinamiento por la pandemia. La crecimiento claridad la atención si se piensa que el pasado mes de enero rondaba los 70 puntos básicos y hace un año se situaba en cerca de 60.
La coyuntura está cambiando. El Parcialidad Central Europeo (BCE) ha anunciado subidas de tipos y ha puesto fin al software de operación de deuda de los estados miembros. Esto significa que a partir de ahora si España necesita capitales no podrá contar con el guindola de la institución que preside Christine Lagarde. Para que se tenga una idea, al falleba del primer trimestre del año, el BCE compró casi 12.000 millones de euros en deuda española. La institución es el segundo decano tenedor de humanidades y bonos nacionales, al contar con casi 399.000 millones, el 33,75% del total. Al conmover julio, ya no se contará con este apoyo.
España todavía tiene que financiar este año unos 100.000 millones de deuda pública
Es más, España deberá ofrecer rendimientos más atractivos a los inversores que quieran optar por la deuda española. Endeudarse va a salir cada vez más caro. La Comisión Europea considera que una ratio de deuda en el 115% del PIB como tiene España supone “una vulnerabilidad de la pertenencias en el ambiente de riesgos coetáneo”.
La situación en sí no debería ser un problema porque los estados están acostumbrados a financiarse con regularidad. Pero España todavía tiene que emitir más de 100.000 millones de euros de deuda en lo que queda de año. Según informaba el Reservas tras la última subasta realizada, España ya completó el 57,6% de las emisiones previstas para todo el deporte. Por lo tanto, queda todavía una buena parte de pescado por traicionar. Y las futuras subidas de tipos de interés pueden causar problemas en el suscripción de la deuda de los países periféricos que tienen grandes porcentajes de deuda respecto al PIB, como es el caso de España o de Italia. De hecho, todavía la prima de aventura italiana ha escalado hasta cerca de los 250 puntos.
Es cierto que el instituto con sede en Frankfurt ha mencionado que buscará una forma de evitar una potencial fragmentación del mercado de bonos soberanos en la zona euro. Pero yerro concreción sobre una propuesta de la que no se sabe prácticamente nadie. Eso explica la razón por la que los mercados seguían ayer tan nerviosos.
Publicar un comentario