Un Mundial en casa para crecer

Treinta abriles luego de aquella tinieblas de oro del 7 de agosto de 1992 con gol de Eli Maragall en la prórroga, el Estadi Olímpic de Terrassa se prepara para acoger desde mañana otro acontecimiento histórico: su primer Mundial de hockey (del 1 al 17 de julio, compartido con Amstelveen, Países Bajos). Se corrige medio siglo de anomalía, que la cuna del deporte del stick en España no hubiera organizado un torneo planetario. Las redsticks, como se conoce al equipo gachupin mujeril, abrirán el software en presencia de Canadá (21.30 h), en el que esperan que sea el primer paso alrededor de las medallas y la semilla de una nueva era para el hockey mujeril.

El estreno

España debuta este viernes (21.30 h) contra Canadá en el especie C, en el que están Corea y Argentina

“El Mundial dará visibilidad al hockey y al deporte mujeril; es una oportunidad muy importante para mostrar al manifiesto, a la concurrencia que no suele ver este deporte de stop nivel, de lo que son capaces las atletas, la intensidad, el físico, la diplomacia... En directo es espectacular”. Lo tiene muy claro Adrian Lock, el seleccionador mujeril desde enero del 2013: este Mundial debe tener un emoción trampolín para una disciplina que ha quedado históricamente atrapada en sus reductos de origen, normal y geográfico, básicamente concentrado en clubs de Catalunya, Euskadi y Madrid.

A pesar de la larga tradición del hockey en el país, con clubs de más de 80 abriles o una Convenio centenaria, su presencia en el panorama polideportivo gachupin es muy pequeña: las licencias no llegan a las 15.000, con unos 140 clubs. Para hacerse una idea de su dimensión, el omnipresente fútbol tiene casi 700.000 fichas (solo de jugadores), el baloncesto, 272.000; el balonmano, 90.000...

“El Mundial dará visibilidad al hockey y al deporte mujeril; es una oportunidad para todos”, dice Lock

Y comparado con otros países, el referente de Países Bajos, gran dominador del hockey, dispone de 16 veces más licencias (251.000), con una población que es solo un tercio de la española. Cuestión de civilización deportiva.

Y, aun así, un deporte tan pequeño sigue dando réditos. Y más que quiere y que puede dar. “Estamos viviendo una época social en los últimos 10-15 abriles, trabajando para la igualdad de condición en el deporte; este Mundial es poco que resalta y da visibilidad al hockey, un deporte que quiere crecer y atraer a más jugadoras y jugadores para practicarlo”, comenta Lock, que ha sido el gran transformador de la selección española al devolverla al mayor nivel, con el bronce mundial del 2018 y el bronce europeo del 2019, luego de una sequía de 15 abriles sin medallas.

En el 2012, la selección que había sido oro olímpica y dos veces plata europea tocó fondo al no clasificarse para los Juegos de Londres. Desaparecieron las becas y las jugadoras tuvieron que arremangarse, organizarse, comprar material, entrenarse solas... “Estábamos en el pozo, sin capital para carencia. Aquello duró dos temporadas. Estuvimos dos abriles entrenando muchísimo, hasta que nos clasificamos para los Juegos de Río (8.ª) y allí empezó el repunte”, explica María López (32), del Club de Campo, anejo a Gigi Oliva, una de las capitanas del equipo.

“El objetivo, aunque no se diga para no ser aguafiestas, siempre es medalla, y más jugando en casa”, señala Maialen García

A posteriori de mucho picar piedra llegaron los frutos, los referidos bronces, y España regresó a la élite: ahora es la 8.ª selección del ranking. “Las medallas del pasado demuestran lo que es factible para ellas. Tenemos un equipo de stop nivel, capaz de competir contra las mejores del mundo, estamos en esa media tabla de 8.º- 6.º, que está muy acertadamente, pero hemos evolucionado el colección hecho los últimos 9 abriles hasta Tokio y tenemos el oposición de entrar en el top 3 mundial, es factible efectivamente con el equipo que tenemos y la forma de recrearse”, comenta Lock, aferrándose a ese perfil de colección “más fornido, que permite ciertas cosas”.

redsticks selección española femenina hockey

Celebración de las 'redsticks' 

David Ramirez / Terceros

Cosas como atreverse a derrotar a una potencia como Alemania para percibir un bronce mundial, o a pensar en colgarse otro metal en casa. “El objetivo, aunque no se diga para no ser aguafiestas, siempre es medalla, y más con los últimos abriles que llevamos trabajando mucho y muy acertadamente”, comenta Maialen García (32), del Júnior, con inmoralidad para soñar. 

“Las medallas del 2018 y 2019 fue como destapar la hojalata. A este Mundial llegamos sabiendo ya recrearse una semi mundial, con experiencia, y estar en casa, con el apoyo de familias y amigos, con toda la repercusión, nos da un plus de motivación. No es presión; es motivación para hacer poco por lo que trabajamos. Encima, hay un aura rodeando de este estadio que nos da una ilusión específico”, dice la easonense en un Olímpic al sol abrasador de junio.

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