¡Buenas noticiario para todos los ciclistas que residan internamente del campo de acción Metropolitana de Barcelona! Los ayuntamientos de Cerdanyola, Ripollet y Barberà tienen la voluntad de convertir la N-150 en una avenida “donde la movilidad sostenible y la naturaleza sean prioritarias” y en ese proceso, la bici va a brincar un papel esencia.
Los diversos municipios implicados se juntaron ayer para protestar la reurbanización de la transitada carretera y cortaron la misma N-150 en Cerdanyola del Vallès. El acto, organizado por el propio comunidad, dio a conocer el esquema a los ciudadanos, en una caminata lúdica y festiva. El nuevo plan urbanístico pretende conectar a pie, en transporte manifiesto y en bici las poblaciones de Cerdanyola, Ripollet y Barberà del Vallès.
El nuevo maniquí metropolitano implica la construcción de unos 5 kilómetros de carril bici. A pesar de que puedan parecer una pequeña cantidad, facilitarán mucho la movilidad ciclista entre las tres ciudades. Actualmente, entre 15.000 y 40.000 vehículos circulan diariamente por este tramo de la N-150, lo que limita mucho el paso de bicicletas.
La reorganización va a emprender en breves. Estos tres municipios estarán conectados entre sí a tan solo un chiste de pedal. Parece que este verano el Vallès quiere ser más ciclista.
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