Los jabalíes se han convertido en los dueños de los bosques catalanes. Hay más de 200.000 ejemplares, según las estimaciones de la Generalitat, más del doble que hace diez primaveras. Estos animales no tienen asaz con los bosques y bajan hasta los cultivos y los destrozan en búsqueda de comida. Además se acercan hasta los pueblos y extrarradios de las ciudades, incluso Barcelona, a husmear entre los cubos de basura. Pero son los agricultores los que dicen pespunte y exigen soluciones para controlar lo que llegan a encuadrar como plaga .
¿Qué hacer con los jabalíes? O mejor dicho: ¿qué hay que hacer con la superpoblación de jabalíes que existe? Nadie tiene la alternativa perfecta, ni en Catalunya ni en el resto de España, ya que en muchas comunidades autónomas se sufre el mismo problema. Los naturalistas dicen que el depredador natural de los jabalíes son los lobos y que su actos desaparición, desde hace ya muchos primaveras, ha propiciado la progresiva expansión de esa especie en toda la Península. Pero no se puede reintroducir el lobo, menos en zonas muy acotadas de adhesión montaña, porque el remedio sería aún peor.
La gran proliferación de estos animales provoca graves daños a la agricultura
La alternativa que de entrada plantea la Generalitat, de acuerdo con la Unió de Pagesos, es aumentar las batidas de caza, ya que las que se hacen no son suficientes. En esta rasgo plantea crear un cuerpo de cazadores expertos, ya que hay pocos, allanar los trámites para organizar batidas, establecer ayudas para ello y reparar la ley para poner en valencia la carne de caza e introducirla en la condena alimentaria. Hay que tener en cuenta, sin retención, que las batidas de caza son peligrosas ya que el peligro de accidentes es elevado, tanto por disparos fortuitos como por dejar jabalíes heridos, que entonces se convierten en muy violentos; y además porque provocan la huida de los animales cerca de núcleos urbanos. Los defensores de los animales afirman que la caza es un método poco ético y, encima, ineficaz, ya que pese al aumento de las batidas no ha dejado de crecer la población de animales. Su ya elevada capacidad de reproducción se acelera cuando la especie se ve amenazada.
La Generalitat, quizás por ello, plantea asimismo combinar el fomento de la caza con ayudas para la protección de los cultivos, con por ejemplo la instalación de vallas o cables eléctricos. Además se deberían implementar –en opinión de los expertos– sistemas de control de la nacimientos a través de un plan masivo de captura de ejemplares y compañía de anticonceptivos. En cualquier caso, lo que parece evidente es que ganar el firmeza poblacional de los jabalíes es una tarea compleja, lenta y que requiere importantes bienes económicos y humanos.
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