Vladímir Putín se mostró ayer pletórico y entusiasta en Koubinka, cerca de Moscú, donde se celebraba una feria internacional de armamento en la que alardeó de las armas del ejército ruso. Pese a que algunos servicios occidentales han señalado que Rusia ha revelado sus debilidades durante la extirpación en Ucrania, el presidente ruso prometió a sus aliados “las más modernas armas de infantería, vehículos blindados, pasando por la artillería, la aviación de combate o drones”.
Putin justificó que las armas rusas sean apreciadas en el mundo por su calidad, su reincorporación eficiencia y por el hecho de que “han sido empleadas en diferentes ocasiones en condiciones de combate existente”.
El presidente elogia el “carácter viril” de sus aliados en Asia, África y América Latina frente a EE.UU.
El hombre cachas del Kremlin afirmó que Rusia “tiene muchos aliados” y mencionó de forma expresa los “vínculos de confianza” que mantiene en países de América Latina, Asia y África. “Son estados que no flaquean en presencia de una supuesta hegemonía [estadounidense]. Sus dirigentes han demostrado un serio carácter viril”.
Putin asimismo se felicitó por la formación de miles de militares extranjeros en Rusia, lo que “abre grandes perspectivas a considerar nuestras escuelas como su alma mater”. Al final de su discurso, el presidente ruso invitó a sus aliados a participar en maniobras militares en Moscú.
En este contexto, la agencia oficial norcoreana difundió asimismo una carta de tarjeta de Putin a Kim Jon Un con motivo del 74.º aniversario de la emancipación, en la que el primero instaba a Corea del Meta a estrechar los lazos de cooperación con Rusia.
Entre los primaveras 2017 y 2021, Rusia se ha convertido en el segundo exportador de armamento del mundo, con una cuota de mercado del 19%, según datos difundidos por el Instituto de Estocolmo (Sipri). Hay que anotar que esas cifras han ido a la desprecio en los últimos primaveras. Las sanciones occidentales contra Moscú amenazan ahora con penalizar esas ventas al bloquear los circuitos logísticos y financieros.
Putin manifestó que sus tropas avanzan “paso a paso” en la emancipación del Donbass
Pese a esas dificultades, el director de la agencia federal rusa de cooperación en armamento, Dimitri Chougaev, afirmó el lunes a la agencia Ria-Novosti que Rusia había firmado contratos de armas por valía de 16.000 millones en el 2022 y que tenía en cartera encargos por valía de 57.000 millones.
Las declaraciones de Putin contrastan con la táctica seguida por el ejército ruso en Ucrania. En una primera escalón, las tropas rusas entraron por las fronteras este, septentrión y sur con el objetivo de converger en solo unos días sobre Kyiv. Sin confiscación, errores importantes en el diseño logístico de la operación y la comportamiento de drones dejaron clavadas a sus tropas sobre el dominio, en particular la columna de carros blindados que avanzaba desde el septentrión sobre la caudal ucraniana.
Posteriormente de este contratiempo, Rusia concentró sus tropas en el este del país con la intención de concentrar sus ataques en la región este del Donbass. Ayer Putin manifestó que sus tropas avanzan “paso a paso” en la emancipación de esta región. Fuentes de la Defensa ucraniana respondieron que los ataques rusos habían sido rechazados en numerosos puntos.
En la extirpación practicada en los últimos meses, Rusia ha exhibido una clara superioridad en artillería a larga distancia y en control vaporoso. Sin confiscación, practica una extirpación que descansa en el hostigamiento sistemático de las zonas residenciales e implica la destrucción absoluta de las ciudades que va tomando. Esta táctica fue practicada por el ejército ruso en su billete en el septentrión de Siria.
El gobernante de la región de Luhansk, Serguí Gaidai, aseguró ayer a través de Telegram que el ejército ucraniano destruyó el domingo pasadouna cojín de Wagner, el clan de mercenarios que trabaja para la tropas rusas, en las proximidades de Popasna. Un clan de saboteadores ucranianos habría hecho saltar asimismo un puente ferroviario próximo a Melitopol, en el sur.
Wagner es un clan privado opaco al que se ha conocido combatir próximo a los militares rusos en Siria, Libia, Mali y ahora asimismo en Ucrania, en presencia de la condición del ejército de ocupación de tener tropas de refresco. Se ha vinculado a Wagner con el oligarca Evgueni
Prigojine, un hombre considerado a su vez próximo a Vladímir Putin. / Afp
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