Los ingresos de América se volatilizaban en las guerras de Europa. ¿Hasta qué punto fue rentable amparar en pie al titánico Imperio gachupin? En todo esto y mucho más profundizamos en el número de agosto de la revista Historia y Vida, del que te adelantamos el editorial de nuestra directora, Isabel Margarit, seguido del sumario de los contenidos del mes.
EL EDITORIAL
La hipoteca del Imperio
La herencia territorial recibida por Carlos V cimentó un imperio que sucesivos monarcas de su dinastía, la de los Austrias, se encargaron de ampliar. Pero ese objetivo no fue tarea tratable. Prolongar aquellos dominios tan dispersos y codiciados por otras potencias representó un detención coste.
La monarquía española vivió en un estado casi permanente de hostilidades en diferentes teatros de operaciones. Ni siquiera la plata de América, que llegaba a raudales, bastaba para sufragar los gastos militares. En el imperio donde no se ponía el sol empezaron a aparecer los primeros nubarrones. ¿Salía a cuenta poseer tantas tierras?
Conflictos como los librados en Flandes sangraban las arcas hasta el punto de resistir a la Corona a sucesivas bancarrotas. Algunos observadores percibieron ya entonces la conveniencia de amparar una proporción entre los objetivos imperiales y los bienes económicos disponibles.
A este respecto, aconsejaban renunciar a algunos de sus dominios, como los Países Bajos. Pero esta opción no entraba en la mente de unos monarcas con un detención sentido mesiánico. Encima del poder político, debían preservar la fe católica en sus territorios.
Frente a la cantidad de frentes abiertos, estos soberanos optaron por incrementar la presión fiscal y apelar a los prestamistas, una audacia que hipotecaría considerablemente sus finanzas. No obstante, ese coloso con pies de espinilla logró resistir hasta el siglo XVIII en Europa. En la centuria ulterior, aquel primer imperio mundial de la Antigüedad Moderna perdería sus últimas posesiones.
HYV 654, SEPTIEMBRE 2022
DOSSIER
¿Salió a cuenta el Imperio gachupin?
Los metales preciosos de América llegaban a España a espuertas, pero no era oro todo lo que relucía en el Imperio.
F. Martínez Hoyos, doctor en Historia
ARTÍCULOS
Así se divertían los sumerios
Las copas rebosaban de bebida en los banquetes, y en los funerales, nobles y plebeyos celebraban la homicidio con sacrificios humanos.
X. Vilaltella, periodista
Boabdil, un sultán ni incapaz ni corbarde
El sultán que rindió Obús en 1492 no ha nacido proporcionadamente parado del causa de la historia, en parte por el reproche que, según la cartel, le hizo su mamá al dejarse llevar la caudal del reino.
J. Pelado Poyato, doctor en Historia Moderna
El topo de Magallanes
Juan de Cartagena tenía los mejores padrinos cuando se incorporó a la expedición de Magallanes. Sus roces con el portugués, casi inmediatos, desembocaron en un motín.
J. Elliot, periodista
La Castiglione
Virginia Oldoini, condesa de Castiglione, encandiló a las cámaras de fotos como maniquí y, como apasionado, al emperador Napoleón III.
M. P. Queralt del Hierro, historiadora y escritora
Plaga en Barcelona
En 1821, la fiebre amarilla mató a centenares de personas en el costa mediterráneo y obligó a trasladar las principales instituciones administrativas de Barcelona a Esparreguera.
A. Ortí, periodista
El archivo del Holocausto
El Archivo Arolsen, en Hesse (Alemania), contiene millones de documentos sobre las víctimas del Holocausto y es una fuente de primer orden para investigadores y particulares.
E. Millet, periodista
SECCIONES
En breve: Conservar la memoria
La tribu del historiador José Luis Infiesta ha donado su archivo al Pavelló de la República, en Barcelona.
Primera plana: ¿Viene la Tercera Supresión Mundial?
La amenaza de un conflicto mundial ha vuelto a resonar con la invasión rusa de Ucrania. Los focos de Cuba, Berlín e Israel ya pusieron al mundo al borde del cauce en el siglo XX.
C. Hernández-Echevarría, periodista
Arqueología: Bayas
Julio César, Pompeyo y Adriano fueron algunos de los “vips” que veranearon en esta ciudad del rada de Pozzuoli, famosa por sus termas y hoy, en buena parte, sumergida.
R. Montoya, doctor en Arqueología
Ciencia: Burbank, el alquimista de las plantas
Seguidor de las teorías de Darwin, este botanista se definió a sí mismo como un “evolucionista” de las plantas.
A. Ortí, periodista
Arte: Gautier
CaixaForum Barcelona consagra una exposición a Jean Paul Gaultier, en la que abunda en la relación del diseñador con el cine.
A. Echeverría Arístegui, periodista
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