Cuando Barcelona se iluminaba con madera de pino

Una especie de parrilla en forma de cesta de hierro sujeta a los muros de Santa Maria del Mar y la plaza del Rei son el vestigio del sistema de alumbrado notorio de Barcelona durante la época media. En ellas se quemaba madera de pino. Este sistema se empezó a utilizar a finales del siglo XIV en momentos y lugares puntuales, como en las grandes celebraciones. No fue hasta 1599 cuando su uso se generalizó con la instalación de 60 parrillas por toda la ciudad. Fue el primer sistema de alumbrado notorio.

Tan solo sobreviven en la caudal catalana cinco de estos antiguos artilugios, dos en Santa Maria del Mar, otros dos en la plaza del Rei y uno más en el circuito del monasterio de Pedralbes. Hasta entonces, quien circulaba de tinieblas tenía que iluminarse por sus propios medios. Incluso había personas que se dedicaban a enseñar con antorchas a los transeúntes nocturnos mediante el suscripción de una tarifa, según explica el historiador Dani Cortijo en su blog Altres barcelones. El precio se calculaba según el tiempo de trayecto y el consumo de la velón.

Otro de los cestos ubicado en Santa Maria del Mar

Otro de los cestos en Santa Maria del Mar




Xavi Casinos

Con el sistema instaurado a partir de 1599, se aseguró el iluminado continuo en los 60 puntos escogidos e incluso había personas encargadas de sustentar el fuego mediante una vara larga. Habría que esperar a la segunda centro del siglo XVIII para que Barcelona se iluminara por la tinieblas mediante 3.000 farolas de grasa. Estas se mantenían a una prestigio segura mediante un sistema de poleas. Parte de uno de estos mecanismos se conserva en la calle Llibreteria.

Ya entrado el siglo XIX, se implantó el gas para potenciar el alumbrado notorio, aunque convivió, primero, con las farolas de petróleo y, más tarde, con la electricidad, que se consolidaría a partir de la Exposición Internacional de 1929.

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