Consejos para limpiar tu pecera sin perturbar a tus peces

En la película “Buscando a Nemo”, los peces sabotean la facilidad cibernética de su pecera para que el dentista no tenga más remedio que sacarlos en bolsas individuales con las que pretenden rodar hasta la ventana y retornar al mar. Aunque en la ficción esta aventura resultaba de lo más mantenida, la vida positivo es admisiblemente distinta.

Los peces son animales muy sensibles y cualquier cambio drástico en su entorno puede resultar deplorable para ellos. Aunque contemos con una buena depuradora no podemos evitar la aparición de algas, agua verdosa y mal olor en su estanque.

Por eso, el pecera necesita un mantenimiento minucioso. La frecuencia dependerá del tamaño y tipo de estanque que uses, así como de la cantidad de peces de su interior. Fregar la pecera es un proceso meticuloso que debe realizarse con cuidado si no queremos perturbar a sus habitantes.







Cómo lustrar la pecera sin sacar a los peces

Lo mejor es hacer la facilidad de mantenimiento regular sin sacar a los peces de ella, pues se estresan mucho. Primero retira todos los rudimentos decorativos y lávalos admisiblemente con agua tibia y un cepillo para retirar toda la suciedad. No utilices agasajo, pues es muy difícil de aclarar por completo y resulta tóxico para los peces. En su división, si hubiera mucha suciedad, puedes usar un poco de colada, pero has de aclararla muy admisiblemente y dejar las piezas amojamarse al sol durante un día para que se evapore.

A continuación, vacía una cuarta parte del agua de la pecera con ayuda de un sifón. No olvides mover admisiblemente todas las piedras del fondo, pues tienden a acumular suciedad. Utiliza un raspador de algas para lustrar los cristales y, posteriormente, usa una red para retirar toda la suciedad que se haya desprendido en el proceso.

Luego, es momento de colocar de nuevo los adornos y rellenar el estanque. Usa agua limpia y sin cloro, que esté a la misma temperatura que el agua de la pecera, para evitar alterar a los peces.







Cómo lustrar la pecera vacía

De forma más esporádica –pero regular– conviene hacer una facilidad exhaustiva con la pecera vacía. Empieza retirando tres cuartas partes del agua y quitando los artículos decorativos. Saco los peces de uno en uno con ayuda de una red específica o un vaso de cristal. Es importante que no estén expuestos al atmósfera, sino que se mantengan con agua en todo momento. Mientras limpias el pecera, deja a los peces en otro recipiente amplio con el agua que has retirado de este.

A posteriori, vacía por completo toda la pecera y límpiala a fondo con un raspador de algas, estropajo y cepillo. Puedes usar un poco de colada o cloro para higienizarla, pero asegúrate de aclararla muy admisiblemente y dejarla amojamarse al sol durante un día para que se evapore y no afecte a tus peces.

Finalmente, llena la pecera con agua limpia y añade de nuevo las piedras y adornos. Ya puedes retornar a meter a tus peces con mucho cuidado en su hogar habitual. Si tu pecera cuenta con un filtro de agua, sigue las instrucciones del fabricante para su facilidad.

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