Alcarràs: Cosechas arrebatadas

“Baste de mentiras. Queremos precios justos”. Parecen payeses surgidos de un pasado remoto, pero son de ahora, se sienten estafados y quieren sobrevivir. Tras un admirable estreno en el largometraje con Verano 1993 (Estiu 1993), su primer delirio al pasado de la infancia en una plaza rural, premiado como mejor ópera prima en el Festival de Berlín de 2017, la directora Carla Simón ha regresado este año al influyente certamen berlinés con Alcarràs, ganando el muy codiciado Oso de Oro a la mejor película. 

Su carrera está abierta ahora a importantes perspectivas internacionales, pero imaginamos que en su inmediato futuro no abandonará este cine fundamentado en las propias vivencias y en el universo emocional que mejor conoce. Ella ha resumido así la temática de Alcarràs: “Una historia sobre la pertenencia a una tierra, a un lado, pero incluso un drama sobre las perpetuas tensiones generacionales, la superación de antiguas tradiciones y la importancia de la pelotón allegado en tiempos de crisis”.

Un momento de la película 'Alcarràs', dirigida por Carla Simón.

Un momento de la película 'Alcarràs', dirigida por Carla Simón 

Cedida por Avalon

Su película recorre emociones muy antiguas y muy actuales. La progresiva, implacable devastación de los terrenos agrícolas para la implantación de nuevas actividades alejadas del oficio y la tradición de los payeses de tantas generaciones. Ambientada en un municipio de la comarca del Segrià, en la provincia de Lleida, su población realiza la última cosecha a posteriori de ochenta primaveras, porque en el aquel ámbito van a estar, si todavía pueden, rodeados de placas solares, signo ineludible de los nuevos tiempos.

Este mundo allegado enfrentado a nuevos tiempos que acabarán con una gusto agrícola de siempre, causa profundos esguinces morales en las familias existentes, porque no piensan igual los más jóvenes. Afirmaciones como “es más ligera criar cerdos que hijos” muestran las tremendas diferencias entre novatos y mayores anclados en el ayer que justificaba sus tradiciones. 

Esta espléndida película, que está dando mucho que cuchichear y ha inaugurado una muy prometedora carrera internacional, transita por terrenos temáticos y sensibles expuestos a enormes riesgos narrativos. Carla Simón los ha soslayado en todo momento, mediante una descripción siempre meticulosa y incluso muy naturista de este mundo que se acaba. El antecesor excéntrico que cada oscuridad sale para recorrer esas plantaciones sin mañana, muestra los finales de otros comienzos. Una obra muy trabajada, con un embrollado casting entre magníficos actores no profesionales.

Ficha técnica

Dirección: Carla Simón

Intérpretes: Jordi Pujol Dolcet, Anna Otin, Xènia Roset, Albert Bosch

Producción: España-Italia, 2022. Drama

Puntuación: ***

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