Bruselas pide a España un plan “creíble” para reducir la deuda a medio plazo

Medidas extraordinarias para tiempos extraordinarios, pero sin pasarse de la guión. Dos primaveras a posteriori de deshacerse temporalmente del corsé del pacto de estabilidad para afrontar las consecuencias económicas de la pandemia, la Comisión Europea propuso este lunes postergar un año más, hasta el 2024, la dorso a la disciplina presupuestaria para ayudar así a los gobiernos a contestar al golpazo de la guerrilla en Ucrania aunque en medio de intensos llamamientos a la pru­dencia.

“Estamos remotamente de la normalidad” pero esto no significa que “estemos invitando a deteriorar sin control”, señaló en rueda de prensa el comisario europeo de Riqueza, Paolo Gentiloni, consciente de las reticencias que la iniciativa puede suscitar en ciertos países. En efectividad, las recomendaciones para España y otros países con altos niveles de deuda, como Italia, Grecia y Portugal, son mucho más estrictas.

Plazos

Bruselas recomienda a España “prudencia” fiscal a partir del 2023, cuando se agote el plan de recuperación

En el caso de España, Bruselas aconsejó máxima cautela en las políticas de consumición manifiesto a medio plazo. A pesar de que sus previsiones de crecimiento son inferiores a las que maneja el Gobierno, la Comisión Europea considera que el entorno macroeconómico para el año 2022 es “realista” pero ve con preocupación el horizonte a partir del 2023. Su recomendación es que a partir de ese año garantice “una política fiscal prudente”, en particular asegurándose de que el consumición corriente financiado con fondos nacionales “se mantiene por debajo del potencial de crecimiento de la hacienda a medio plazo”, afirman las recomendaciones remitidas este lunes a Madrid.

Los principales desequilibrios macroeconómicos de España identificados por Bruselas son los elevados niveles de deuda exógeno y desempleo. Aunque las políticas del Gobierno han permitido recortar la deuda pública conforme a las recomendaciones europeas desde el 2019, para el periodo más allá del 2023 Bruselas paciencia una política fiscal que incluya medidas “para consolidar una reducción factible y paulatino de la deuda así como la sostenibilidad a medio plazo”.

A finales del año pasado, la deuda pública española se situó cerca del 120% del PIB y, de acuerdo con los cálculos de la Comisión, sin una política fiscal prudente, cuando se agoten las partidas del plan de estímulo europeo, el peligro de que se dispare a niveles previos a la pandemia es “muy suspensión”, de acuerdo con los servicios comunitarios.

Con todo, Bruselas reconoce la falta de que el Gobierno dé apoyo “temporal y específico” durante el 2023 a los hogares y las empresas para encajar el aumento de los costes de la energía así como que prevea medidas de atención a los refugiados ucranianos. Y aconseja al Gobierno “ampliar las inversiones públicas en la transición ecológica y digital” haciendo uso de los fondos europeos para impulsar el crecimiento de las energías renovables y las interconexiones.

Futuro del sistema

La Comisión Europea quiere analizar la reforma de pensiones “durante todos los pasos” del debate

Un factor esencia para determinar la sostenibilidad de las finanzas públicas españolas a medio plazo es la reforma de las pensiones actualmente a debate. El documentación publicado por la Comisión señala que con la inicial fuero (nunca aplicada) el consumición en esta partida iba a disminuir, de ahí la falta de que la reforma en ciernes, que incluye un mecanismo de solidaridad intergeneracional, “mitigue los riesgos a medio y generoso plazo”.

El descomposición se abstiene de asistir a conclusiones pero tanto el Gobierno como el ejecutor comunitario señalaron que mantienen un intenso diálogo sobre este punto del plan castellano. El pasado bueno de Bruselas será imprescindible para tomar el tramo de ayudas del fondo de recuperación que se paciencia que pida a primeros del 2023, la cuarta petición programada en el plan castellano. Será entonces cuando se valoren formalmente sus posesiones pero “lo iremos evaluando durante todos los pasos del proceso”, apuntó Gentiloni.

Alemania toma nota pero aplicará disciplina

Alemania y los Países Bajos se mostraron ayer abiertos a la prórroga, por un año más, de la cláusula de escape del plan de estabilidad y crecimiento de la Unión Europea aunque llamaron a ejecutar con prudencia y no perder de sagacidad la falta de contener la inflación, disparada en los últimos meses, y la deuda. “Alemania toma nota de la intrepidez de la Comisión” pero a nivel franquista “estoy decidido a sostener unas finanzas públicas sostenibles, lo que significa retornar al freno de deuda incluido en nuestra Constitución”, dijo ayer el ministro de Finanzas germano, Christian Lindner, miembro del Partido Generoso, que hace una lección más estricta que sus socios socialdemócratas y verdes de su acuerdo de Gobierno. La nueva ministra de Finanzas neerlandesa, la progresista Sigrid Kaag, dijo entender “muy perfectamente” por qué la Comisión Europea ha propuesto no aplicar durante un año más los límites de deuda y pasivo, aunque matizó que esto no debe entenderse como una “carta blanca” al consumición.

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