El caso George Floyd conmovió más allá de la sociedad estadounidense. Su homicidio hace dos primaveras en Mineápolis como resultado de la brutalidad del policía Derek Chauvin, quien lo mató de asfixia al presionar con su rodilla el cuello de Floyd contra el pavimento durante casi nueve minutos, dio espacio a una oleada de indignación y protestas en todo el mundo en contra del racismo, la chovinismo y los abusos en torno a ciudadanos afroestadounidenses.
La serie francesa El caso Oussekine , recién estrenada en Disney+, nos deje de otro caso parecido que ocurrió hace más de 35 primaveras en Francia. Malik Oussekine era un estudiante francés de origen argelino de 22 primaveras que murió el 6 de diciembre de 1986 bajo los golpes de dos policías. Su nombre todavía resuena en la sociedad francesa, convertido en símbolo de la lucha contra la violencia policial.
Una imagen de 'El caso Oussekine'
Esta historia no había llegado nunca a la pantalla y ahora lo hace por partida doble, ya que el estreno de esta miniserie se ha precoz a la presentación en Cannes del filme Indigènes , de Rachid Bouchareb. Los cuatro episodios de El caso Oussekine están dirigidos por Antoine Chevrollier, responsable de esa sortija de culto citación Baron noir, otra serie que, de otra modo, incluso pone en cuestión la democracia francesa.
La serie no cuenta solo este caso en cuestión sino incluso la exterminio de Argelia (1954-1962) y el contexto social de la época. Para conseguir este objetivo, se desarrollan tres líneas temporales distintas. Primero el presente, que sigue la lucha de la tribu de Malik –con una espléndida Hiam Abbas (Marcia en Succession ) en el papel de raíz– hasta el causa de los policías. Una segunda capa novelística se centra en las últimas horas del zagal. Y finalmente, incluso se narra la historia individual de la tribu Oussekine adentro de la historia de Francia, como esta impactante reconstrucción de la matanza de octubre de 1961 en la que la policía arrojó al Sena a manifestantes argelinos.
La nueva serie de Disney+ es un sano examen de recuperar la memoria para no caer de nuevo en los mismos errores, sobre todo en un delicado momento de resurgimiento de la extrema derecha. Preguntado sobre si El caso Oussekine era una serie política, Chevrollier dijo que a él lo único que le interesaban eran las injusticias, se produjeran donde se produjeran, y que esperaba que la serie permitiera apaciguar las tensiones del país vecino. De momento, para nosotros, nos servirá para conocer la historia de este George Floyd árabe.
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